Alertan: "A los 65 años te quedan aún 19 de vida, pero la mitad con alguna discapacidad"
Teresa Vidán (SEGG) pide poner en marcha estrategias que frenen la fragilidad
En los últimos años, en España se ha conseguido alarga la vida hasta los 84 años de media. Ahora bien, lo que aún no se ha logrado es que esos últimos momentos vitales se vivan con plena salud y autonomía.
Esta fue una de las principales conclusiones de la intervención de Teresa Vidán, representante de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y jefa de Sección de Geriatría en el Hospital Universitario Gregorio Marañón, que participó en una mesa redonda durante la jornada Japón, la España de 2040: retos y soluciones para el Sistema Nacional de Salud del Futuro, celebrada recientemente en Madrid en el Espacio Bertelsmann, donde se presentó el informe de igual nombre Japón, la España de 2040.
El acto contó asimismo con la presencia destacada del Embajador de Japón en España, Hiroshi Yamauchi; de la comisionada para el Perte de Salud de Vanguardia del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Raquel Yotti; de la directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Elena Andradas; y de la directora general y head de Oncología en España de Daiichi Sankyo, Ana Zubeldia.
"Una persona que hoy en España tiene 65 años, le quedan en teoría 19 años de vida, pero de ellos la mitad será con alguna discapacidad", aseguró la geriatra, que pidió "implementar estrateguas que frenen la progresión a la fragilidad".

Para combatir este deterioro, Vidán recetó como primera línea de defensa el ejercicio "multicomponente" (que incluya fuerza y equilibrio) a cualquier edad, así como no descuidar la ingesta proteica y potenciar la estimulación cognitiva.
Sin embargo, la experta de la SEGG también dirigió un mensaje claro a la propia comunidad médica para exigir un abordaje más personalizado que huya de la discriminación por edad.
Defendió que "a nadie se le prive de un tratamiento que ha demostrado beneficio solo por cuestión de edad, solo por ser muy mayor", aunque siempre realizando una valoración geriátrica que mida si terapias muy agresivas pueden empeorar la calidad de vida global del paciente.
Vidán subrayó que existen intervenciones que "han demostrado beneficio científico" para frenar la dependencia. En España, destacó el éxito de proyectos propios de la SEGG como Vivir mejor en casa, que mediante intervenciones intensivas demostró "beneficios" para evitar el ingreso temprano en residencias.
Por otra parte, puso en valor la importancia de la geriatría y lamentó que "todavía, a día de hoy, en muchas universidades ni siquiera existe la asignatura en la carrera de medicina".
Y esto choca, apostilló, con que buena parte "de los médicos se dediquen a la especialidad que se dediquen, salvo que elijan pediatría, van a atender pacientes mayores".
En ese sentido, criticó que "todavía hay comunidades autónomas enteras que no tienen presencia de geriatría en los hospitales" y aseguró que "tenemos un margen de mejora importante".


