El secreto de la longevidad de Cerdeña: revelan las claves para llegar bien a los 100 años
La isla italiana es una de las cinco Zona Azules del mundo por su longevidad excepcional
Históricamente conocida por sus playas cristalinas y su rica cultura, la isla de Cerdeña alberga un secreto aún más fascinante: es una de las cinco Zonas Azules del mundo, lugares donde la población alcanza una longevidad excepcional. Ahora, un reciente estudio publicado en el International Journal of Applied Positive Psychology revela que el secreto para llegar a los 100 años no reside únicamente en la genética o la dieta, sino en la personalidad y la actitud con la que se afronta el envejecimiento.
La investigación, liderada por Maria Chiara Fastame y un equipo de la Universidad de Cagliari, analizó a 125 adultos mayores (con una edad media de 80,1 años) para examinar la relación entre los rasgos de personalidad, la calidad de vida relacionada con la salud y el bienestar psicológico. Lo novedoso del estudio es que comparó a los ancianos residentes en la famosa Zona Azul de Cerdeña con sus pares de áreas rurales vecinas que no ostentan este récord de longevidad.

Una mente abierta y mayor inteligencia emocional
Los resultados arrojaron datos reveladores. Aunque la percepción sobre la calidad de vida física o funcional fue similar en ambos grupos, los habitantes de la Zona Azul destacaron significativamente por tener un perfil psicológico más adaptativo.
En concreto, los longevos de la Zona Azul demostraron:
- Mayor apertura a la experiencia: Una fuerte curiosidad y receptividad a nuevas vivencias, lo que los impulsa a participar más en actividades de ocio y vida social.
- Mejores estrategias de afrontamiento: Una capacidad superior para lidiar con el estrés, pedir apoyo y superar los problemas diarios, lo que se traduce en un mayor bienestar subjetivo.
- Mayor competencia emocional: Facilidad para comprender y compartir sus propias emociones, manteniendo relaciones sociales estables y satisfactorias.

Altos niveles de amabilidad y responsabilidad
El estudio confirma que el bienestar en la vejez va mucho más allá de la simple ausencia de enfermedades clínicas. Los rasgos de personalidad identificados fomentan un estilo de vida enormemente activo. De hecho, los investigadores comprobaron que los residentes de la Zona Azul dedican significativamente más tiempo a actividades física y cognitivamente estimulantes (como la jardinería o la vida en comunidad) en comparación con sus vecinos que no pertenecen a la Zona Azul.
Esta participación comunitaria les permite mantener un rol social significativo y un propósito de vida, factores cruciales para un envejecimiento exitoso. Además, las personas mayores con altos niveles de amabilidad y responsabilidad mostraron niveles más altos de satisfacción personal y bienestar general. En contraste, los altos niveles de neuroticismo, vinculados a la inestabilidad emocional, se asociaron negativamente con la calidad de vida percibida.
