¿Es seguro comer alimentos que están a punto de caducar? La OCU responde
No todos los alimentos pierden sus propiedades de manera inmediata
En muchas ocasiones, al hacer la compra, nos encontramos con productos que están próximos a su fecha de caducidad y pueden entrarnos dudas de si comprarlo o no por miedo a que nos siente mal. Sin embargo, no todos los alimentos pierden sus propiedades de manera inmediata al acercarse a esa fecha, de ahí que sea importante conocer la diferencia entre los distintos tipos de etiquetas y seguir algunas recomendaciones básicas puede ayudarnos a aprovechar mejor la comida, ahorrar dinero y reducir el desperdicio.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha explicado que existen dos tipos principales de fechas en los productos: la fecha de consumo preferente y la fecha de uso seguro. La primera indica hasta cuándo el alimento mantiene sus características óptimas de sabor, textura y aroma, pero no significa necesariamente que sea peligroso después de esa fecha.
Por su parte, la fecha de uso seguro señala el límite a partir del cual el producto puede representar un riesgo para la salud. Por eso, mientras algunos alimentos se pueden consumir días o incluso semanas después de la fecha de consumo preferente, otros no deberían ingerirse una vez superada la fecha de uso seguro.
Además de la fecha, la forma de almacenar los alimentos juega un papel fundamental. Mantener la cadena de frío, cerrar correctamente los envases y revisar el aspecto y el olor de los productos antes de consumirlos son medidas sencillas que aumentan la seguridad al aprovechar alimentos próximos a caducar.
Es importante prestar atención especialmente a productos frescos, lácteos, carnes y pescados, que son más sensibles a la proliferación de bacterias.
Consumir alimentos a punto de caducar no solo puede ser seguro, sino que también tiene beneficios económicos y medioambientales. Permite ahorrar dinero y contribuye a reducir la cantidad de comida que termina en la basura.



