El error con las herencias que puede hacerte gastar más dinero
Una notaria explica los plazos para aceptar una herencia y pagar los impuestos
Cuando fallece un familiar, es habitual que los herederos quieran resolver cuanto antes todos los trámites relacionados con la herencia. Sin embargo, las prisas pueden llevar a tomar decisiones que después resulten más costosas o difíciles de corregir. Uno de los errores más frecuentes tiene que ver precisamente con los plazos.
La notaria María Cristina Clemente ha advertido de esta confusión y recuerda que no es lo mismo el plazo para aceptar una herencia que el que existe para autoliquidar el Impuesto de Sucesiones.
Una de las creencias más extendidas es pensar que los herederos disponen únicamente de seis meses para aceptar y repartir los bienes que ha dejado una persona fallecida. Pero, según explica Clemente, esos seis meses corresponden al plazo general para liquidar el impuesto, no para aceptar la herencia.
"El plazo para aceptar la herencia es de 30 años. Lo que vence en 6 meses es solo el plazo para pagar el impuesto de sucesiones, que además puede ampliarse 6 meses más", explica la notaria.
Esta diferencia puede ser especialmente importante cuando existen varios hermanos y entre los bienes heredados hay una vivienda, un local o cualquier otro inmueble. La familia puede necesitar tiempo para decidir cuál es la mejor forma de repartir el patrimonio.
Clemente pone precisamente el ejemplo de varios hermanos que reciben uno o varios inmuebles y, creyendo que solo tienen seis meses para actuar, deciden adjudicarlos a partes iguales para resolver rápidamente la herencia.
"Pensáis que tenéis solo seis meses para aceptar la herencia, pues hacéis todo a prisa, adjudicando todos esos bienes por iguales partes porque luego ya os extinguiréis el condominio. Esto es un error", señala.
El reparto también puede hacerse de otra manera
La alternativa puede consistir en adjudicar un inmueble completo a uno de los herederos y compensar económicamente al resto, siempre que el reparto respete los derechos de cada uno.
De esta manera, la familia puede evitar convertirse posteriormente en copropietaria de un inmueble y tener que realizar una nueva operación para que uno de los hermanos se quede con la vivienda.
"Dispondremos del plazo de un año para decidir si efectivamente nos interesa partir de verdad", explica Clemente, en referencia a los seis meses iniciales para liquidar el impuesto y a la posibilidad de solicitar una prórroga de otros seis meses.
La notaria también señala que realizar esa distribución directamente dentro de la herencia puede evitar una posterior escritura de extinción de condominio y los gastos asociados a ella.
