Sociedad

La NASA prepara una base en la Luna y fija el siguiente paso en Marte

Miriam Gómez Sanz

Lunes 6 de abril de 2026

5 minutos

El plan apuesta por misiones frecuentes y tecnología reutilizable

La NASA prepara una base en la Luna y fija el siguiente paso en Marte. Fuente: Europa Press.
Miriam Gómez Sanz

Lunes 6 de abril de 2026

5 minutos

La NASA está construyendo una base en la Luna que permita una presencia humana sostenida y sirva como trampolín hacia Marte. Según declaraciones recogidas por Europa Press de su administrador, Jared Isaacman, el objetivo es "sentar las bases de una base lunar duradera y dar el siguiente paso hacia Marte".

Para lograrlo, la agencia ha decidido reorientar sus esfuerzos. Entre las medidas, prevé suspender temporalmente el proyecto Gateway en su formato actual y centrarse en desarrollar infraestructuras directamente en la superficie lunar. El cambio de enfoque marca una nueva etapa. La NASA quiere pasar de expediciones aisladas a un modelo más estable, con misiones tripuladas frecuentes y más asequibles.

A partir de la misión Artemis V, la idea es incorporar hardware reutilizable y soluciones comerciales, con el objetivo inicial de realizar aterrizajes en la Luna cada seis meses, aumentando la frecuencia conforme crezcan las capacidades.

La nave espacial Orión, que llevará de nuevo al ser humano a la Luna. Fuente: Europa Press.
La nave espacial Orión, que llevará de nuevo al ser humano a la Luna. Fuente: Europa Press.

Tres fases para habitar la Luna

El plan se articula en tres etapas. La primera consistirá en construir, probar y aprender, aumentando el número de misiones y desarrollando tecnologías clave. Programas como CLPS (Servicios Comerciales de Carga Lunar) o LTV (Vehículo de Terreno Lunar) permitirán enviar instrumentos, vehículos y sistemas que mejoren la movilidad, la energía, las comunicaciones y la investigación científica.

En una segunda fase, se avanzará hacia una infraestructura semihabitable, que permita estancias más regulares de astronautas. Aquí jugarán un papel importante los socios internacionales, como la JAXA (Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial), que aportará un vehículo explorador presurizado.

La tercera fase será la más ambiciosa: lograr una presencia humana continua. Para ello, se desplegarán infraestructuras más complejas, como los hábitats de la Agencia Espacial Italiana o el vehículo utilitario de la Agencia Espacial Canadiense.

Artemis II. Fuente: Europa Press.
Artemis II. Fuente: Europa Press.

El futuro de la órbita terrestre

Mientras avanza en la Luna, la NASA mantiene su apuesta por la órbita terrestre baja. La Estación Espacial Internacional ha sido durante más de dos décadas un laboratorio clave, con más de 4.000 investigaciones, 5.000 investigadores y visitantes de 26 países. Su diseño, desarrollo y construcción requirieron  37 vuelos del transbordador, 160 caminatas espaciales, más de 100.000 millones de dólares y dos décadas de trabajo.

Pero su vida útil es limitada. "El laboratorio orbital no puede operar indefinidamente. La transición a estaciones comerciales debe ser reflexiva, planificada y estructurada para garantizar el éxito a largo plazo de la industria", señala la NASA.

El plan pasa por un modelo progresivo. Primero, un módulo central de propiedad pública acoplado a la estación actual. Después, módulos comerciales que se validarán allí y, más adelante, operarán de forma independiente. Cuando estas capacidades estén consolidadas, las estaciones se separarán y la NASA pasará a ser un cliente más dentro de un ecosistema comercial.

La nave espacial Orión, que llevará de nuevo al ser humano a la Luna. Fuente: Europa Press.
La nave espacial Orión, que llevará de nuevo al ser humano a la Luna. Fuente: Europa Press.

Energía nuclear para llegar más lejos

Uno de los anuncios más llamativos es el desarrollo de propulsión nuclear. La NASA prevé lanzar antes de 2028 la nave Reactor Espacial-1 Freedom, diseñada para viajar a Marte. Esta tecnología permitirá transportar grandes cargas de forma más eficiente y abrir la puerta a misiones más ambiciosas en el espacio profundo, más allá de Júpiter, donde los paneles solares no son efectivos. Al llegar al planeta rojo, desplegará la carga útil Skyfall, con helicópteros similares al Ingenuity, para continuar la exploración.

Establecerá un precedente en el uso de energía nuclear en el espacio, sentando bases regulatorias e industriales para futuros sistemas de propulsión, operaciones en superficie y misiones de larga duración. El proyecto se desarrolla junto al Departamento de Energía de Estados Unidos, con el objetivo de abrir la puerta a la exploración sostenida más allá de la Luna y hacia el sistema solar exterior.

Los cambios anunciados se aplicarán en los próximos meses. La NASA asegura que trabajará para garantizar "una transición sin problemas al tiempo que se impulsan programas y colaboraciones clave". Para ello, integrará expertos en toda la cadena de suministro (proveedores, subcontratistas y componentes críticos) con el objetivo de resolver problemas, acelerar la producción y asegurar resultados.

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Miriam Gómez Sanz

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