Sindicatos

CCOO celebra con sindicatos italianos y franceses los 75 años de la Liberación fascista

65ymás

Martes 26 de marzo de 2019

6 minutos

Conmemoración de lugares de memoria de la Resistencia

Resistencia partisana en Italia
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Martes 26 de marzo de 2019

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Una delegación de la Federación Estatal de Pensionistas de CCOO encabezada por su Secretario General, Julián Gutiérrez, además de Ana Martínez, Felipe Gutiérrez y Rafael Carrasco, junto a compañeros/as de la CGT y de SPI-CGIL ha participado en el acto de homenaje del 75 aniversario de la liberación Cascia de la ocupación fascista, estos actos están dentro del programa que preparan los sindicatos de pensionistas de CCOO, de España, SPI- CGIL  italianos y UCR_CGT franceses de recordar los lugares de la resistencia antifascista para que la juventud lo conozca y no vuelva a repetirse y más ahora que la extrema derecha avanza en Europa.

En el acto se explicó que el 16 de marzo de 1944, el Comando de la Brigada 'Antonio Gramsci', instalado en el Albergo Italiaen Cascia, proclamó una 'Zona Franca' que ocupaba un territorio de aproximadamente 1.000 kilómetros cuadrados en tres regiones diferentes, como demuestra el artículo de la Encyclopedia of Anti-Fascism and Resistance.

Esta primera experiencia surgió en la Valnerina de Umbría, que en su sentido más estricto debería estar fechada el 15 de febrero de 1944, el día en que, tras la toma de Norcia, se anunció formalmente su creación, hasta el 31 de marzo de 1944, fecha de la imponente y sangrienta represalia alemana. El protagonista de los eventos fue la Brigada local Antonio Gramsci, con el comisario político Alfredo Filipponi 'Pasquale', quien en la fase final se convertirá en el comandante, mientras que en los meses previos al mando estuvo el yugoslavo Svetozar Lakovic 'Toso'.

También hay significados más extensos para esta historia de resistencia: Celso Ghini 'Luigi', un enviado del CLN de Roma, en el período de posguerra indicará que la zona libre existía desde el septiembre de 1943, incluidas todas las áreas que abarcan Umbría, el sur de Marche y Lacio en las que los alemanes no se sentían seguros, por lo tanto, limitados con los conocidos signos 'Achtung Bandengefahren'.

En este sentido, la Brigada Gramsci no es el único grupo partisano resistente protagonista de los acontecimientos, sino que junto con ella también desarrollaron su propio papel las otras formaciones de Umbría y Marche supervisadas por Ghini como inspector, empezando por la el grupo de Ernesto Melis. La conciencia de que Norcia y Cascia eran "la primera zona franca de Italia y, por lo tanto, el primer experimento de autogobierno llevado a cabo por los partisanos", parecía confirmarse solo en el corto período de tiempo marcado por las celebraciones de los Treinta Años de la Resistencia, es decir, en 1974-1975, cuando, entre otras cosas, se celebró una mesa redonda en Norcia, cuyas actas se publicaron recientemente.

En los últimos años, se ha profundizado más en este tema a raíz de una investigación específica, que se ha inspirado principalmente en dos aspectos importantes. El primer aspecto es el del papel desempeñado por los partisanos extranjeros, especialmente los yugoslavos, en los desarrollos militares y políticos del asunto. Los antifascistas yugoslavos (230 de los 1.155 miembros de la Brigada Gramsci) se encontraban en la zona como fugitivos de los numerosos lugares de detención, trabajo forzado e internamiento en Umbría y regiones vecinas.

La mayoría de ellos eran militantes muy jóvenes de la estructura juvenil del Partido Comunista de Yugoslavia, con una sólida formación ideológica, experiencia de guerrilla y una plena conciencia del enemigo que enfrentar. Específicamente, el grupo de yugoslavos de la 'Gramsci' se reunió alrededor de algunos presos políticos en la prisión de Spoleto, que a fines de 1943 establecieron relaciones con el otro núcleo de hegemonía comunista nacido en el sur de Umbría: lo de los obreros, muchos de ellos trabajadores de la Acciaierie, campesinos y gente de las montañas del Ternano.

El segundo aspecto es el de la dura represión alemana a principios de abril de 1944. Siendo activos cerca de las principales carreteras consulares que conducen desde Roma hacia el noreste y el Adriático, con repetidas emboscadas a los convoyes y transportes militares nazi fascistas, la 'Gramsci' y las otras formaciones que operaban en las zonas contiguas representan una molesta espina en el costado de las retaguardias traseras alemanas y republicanas. Las cosas toman un giro particularmente preocupante para los nazi fascistas con los sensacionales hechos de Poggio Bustone y, unos días más tarde, con la toma de Leonessa que es definida por la Wehrmacht 'Hauptstützpunkt der Banden', que es literalmente la guarnición principal de los grupos partisanos. La violenta represalia era inevitable. El área fue sometida a una impresionante exibición de fuerza por parte de los nazi fascistas. Al menos 300 muertes están documentadas; solo en Leonessa había 52 personas muertas; antifascistas y civiles fueron deportados a cientos al campo de concentración establecido en Cinecittà.

La contraofensiva nazi-fascista causó la desintegración de la 'Gramsci', que solo consigió reorganizarse entre finales de mayo y principios de junio, pero con una parte de la brigada de Gramsci que se rehizo en algunas montañas al borde entre Umbría y Lacio y fue la protagonista de la liberación de la ciudad de Terni el 13 de junio, y los batallones 'Tito' que se desplazaron primero en el lado sur de Sibillini y luego sobre Norcia, ciudad de la que, junto con los departamentos de 'Melis', serán los libertadores, como en toda Alta Valnerina.

El Territorio Libre de Cascia no tenía prerrogativas menores que las normales de las otras zonas libres de la Resistencia italiana. Hubo elementos demostrables de la administración de la vida civil, tales como el control total de la ciudad de Cascia durante tres meses, la gestión del hospital civil, un comedor, distribución de alimentos, mercado, fijación de precios, el establecimiento de un Comité de Asistencia a la Mujer y un Tribunal Militar o la organización de la prensa y la propaganda.Esa experiencia tuvo una relevancia política y social irrepetible, siendo uno de los pocos casos en que la Italia rural, que había representado el trasfondo indispensable de la movilización partisana, se reunió con la clase obrera y, además, con el componente extranjero, de los partisanos yugoslavos. En consecuencia, desde CCOO apuntan que es de esperar que a la historia del Territorio Libre de Cascia por fin pueda tener el espacio que se merece en la memoria local, nacional e internacional.