Alimentación

Las mejores mantequillas y margarinas del supermercado: ¿En qué debemos fijarnos?

Ignacio Casanueva

Foto: BigStock

Lunes 9 de agosto de 2021

3 minutos

Las materias de origen de estos alimentos son la principal diferencia entre ambas

Las mejores mantequillas y margarinas del supermercado: ¿En qué debemos fijarnos?
Ignacio Casanueva

Foto: BigStock

Lunes 9 de agosto de 2021

3 minutos

Mantequilla o margarina ¿Son lo mismo? ¿Se pueden utilizar indistintamente? Estas son algunas de las miles de preguntas que nos hacemos cuando pensamos o hablamos sobre estos productos.

Alrededor de la mantequilla y la margarina han nacido incontables bulos, los cuales debemos atajar antes de presentarnos en nuestro supermercado y elegir una de ellas.

Ambos alimentos destacan por su alto contenido graso, pero no son nocivas para la salud, sino que simplemente se recomienda no consumirlas de manera habitual.

La mantequilla se trata de una grasa láctea clásica, es decir, esencialmente es una nata batida que contiene un 15-20% de agua y un 80-85% de grasas. Su origen puede ser de diferentes animales, aunque la de vaca es la de mayor consumo. Dependiendo del proceso de elaboración y de la composición, podemos encontrar en el mercado mantequilla batida, baja en calorías (añadiendo gelificantes), salada…

La margarina es descendiente de la mantequilla. De creación más reciente, su origen estaba en el sebo vacuno, pero actualmente se elabora a partir de grasas vegetales. En la elaboración se realizan varios procesos que permiten que la grasa líquida pase a estado sólido, por lo que en su composición se incluyen más productos, por lo que podríamos decir que esta opción es algo menos natural.

 

mantequilla y margarina en el super

En qué debemos fijarnos cuando estemos en el súper

Una vez nos hemos decidido entre una y otra, por ejemplo si somos veganos nos decantaríamos sin pensarlo por la margarina, podemos fijarnos en estos detalles en nuestro supermercado: la tabla nutricional.

La tabla nutricional suele venir en la parte inferior de los recipientes o en los alterales más anchos. En ella habrá diferentes datos, pero debemos fijarnos en aquellos que indican los porcentajes por cada ración de 100 gramos. En concreto debemos fijarnos en los porcentajes de grasa, y en el tanto por ciento de sal. Si por ejemplo vemos que los niveles de sal son elevados, podremos elegir una opción “light”, “ligera” o “baja en calorías”, ya que se tratan de opciones a las que se les ha quitado parte del producto y se les ha añadido agua.

Otro factor que podemos tener en cuenta es si la mantequilla que vamos a comprar está "reforzada" con sal. En estos casos nos encontramos ante una cuestión meramente de sabor, pues el contenido añadido suele ser muy bajo, del 1% del total.

Sobre el autor:

Ignacio Casanueva

Ignacio Casanueva es redactor especializado en temas de tecnología y salud.

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