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Cómo trasplantar o cambiar de maceta sin dañar nuestras plantas

María Bonillo

Foto: Bigstock

Lunes 13 de diciembre de 2021

4 minutos

El shock del trasplante puede llegar a dañar gravemente nuestra planta

Cómo trasplantar o cambiar de maceta sin dañar nuestras plantas
María Bonillo

Foto: Bigstock

Lunes 13 de diciembre de 2021

4 minutos

Cada cierto tiempo, nuestras plantas pueden necesitar que las trasplantemos o que les cambiemos la tierra, bien porque necesitan más espacios para las raíces o para proporcionarles una tierra rica en nutrientes. 

Si vemos que nuestras plantas empiezan a languidecer, parecen secarse, tienen un aspecto decaído, sus hojas comienzan a adquirir un tono amarillo o simplemente empiezan a desbordar la maceta, son signos de que necesitan un cambio rápidamente

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Aspectos a tener en cuenta a la hora de trasplantar

Saber cómo trasplantar una maceta es importante si no queremos que el proceso dañe más a la planta, por lo que Plantea ha reunido algunos consejos imprescindibles que tener en cuenta a la hora de ponernos manos a la obra: 

  • Escoger el momento adecuado: en los meses más calurosos, es mejor trasplantar cuando esté nublado o durante las horas más frescas de la tarde, para que la planta tenga toda la noche para adaptarse a su nuevo lugar antes de exponerse de nuevo al sol. 
  • Preparar el terreno: antes de realizar el trasplante es importante tenerlo todo preparado, para que las raíces de la planta permanezcan expuesta al aire el menor tiempo posible. Tampoco hay que olvidar el medio donde vayamos a trasplantar: debe estar mullido, húmedo y bien nutrido. Utilizar fertilizante a base de algas marinas puede resultar útil, ya que contiene aminoácidos y hormonas vegetales que se asimilan muy rápidamente y que dan mucho vigor a la planta, mejorando además sus resistencia a condiciones adversas. También es muy rico en potasio, que favorece la absorción de agua por parte de las raíces. Así, reduciremos el estrés hídrico que suelen sufrir en esta etapa tan delicada.
  • Tener cuidado con las raíces: si dañamos las raíces en el proceso, la planta tendrá que destinar su energía a su reparación, en lugar de centrarse en amoldarse al nuevo medio, resistir las horas de luz y acostumbrarse al nuevo régimen de agua. Para evitar esto, lo mejor que podemos hacer es humedecer bien el sustrato del semillero, para facilitar que las raíces salgan todas en lugar de romperse; utilizar semilleros biodegradables; y tratarlas con cariño, es decir, no apretar demasiado los márgenes de la maceta para despegar el sustrato de una. 
  • Una vez trasplantadas las macetas, debemos intentar minimizar las condiciones que pueden provocar el shock del trasplante, para que la transición al nuevo medio resulte lo más sencilla posible, favoreciendo que las raíces destinen toda su energía a extenderse por el nuevo medio.
  • La falta de nutrientes y de agua son dos de los peligros principales a los que se expone una planta durante el proceso. El primero se soluciona con el aporte de fertilizante; el segundo lo podremos atajar protegiendo la planta del viento, del calor y de la luz. 
  • Por último, mantener la humedad, ya que juega un papel de gran importancia en el proceso. El truco está en empezar con niveles de humedad y riego altos los primeros días e ir disminuyendo poco a poco para que la planta se acostumbre. 
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¿Qué es el shock del trasplante?

El shock del trasplante se debe principalmente al cambio de condiciones al que se enfrenta la planta en su nuevo medio, y no tanto al daño que le podamos ocasionar nosotros durante el proceso. Si no se previene o se trata, el shock del trasplante puede provocar la muerte de la planta. 

Los principales síntomas son vigor reducido, el crecimiento se detiene, hojas arrugadas, marchitamiento y hojas de un tono amarillento. Son síntomas de estrés hídrico, el cual se da debido a los cambios de condiciones y a que, durante un tiempo, las raíces se quedan descolocadas y pueden tardar en ser capaces de absorber agua del medio. Para solucionarlo, debemos hacer todo lo posible por rehidratar nuestra planta. ​

Prevenir las causas que pueden provocar el shock del trasplante mejorará el estado de nuestras plantas, pero si ocurre, es posible tratarlas adoptando estos consejos que hemos enumerado. 

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo, periodista.

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