Por qué es importante incluir las joyas y otros objetos personales en el testamento
Evita conflictos familiares, especialmente con las piezas de valor sentimental
Cuando una persona fallece, sus bienes pasan a formar parte de la herencia. Esto incluye no solo las viviendas, las cuentas bancarias o los vehículos, sino también otros objetos de valor, como joyas, relojes o piezas familiares.
Precisamente, estos bienes pueden convertirse en una fuente de conflictos entre los herederos cuando varias personas quieren quedarse con las mismas piezas o cuando el fallecido nunca dejó claro qué quería hacer con ellas.
Para evitar este tipo de situaciones, existe la posibilidad de dejarlo previsto en el testamento. De esta manera, la persona puede expresar su voluntad sobre determinados bienes y especificar quién quiere que los reciba.
@notariabuendia Incluir las #joyas en el testamento permite decidir expresamente quién recibirá cada pieza y evitar futuros conflictos familiares entre hijos, nietos o herederos. . Además, quien reciba esas joyas deberá incorporarlas a su haber hereditario en la escritura de herencia y liquidar el correspondiente #ImpuestoDeSucesiones. . ¿Y si quieres entregarlas en vida? . Entonces hablamos de una donación. . Y aunque no sea necesaria escritura pública ni documento privado, si media entrega simultánea, sí deberá autoliquidarse el #ImpuestoDeDonaciones ♬ sonido original - NOTARIABUENDIA
La notaria Cristina Clemente explica en sus redes sociales la importancia de contemplar este tipo de bienes en el testamento. La especialista señala que las joyas deberían incluirse en el testamento precisamente para evitar los conflictos familiares comentados anteriormente: "Las joyas deben incluirse en el testamento", explica la notaria, que advierte de que hacerlo puede evitar "múltiples conflictos familiares posteriores".
Y es que muchas veces, la cuestión no se limita al valor económico de las piezas. En muchas familias, determinadas joyas pasan de generación en generación y tienen un significado especial. Por eso, dejar expresamente indicado quién recibirá cada una puede evitar que los herederos tengan que decidirlo posteriormente.
De esta manera, el testamento permite a una persona organizar el destino de sus bienes para después de su fallecimiento dentro de los límites establecidos por la ley, especialmente en lo relativo a las legítimas de los herederos forzosos.
