Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Practicopedia
Cómo limpiar las ventanas sin usar más producto de lo necesario
Reutilizar telas de algodón es una práctica común en muchos hogares
En muchos hogares de España es habitual reutilizar telas de sábanas o camisetas viejas para limpiar, en lugar de comprar bayetas específicas como las de microfibra. Esta práctica, muy extendida desde hace décadas, responde principalmente a la intención de dar una segunda vida a prendas que ya no se utilizan.
Sin embargo, que sea una costumbre tradicional no significa necesariamente que sea la opción más eficaz. Aunque las camisetas de algodón pueden servir para limpiar diferentes superficies, como los cristales, su uso puede implicar un mayor consumo de producto de limpieza con el paso del tiempo.
Una de las claves está en las características del algodón. Este material tiene una gran capacidad de absorción, lo que puede resultar útil en ciertas tareas domésticas y, por ejemplo, generar menos residuos que el papel de cocina. No obstante, esa misma propiedad también tiene un inconveniente: la estructura de sus fibras obliga en muchos casos a utilizar más producto de limpieza para conseguir el mismo resultado.
El ingeniero químico Diego Fernández, conocido en redes sociales como “Químicos para el Hogar”, explica que la fibra del algodón es relativamente gruesa y redondeada. Esto hace que, en lugar de atrapar la suciedad, muchas veces la empuje sobre la superficie. Como consecuencia, se necesita pasar la tela varias veces, lo que incrementa tanto el tiempo de limpieza como la cantidad de producto utilizado.
La microfibra funciona de manera distinta. Sus filamentos son mucho más finos y actúan como pequeños ganchos que atrapan el polvo y la suciedad entre sus fibras, evitando que se deslicen sobre la superficie. Esto permite limpiar de forma más eficiente y sin dejar pelusas.
Además, este tipo de material puede resultar eficaz incluso utilizando poca cantidad de detergente o, en algunos casos, solo con agua. A esto se suma su mayor durabilidad: mientras que una camiseta reutilizada puede perder eficacia tras entre 10 y 20 lavados, un paño de microfibra puede seguir funcionando correctamente hasta unos 500 lavados.
Aunque en un primer momento pueda parecer que la microfibra absorbe más producto de limpieza, los expertos señalan que, en realidad, el consumo total suele ser menor. Esto se debe a que al atrapar mejor la suciedad, se necesitan menos pasadas sobre la superficie y, por tanto, menos cantidad de limpiador.
Por ello, aunque reutilizar camisetas de algodón sigue siendo una opción económica y accesible para muchas personas, algunos especialistas apuntan que apostar por la microfibra puede suponer un ahorro a largo plazo y una limpieza más eficiente en el hogar.



