Practicopedia

Zapatos de piel, ante o charol: así se quitan las manchas

Manuela Martín

Foto: Bigstock

Miércoles 20 de enero de 2021

3 minutos

Claves para limpiar tus zapatos, sean del material que sean

Zapatos de piel, ante o charol: así se quitan las manchas
Manuela Martín

Foto: Bigstock

Miércoles 20 de enero de 2021

3 minutos

Unos zapatos limpios y cuidados siempre son un reflejo de higiene y elegancia. Por ello, aunque a veces tenemos poco tiempo, debemos prestarle mucha atención si queremos mostrar una buena imagen. En este artículo vamos a tratar de darte algunas claves para limpiar tus zapatos, sean del material que sean, ya que no es lo mismo limpiar un zapato de charol que uno de ante.

Una de las primeras cosas y costumbres que deberías implementar y tener en cuenta para alargar la vida de tus zapatos es el lugar en el que los guardas y cómo lo haces.

Aunque no siempre nos apetezca, lo ideal es guardar cada zapato en su caja o bien en un lugar donde no se rocen con otros y puedan deformarse. Por ello, además de buscar el lugar correcto para cada zapato, procura guardarlos con rellenos y todo aquello que el fabricante consideró necesario para su conservación y venía en la caja el día que los compraste. Además, siempre es importante que los guardes limpios. Y en este punto, ¿cómo debo limpiar cada material?

Cuero

Primero quita el exceso de suciedad con un trapo húmedo. A continuación, aplica el betún del color correspondiente sobre el zapato con la ayuda de un paño. Para darle brillo, cepíllalo con un cepillo de cerdas suaves y finaliza limpiando con un trapo seco.

Ante

Al igual que con los de cuero, lo primero que debemos hacer es cepillarlos para quitar los restos de polvo. Para ello, puedes utilizar una goma de borrar o un poco de miga de pan para las pequeñas manchas puntuales y, en el caso de manchas más difíciles, aplica un poco de vinagre blanco.

Estos zapatos suelen mancharse mucho con el agua, pero tranquilo, tiene solución. Para acabar con estas manchas debes humedecer el zapato de forma uniforme. En estos casos, es muy importante que, una vez quites el exceso de agua, dejes secar este tipo de zapato en una zona seca, pero alejada de cualquier radiador o estufa y sin que les de la luz del sol directamente.

Terciopelo

Para manchas recientes espolvorea un poco de polvo de talco para que absorba el líquido o grasa excedente y déjalo actuar durante un día. A continuación, elimina el exceso de producto y, con la ayuda de un cepillo, limpia la zona con un poco de agua y jabón.

Charol

En los zapatos de charol, además de reflejarse los temidos rayones, suele apreciarse bastante la suciedad. Aunque, su limpieza suele ser bastante sencilla, debemos tener cuidado para no perder el brillo. Por ello, después de limpiar el polvo con una bayeta humedecida y algo de jabón si lo deseas, es aconsejable aplicar alguna crema hidratante, vaselina o aceite.  Finalmente, saca brillo con un trapo seco.

Raso

Los zapatos de raso podemos limpiarlos con la ayuda de toallitas húmedas. Como en los casos anteriores, primero debemos quitar el polvo acumulado con la ayuda de un trapo.

También puedes limpiar las manchas con un trapo humedecido en agua con amoniaco o bicarbonato.