Economía

Los hogares con menos ingresos destinan casi el 60% de su gasto a alimentación y vivienda

Miriam Gómez Sanz

Domingo 4 de enero de 2026

4 minutos

Informe de EAPN revela margen mínimo respecto a otras necesidades

Casi todo el gasto se va en comida y vivienda en hogares vulnerables. Fuente: BigStock.
Miriam Gómez Sanz

Domingo 4 de enero de 2026

4 minutos

Las familias en riesgo de pobreza y exclusión social destinan casi el 60% de su gasto total a cubrir alimentación y vivienda. Exactamente, el 40,9% se queda en vivienda y suministros y el 18,7% en la cesta de la compra. Así lo muestra el último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES).

El estudio, elaborado a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de testimonios de personas con experiencia en pobreza junto a aportaciones de expertas, dibuja un escenario donde apenas queda espacio para lo demás. Transporte, sanidad, educación, vestimenta, ocio o vida social caben con dificultad en un presupuesto que ya llega apretado al final del mes.

La presión económica obliga a recortar sin contemplaciones. Se eliminan productos más caros y considerados menos urgentes: pescados, carnes de mayor coste como la de bovino, charcutería o incluso alimentos para bebés. 

"Las personas en pobreza no gastan más: renuncian a derechos. El problema no es cómo gestionan sus recursos, sino que los ingresos y las políticas públicas no cubren el coste real de vivir con dignidad", señalan desde EAPN-ES.

Muchas familias ajustan cada compra para poder llegar a fin de mes. Fuente: BigStock.
Muchas familias ajustan cada compra para poder llegar a fin de mes. Fuente: BigStock.

Comer sano y tener casa, cada vez más difícil

El informe explica que la subida del precio de los alimentos y del acceso a la vivienda golpea con especial dureza a los hogares más vulnerables. La compra se apoya en "estrategias de frugalidad, priorizando productos baratos y calóricos frente a opciones nutricionalmente más recomendables". Carnes de mayor calidad, pescado fresco, frutas, hortalizas y alimentos específicos para bebés se reducen o desaparecen, con el consiguiente riesgo de déficit nutricional, sobre todo en familias con niños, niñas y adolescentes.

En paralelo, el acceso a una vivienda digna se afianza como uno de los grandes factores de empobrecimiento. El alquiler absorbe una parte creciente del presupuesto, mientras la pobreza energética obliga a muchas familias a una elección imposible: calentar el hogar o llegar a fin de mes.

Comer sano se vuelve complicado para los hogares más vulnerables. Fuente: BigStock.
Comer sano se vuelve complicado para los hogares con menos ingresos. Fuente: BigStock.

Mirar a las causas y a las soluciones

Para EAPN-ES, los datos confirman una situación de emergencia cotidiana. Las causas apuntan al peso del factor económico, en especial el precio de la vivienda, pero también a la falta de tiempo para planificar mejor y cuidarse, a la discriminación de género y a las desigualdades territoriales.

Ante este panorama, la organización reclama una respuesta política de fondo: garantizar el derecho a la vivienda, reforzar el bono social energético, asegurar una alimentación saludable y accesible, proteger los bono social energético como pilares de inclusión y aplicar una perspectiva de género en las políticas de gasto y cuidados.

Sobre el autor:

Miriam Gómez Sanz

Redactor

… saber más sobre el autor