Manuela Martín
Sociedad
Las residencias de Castilla-La Mancha exigen que se actualicen las tarifas que paga la región
Manuela Martín
Jueves 30 de abril de 2026
ACTUALIZADO : Jueves 30 de abril de 2026 a las 10:47 H
4 minutos
Denuncian que existe un desfase entre el coste real de la atención y lo que paga la administración
La Asociación de Residencias y Servicios de Atención a los Mayores de Castilla-La Mancha (Artecam) ha emitido un comunicado lamentando que la falta de protagonismo social de las personas mayores influye directamente en el nivel de recursos que se destinan a sus cuidados.
La organización advierte de que "una sociedad verdaderamente intergeneracional exige reconocer a las personas mayores –también a quienes viven en residencias– como miembros activos, visibles y con voz dentro del conjunto social".
En concreto, afirman, para Artecam, "el edadismo sigue influyendo en la priorización de políticas públicas y en la distribución de los recursos". Su presidente, Juan Carlos Vereda, advierte de que cuando “un ámbito no ocupa un lugar central en la agenda pública, tampoco lo hace en la asignación de recursos”.
Así, desde la asociación ponen "cifras a esa realidad". "Según los datos disponibles, el precio medio de una plaza residencial en Castilla-La Mancha se sitúa en torno a los 2.060 euros mensuales en el ámbito privado, mientras que la plaza concertada ronda los 1.897 euros. Esa diferencia de aproximadamente 260 euros al mes por plaza no responde a una mejora del servicio en el ámbito privado, sino al desfase existente entre el coste real de la atención y las tarifas públicas", afirman.
Según explica la asociación, este desequilibrio tiene su origen en un problema estructural: las tarifas de concierto llevan años sin actualizarse en muchas comunidades y no reflejan el incremento de costes que ha experimentado el sector, especialmente en personal, suministros y exigencias normativas, en un entorno claramente inflacionista.
"A ello se suma el actual régimen de desindexación de precios en la contratación pública, que impide ajustar automáticamente estas tarifas conforme evolucionan los costes reales del servicio. En un sector intensivo en empleo como el de los cuidados, esta limitación tiene un impacto directo en la sostenibilidad del sistema", añaden.

Participación social
Artecam insiste en que la solidaridad intergeneracional debe traducirse en una relación real entre generaciones, basada en el conocimiento mutuo, el respeto y la convivencia. Para ello, considera fundamental abrir los centros a la comunidad y fomentar el contacto directo entre personas de distintas edades.
“Las residencias no son espacios aislados, son parte de la vida social de nuestros municipios. Cuanto más se conozca el trabajo que se realiza dentro, mayor será también el reconocimiento y el compromiso con los cuidados”, apunta Vereda.
Por ello, la patronal castellanomanchega hace un llamamiento a asociaciones, centros educativos y entidades sociales para que participen activamente en la vida de los centros, visiten las residencias y compartan tiempo con las personas que viven en ellas. Esta apertura es clave no solo para combatir estereotipos, sino también para reforzar la conciencia colectiva sobre la importancia de los cuidados.
La organización recuerda que "avanzar hacia un modelo de cuidados más sólido pasa necesariamente por reconocer a las personas mayores como parte esencial de la sociedad, independientemente de su lugar de residencia".
