Sociedad

Pere Casaldàliga, el obispo que fue "voz de los que no tienen voz"

Toni Esteve

Foto: Casaldàliga Causas

Domingo 13 de septiembre de 2020

3 minutos

Sufrió intentos de asesinato por defender los derechos de los indígenas

Pere Casaldàliga
Toni Esteve

Foto: Casaldàliga Causas

Domingo 13 de septiembre de 2020

3 minutos

El obispo Pere Casaldàliga, uno de los máximos exponentes de la Teología de la Liberación, murió el pasado mes de agosto a los 92 años en São Paulo (Brasil). Casaldàliga vivió más de 50 años en la localidad brasileña de São Félix do Araguaia, donde luchó por los derechos de los pueblos indígenas y defendió a los campesinos y peones frente a terratenientes y latifundistas.

Nacido en Balsareny (Barcelona) el 16 de febrero de 1928, Casaldàliga fue candidato al Premio Nobel (@NobelPrize) de la Paz en 1990 por ser "la voz de los que no tienen voz", como lo definió el impulsor de esta candidatura, el argentino Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel (@PrensaPEsquivel). Ejerció como sacerdote y docente en Galicia y en Barcelona y, tras una estancia en Guinea, en 1968 viajó a Brasil en una misión en Mato Grosso, en la Amazonia, donde conoció de primera mano la pobreza y la enfermedad en que vivían algunas comunidades indígenas, y ejerció una labor que le valió el sobrenombre de 'el obispo de los pobres'.

En esa época empezó su actividad militante contra las explotaciones y abusos de los terratenientes a los campesinos de la región, que denunció en el informe 'Feudalismo y esclavitud en el norte de Mato Grosso' en 1970. En este estado brasileño fundó una escuela y un pequeño centro médico, en una misión que posteriormente se convirtió en prelatura: la prelatura de São Félix do Araguaia, de la que fue proclamado obispo el 23 de octubre de 1971 por el papa Pablo VI.

"Mi pobre vida no vale más que la de este peón de 17 años que hemos enterrado esta mañana en el cementerio de Araguaia, sin nombre ni féretro; este joven es la persona más importante de este día", dijo en el discurso de su consagración.

Pere Casaldàliga, el obispo que fue "voz de los que no tienen voz"

Un referente de la Teología de la Liberación

Debido a su actividad militante, terratenientes y poderosos de la zona le advirtieron de que dejara a un lado estas reivindicaciones, que plasmó en más de 100 obras en las que abogó por la Teología de la Liberación, la justicia y la paz.

Tras ser nombrado obispo sufrió varios intentos de asesinato y ataques a su prelatura, como recogió en su libro 'La muerte que da sentido a mi credo. Diario 1975-1977', y reafirmó su compromiso a la paz y rechazo a la violencia, la lucha armada y cualquier tipo de dictadura.

Durante los años 80 defendió y trabajó por la paz en Latinoamérica, continente en el que veía una "unidad de destino" necesitada de una resurrección evangélica, según expuso a la revista 'Vida Nueva' en 1985, algo que trasladó a Juan Pablo II en su primer encuentro en la Santa Sede, en 1988.

Tras regresar a Brasil siguió defendiendo los principios de la Teología de la Liberación y la importancia de la labor de la Iglesia con los pobres como obispo, cargo que ejerció hasta 2003, cuando presentó su renuncia ante el Papa a los 75 años, y pasó a ser obispo emérito.

Pere Casaldàliga murió en el hospital de la ciudad de Batatais, en el Estado de São Paulo, adonde fue traslado esta semana para intentar tratar problemas respiratorios, agraviados por el Parkinson que sufría hace años.

En Brasil, la Asociación Ansa (@Casaldaliga_) sigue con su labor en defensa de los derechos de los campesinos e indígenas.

Sobre el autor:

Toni Esteve

Toni Esteve es redactor especializado en temas de economía y consumo.

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