Sociedad

Las mujeres rurales reclaman la igualdad de oportunidades: "No hay futuro sin nosotras"

Laura Moro

Foto: Europa Press

Martes 8 de marzo de 2022

6 minutos

Carmen Quintanilla, presidenta de AFAMMER nos cuenta cómo ha cambiado la imagen de la mujer rural

Las mujeres rurales reclaman la igualdad de oportunidades: "No hay futuro sin nosotras"
Laura Moro

Foto: Europa Press

Martes 8 de marzo de 2022

6 minutos

Muchas mujeres saldrán a la calle este 8 de marzo para reivindicar la igualdad de derechos y condiciones en prácticamente todos los sectores de la sociedad. Entre la multitud estarán las mujeres rurales, un colectivo aún muy discriminado, sobre todo si se compara con las mujeres que viven en las grandes ciudades.

La situación de desigualdad de las mujeres que viven en el campo, no es nueva. Carmen Quintanilla (@QuintanillaCarm), presidenta de la Asociación de familias y mujeres del mundo rural, (@AFAMMERmujer) sabe mucho de esto.

Quintanilla nació en Ciudad Real en 1954, y desde muy pequeña fue consciente de las diferencias tan grandes que existían entre las niñas que vivían en la ciudad, y las que crecían en el campo, que aprendían más tarde a leer y a escribir: “No puede ser que no seamos todas iguales, que no tengamos las mismas oportunidades”, se lamentaba la Carmen niña, que desde entonces tuvo claro que lucharía por acabar con estas desigualdades.

Carmen creció en plena dictadura franquista, y en su juventud vivió la transición a la democracia, un momento histórico para España, que marcó un antes y un después para la sociedad, pero sobre todo para las mujeres. Fue entonces cuando la presidenta de AFAMMER decidió crear la asociación: “Para mí hablar de las mujeres rurales, de las mujeres de los pueblos era algo muy importante porque durante la transición nacieron muchas organizaciones de mujeres, pero nadie hablaba de las mujeres rurales”, asegura Quintanilla.

Carmen Quintanilla AFAMMER

Carmen Quintanilla

AFAMMER fue una de las primeras organizaciones de mujeres que se fundó en la España de la transición, y la primera que defendió los derechos de las mujeres rurales: “Quería romper barreras y sobre todo quería que las mujeres rurales no pasaran desapercibidas y estuvieran presentes en el debate político, social y económico del momento”, nos cuenta Carmen.

Fundar AFAMMER en 1982 no fue tarea fácil: “Eran tiempos difíciles y la gente no entendía que hablaras de mujer rural”, comenta su presidenta, que además de fundar la asociación, era funcionaria: “Salía a las tres de la tarde de trabajar, y me iba al pueblo donde me reclamaban para encargarme de AFAMMER”.

Una decisión, y un interés por las mujeres rurales que no todos entendían. Sin embargo, ahora que han pasado tantos años, esas mismas personas reconocen todo lo que Quintanilla ha conseguido: “Ahora me dicen ‘cómo ha cambiado la mentalidad de la sociedad gracias a las mujeres pioneras’”, asegura.

Carmen también supo entender que en aquel momento las personas que vivían en el campo lo hacían en unas condiciones bastante precarias, ya que no tenían ni agua corriente, ni aceras, ni si quiera corriente eléctrica: “Por eso a AFAMMER le puse primero familias, porque llegar a los pueblos hablando solo de mujeres era muy difícil”, nos explica.

Aunque los comienzos de AFAMMER fueron humildes, ahora 40 años después, Quintanilla ha conseguido su objetivo: “Siempre he creído que con tenacidad y compromiso puedes cumplir tus sueños, y yo siempre he creído que las mujeres rurales podíamos tener voz, y así ha sido. Hoy ningún gobierno habla de igualdad sin contar con las mujeres rurales”.

El futuro

Tenemos que seguir luchando en la igualdad real de oportunidades. Existe una brecha clara entre vivir en el mundo rural y en el mundo urbano, pero ahora la mirada también está puesta en lo rural. Durante la pandemia hemos demostrado que en nuestras manos está el cuidado de los mayores, la seguridad alimentaria o el cuidado del medioambiente”, nos cuenta Quintanilla cuando le preguntamos por cuál es el siguiente paso en el camino hacia la igualdad.

celebracion 25 Aniversario

 

AFAMMER: Acto celebración del 25 aniversario

 

Para la manchega, las personas rurales deben defender la calidad de vida del medio rural, y en el caso concreto de las mujeres considera que “tenemos que seguir estando presentes en la sociedad del siglo XXI, porque no hay futuro en los pueblos de España sin nosotras. No hay lucha contra la despoblación y no se pueden tomar medidas contra el reto demográfico si no se cuenta con las mujeres, y en concreto con las mujeres rurales”.

Un futuro que tiene que cambiar una de las problemáticas que más afecta a las mujeres rurales: el desempleo. Para la presidenta de AFAMMER es uno de los retos más inmediatos a los que hacer frente: “En el mundo rural el desempleo tiene cara de mujer”, asegura. Y es que España es el primer país de la Unión Europa con mayor índice de desempleo femenino en el mundo rural

Además del desempleo, la brecha digital y salarial son otras de las grandes preocupaciones de AFAMMER, aunque para su presidenta hay un problema que lleva existiendo desde hace demasiado tiempo: el silencio que rodea a la violencia de género en el mundo rural. “No podemos olvidar que el año pasado 44 mujeres fueron asesinadas, y 14 de ellas vivían en municipios de menos de 10.000 habitantes que no habían denunciado nunca”, recuerda Quintanilla.

presentacion afammer san clemente

AFAMMER

Por eso en este 8 de marzo Carmen lo tiene claro: “Tenemos que seguir. Hemos conseguido grandes logros. Las mujeres españolas hemos dado un paso importante al estar presentes en la sociedad, pero todavía tenemos que romper muchas formas de discriminación”.

Una de esas formas de discriminación la sufren las mujeres mayores: “Nosotras, las mujeres mayores no nos podemos quedar fuera de la agenda feminista. Por eso, este 8 de marzo pediría que se hable de mujeres mayores porque aún tenemos muchos que enseñar a la sociedad.”, comenta Carmen.

Quintanilla se refiere a su generación, como “la generación de los silencios” porque cuando empezó a ir a los pueblos, las mujeres no se atrevían a hablar, hasta que hubo algunas, como ella, que si lo hicieron llevando por bandera el famoso lema ‘por mí y por todas mis compañeras’.

Por todas ellas, y en especial por las mujeres del mundo rural hay que seguir reivindicando, para que vivir en el campo deje de ser sinónimo de tener menos oportunidades laborales, y la mujer rural tenga voz y voto en todas y cada una de las decisiones que le afectan.

II congreso internacional La voz de las Mujeres Rurales en el Mundo con Reina Letizia

AFAMMER

Sobre el autor:

LauraMoro

Laura Moro

Laura Moro es graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid, y está especializada en temas de salud y género. Su trayectoria profesional comenzó en Onda Cero Talavera.

… saber más sobre el autor