Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Alimentación
Alianza para mejorar la alimentación de las personas mayores
Fundación Alícia y la semFYC impulsan una formación pionera
En España, cerca de 10 millones de personas tienen 65 años o más, lo que supone el 20,4% de la población. Según el Ministerio de Sanidad, la actual configuración demográfica -con una natalidad en descenso y un progresivo ensanchamiento de la parte superior de la pirámide poblacional- anticipa un envejecimiento aún mayor en las próximas décadas. Si la tendencia se mantiene, en 2065 las personas mayores de 65 años podrían representar cerca del 29% del total de la población.
El envejecimiento conlleva cambios fisiológicos propios de la edad, pero también puede ir acompañado de enfermedades crónicas, polimedicación y limitaciones funcionales o sociales que afectan tanto a la cantidad como a la calidad de la ingesta. Este contexto incrementa el riesgo de malnutrición, un problema de salud que, según la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria (BDCAP), afecta a más de 3,5 millones de personas en el país.
En concreto, se estima que 1,01 millones de hombres y 2,56 millones de mujeres presentan algún grado de déficit nutricional, lo que revela una mayor prevalencia en mujeres, que concentran cerca de tres cuartas partes de los casos. Estas cifras sitúan la malnutrición entre los problemas de salud más frecuentes, al nivel de patologías como la diabetes, el asma o la obesidad.
A pesar de su impacto, se trata de una condición a menudo infradiagnosticada, especialmente entre personas mayores, pacientes frágiles o con enfermedades crónicas. Sus consecuencias pueden agravar la evolución clínica, aumentar la dependencia y reducir la calidad de vida.
Una consulta que también hable de alimentación
Ante este escenario, la Fundación Alícia y la semFYC han puesto en marcha una iniciativa para convertir la consulta de Atención Primaria en un espacio clave de seguimiento de los hábitos alimentarios de las personas mayores.

Ambas organizaciones consideran que la prevención, la promoción del envejecimiento saludable y la intervención nutricional temprana son fundamentales para preservar la autonomía y el bienestar en esta etapa de la vida.
El acuerdo se concreta en una formación pionera en medicina culinaria que integra práctica en cocina, evidencia científica y herramientas clínicas. El objetivo es situar la gestión cotidiana de la alimentación como un pilar terapéutico esencial en el abordaje de la fragilidad y de las situaciones de vulnerabilidad nutricional.
Formación específica para transformar la práctica clínica
Como respuesta a esta necesidad, ambas entidades han desarrollado el curso “Comer bien para envejecer mejor. Abordaje del paciente mayor desde un punto de vista culinario”. La formación ofrece a especialistas de Medicina de Familia contenidos actualizados sobre necesidades nutricionales en el envejecimiento, así como estrategias dietético-culinarias adaptadas a situaciones habituales en consulta, como la fragilidad, la disfagia, la malnutrición o la enfermedad renal.
El programa también incorpora herramientas de comunicación para facilitar cambios alimentarios sencillos y sostenibles en el tiempo. El propósito es que los profesionales de Atención Primaria puedan integrar la alimentación dentro del proceso clínico de manera práctica y basada en la evidencia científica más reciente.
Desde la semFYC subrayan que cada consulta puede convertirse en una oportunidad real para mejorar la alimentación diaria y, en consecuencia, el bienestar de los pacientes.
Ciencia, cocina y salud al servicio del paciente mayor
La Fundación Alícia, centro de I+D gastronómico reconocido internacionalmente en el ámbito de la medicina culinaria, aporta más de dos décadas de experiencia multidisciplinar al proyecto. Nutricionistas, tecnólogos de alimentos, químicos, antropólogos, ingenieros agrónomos, logopedas y chefs especializados en dietas terapéuticas y sostenibles trabajan conjuntamente para desarrollar soluciones prácticas y adaptadas a distintas patologías y etapas de la vida.
El curso se enmarca en su línea de trabajo dedicada a Personas Mayores y Envejecimiento Saludable, centrada en la investigación y el desarrollo de estrategias que mejoren la salud y la calidad de vida.
Por su parte, la semFYC contribuye con el respaldo científico y la difusión de la formación entre sus más de 22.000 profesionales asociados, reforzando el papel de la Atención Primaria como primer nivel asistencial y espacio privilegiado para la prevención.
La alianza entre ambas entidades pone el foco en la necesidad de reforzar las estrategias preventivas frente a la malnutrición en personas mayores y frágiles. Integrar alimentación, evidencia científica y práctica clínica desde la consulta puede traducirse en menos complicaciones, mayor autonomía y una mejor calidad de vida para una población cada vez más numerosa y vulnerable.



