Edadismo empresarial: más de 4 de cada 10 despidos los sufren mayores de 45, pese a ser más 'caros'
Los sénior, "objetivo preferente" en los ERE, aunque despedirles cueste un 70% más de la media
Despedir a un trabajador sénior implica, en promedio, un coste indemnizatorio más elevado para las empresas. Sin embargo, lejos de traducirse en una menor incidencia de expulsiones por parte de las compañías, las estadísticas reflejan que el total de profesionales afectados por despido creció un 6% entre 2023 y 2024, mientras que en el caso de los mayores de 45 años el incremento de los despidos fue mayor, alcanzando el 9%.
¿Por qué aumentan con mayor fuerza los despidos de los empleados sénior? ¿Es un fenómeno aislado o una tendencia inquietante y edadista, que desecha a las personas por los prejuicios de edad?
"Hay compañías que optan por reducir gastos de manera inmediata, y ponen el foco en los salarios más altos, que suelen corresponder a profesionales con mayor antigüedad. Desde una perspectiva estrictamente contable, prescindir de estos perfiles permite reducir de forma rápida la masa salarial media. Sin embargo, estos mismos trabajadores concentran buena parte del conocimiento operativo, la experiencia acumulada, las relaciones estratégicas. Cuando la reducción de costes se impone como criterio dominante, puede producirse una descapitalización silenciosa de la organización", advierten los expertos del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco (@fund_adecco).

La sangría de talento sénior es preocupante, según apuntan los datos del Ministerio de Trabajo, pese al indiscutible valor de la edad y la experiencia como activo laboral. Por ejemplo, la Estadística de despidos y su coste refleja que en 2024 (último disponible) se registraron 266.202 trabajadores afectados por despidos, de los cuales más de 4 de cada 10 (el 42%) eran mayores de 45 años. La mayoría fueron hombres (el 60%), concentrados en áreas como industria, construcción o ramas de servicios intensivos en actividad económica, que tienen tradicionalmente mayor volumen de empleo masculino y, al tiempo, son más sensibles a desaceleraciones, reestructuraciones o cambios tecnológicos, explican desde Adecco.
Indemnizaciones más altas no impiden echar a 45+
El coste de despedir a mayores de 45 años se tradujo en una cantidad media de 14.657 euros indemnizada a los hombres y 12.453 euros a las mujeres en 2024, según el documento estadístico más reciente disponible. Se trata de un coste muy por encima de la media general, que en ese año fue de 8.616 euros y 7.241 euros, respectivamente.
"Despedir a un sénior es un 70% más caro que la media aproximadamente, una diferencia que responde principalmente a una mayor antigüedad, salarios más altos y bases de cotización superiores", detalla el informe del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco.
"Objetivo preferente en los EREs"
Aunque en estos momentos no existen estadísticas del Ministerio de Trabajo que clasifiquen los despidos colectivos por tramo de edad, está comprobado que los despidos mediante expedientes de regulación de empleo (EREs) suelen concentrarse en sectores industriales o en procesos de reestructuración empresarial. En esos sectores es habitual una mayor presencia de trabajadores con larga antigüedad. La mayor antigüedad suele correlacionar con mayor edad, lo que refuerza la idea de que muchos de estos procesos afectan a plantillas con trayectoria prolongada, es decir, sénior.
Por parte de Adecco detallan que, en contextos de presión financiera o incertidumbre económica, "la urgencia por reducir costes puede llevar a las empresas a adoptar decisiones rápidas y de gran impacto, priorizando ajustes que permitan una disminución inmediata de la masa salarial. Dado que los trabajadores sénior suelen concentrar salarios más elevados, pueden convertirse en objetivo preferente dentro de estos procesos. Según LHH, empresa del Grupo Adecco, líder mundial en desarrollo profesional y transición de carrera, aproximadamente el 46% de los participantes en procesos de recolocación, tras un ERTE, tiene más de 45 años".
Consecuencias de destruir empleo sénior
El impacto de despedir a un sénior aisladamente o mediante ERE plantea problemas a la persona expulsada y también a la empresa. No se trata solo de cubrir una vacante: en muchos casos resulta difícil encontrar perfiles más jóvenes, y además suficientemente cualificados, que puedan asumir de inmediato las mismas responsabilidades.
"El nuevo trabajador necesita un periodo de adaptación para comprender la cultura interna, dominar los procedimientos y alcanzar niveles equivalentes de productividad y autonomía. Durante ese tiempo, la empresa puede experimentar una merma en su capacidad de ejecución, en la calidad de sus decisiones o en su posicionamiento competitivo. Ese impacto constituye un coste de oportunidad que no figura en las estadísticas de despido ni en las cuentas anuales, pero que puede ser determinante para la fortaleza futura de la compañía", señalan los expertos de Fundación Adecco.
En ningún caso se trata de minusvalorar el talento joven ni establecer una comparación excluyente entre generaciones: "La clave no está en sustituir una generación por otra, sino en integrar experiencia y renovación de manera equilibrada, garantizando la transferencia de conocimiento y la continuidad estratégica".
Huella psicológica del desempleo sénior
Los despidos conducen al desempleo, que en una gran mayoría de casos puede convertirse en paro de larga duración, otra gran lacra que sufren los sénior, incluso a edades tan tempranas como los 45 años.
Tal como explicaba recientemente a 65YMÁS Elsa Novo, responsable de Empleo y Emprendimiento Verde en Fundación Endesa, "el desempleo sénior no solo tiene consecuencias económicas. También deja una huella psicológica profunda. Cuando la búsqueda se prolonga sin resultados, muchas personas comienzan a interiorizar mensajes negativos sobre su propio valor profesional. Surgen entonces las creencias limitantes: pensamientos como 'ya no sirvo para esto' o 'nadie contrata a personas de mi edad', que terminan minando la confianza y perpetuando el círculo del desempleo".
En el fondo, estas creencias son el reflejo más íntimo del edadismo, sostiene Elsa Novo, que desde SAVIA (@GeneracionSavia), proyecto impulsado por Fundación Endesa y Fundación Máshumano, monitoriza el mercado laboral y tiene claro que "es clave luchar contra estos prejuicios, que impiden aprovechar la experiencia, la visión y la capacidad de adaptación de los profesionales sénior."
La contratación de mayores de 45 se despeña en 2026
Si las estadísticas de despidos reflejan la dura realidad de los trabajadores mayores de 45 años, los últimos datos de contratación, recién publicados por el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), confirman que su contratación está en caída libre desde hace varios meses.
En febrero de 2026 experimentaron su peor cifra de contratos de los últimos 6 meses, con únicamente 316.311 incorporaciones a empresas, lo que supone que han sufrido una pérdida de 16.400 empleos (el -4,93% en tasa mensual) con respecto a enero. Y eso que enero ya fue de por sí un mes negro para este grupo de edad (entonces rubricaron tan solo 332.711 contratos).


