Valencia impulsa un nuevo modelo de teleasistencia: todas las novedades

Incluye inteligencia artificial, atención preventiva y programas contra la soledad

Valencia impulsa un nuevo modelo de teleasistencia: todas las novedades (Raquel Abulaila) Miia

Valencia ha impulsado una transformación de su teleasistencia, modernizando la atención a las personas mayores de la región con un nuevo modelo de teleasistencia domiciliaria avanzada que incluye diferentes novedades.

La Diputación de Valencia, a través de su área de Bienestar Social y en colaboración con los municipios de la provincia, lo ha hecho posible. "Hemos dotado al servicio de la estabilidad necesaria para afrontar los próximos años con garantías, después de una nueva licitación que nos permite disponer de un contrato hasta 2028 con una inversión de casi 26 millones de euros", ha explicado el presidente de la Diputació, Vicent Mompó.

 

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Este servicio, que cuenta actualmente con más de 9.400 usuarios activos, atendió a más de 10.000 personas el año anterior, gestionando más de 112.000 alarmas, realizando más de 254.000 llamadas, más de 12.700 visitas domiciliarias y más de 84.000 seguimientos personalizados.

Por lo que esta transformación, ha señalado, según informan en una nota, "responde a una decisión firme de apostar por un servicio público esencial y de dotarlo de los recursos necesarios para que continúe creciendo y mejorando".

Por su parte, la diputada de Bienestar Social, Imma González, ha destacado que “este nuevo modelo supone también una atención más especializada y personalizada, gracias a la participación de equipos multidisciplinares y a una mayor capacidad para detectar y atender situaciones de vulnerabilidad. Queremos que las personas usuarias estén más protegidas, mejor atendidas y acompañadas en su día a día”.

Novedades del nuevo modelo de teleasistencia

Una de las principales novedades del servicio es "la transformación del modelo de intervención, que ha evolucionado hacia un modelo preventivo, capaz de reducir riesgos y mejorar el bienestar de las personas, y también predictivo, que incorpora herramientas de inteligencia artificial para detectar situaciones de vulnerabilidad de manera precoz".

Además, la prestación incluye un enfoque integral, por lo que no solo atenderá a los usuarios, también al entorno familiar. Es igualmente "un modelo profundamente humanizado, porque ninguna tecnología puede sustituir la proximidad, la escucha y la sensibilidad de quienes trabajan cada día junto a las personas", añade.

Este nuevo modelo, que se conforma también como un servicio más próximo, flexible y ajustado a la realidad social, incluirá la puesta en marcha de un Plan de Formación Compartida, dirigido a los profesionales de la entidad que presta el servicio y los Servicios Sociales Municipales, ya que, ha destacado el presidente de la corporación provincial, "la prevención del suicidio, la soledad no deseada, el deterioro cognitivo o el acompañamiento emocional exigen formación continua, coordinación y trabajo conjunto".

También han querido "reforzar el envejecimiento activo, porque hacerse mayor no puede significar quedarse al margen, supone continuar participando, aprendiendo y compartiendo experiencias". En esta línea, adelantaba que este año prevén llegar "a las 125 actividades en toda la provincia, muy por encima de las inicialmente previstas, y pondremos en marcha la Red Provincial de Municipios Amigables con las Personas Mayores". 

Del mismo modo, se impulsarán programas para combatir la soledad no deseada, como Somos red. Cerca para acompañar. "Es una responsabilidad colectiva y, para ello, estamos creando una red de antenas sociales comunitarias formada por farmacias, comercios, parroquias y otros espacios de proximidad capaces de detectar situaciones de vulnerabilidad antes de que sea demasiado tarde, porque las mejores políticas sociales son aquellas que consiguen implicar a todo un pueblo", ha señalado Mompó. 

Cabe destacar que durante el primer año de implantación del contrato, se prevé la valoración integral del nivel de riesgo de todos los usuarios, lo que permitirá identificar vulnerabilidades para determinar la intensidad de los seguimientos y prestaciones de cada persona. También se contemplan la realización de una visita domiciliaria a los usuarios, así como llamadas periódicas de seguimiento, según el nivel de riesgo que se detecte en cada usuario.