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¿Se debe guardar el pan de molde en la nevera en verano?

Laura Moro

Foto: Bigstock

Jueves 12 de agosto de 2021

3 minutos

Es importante guardarlo en las bolsas de plástico

¿Se debe guardar el pan de molde en la nevera en verano?
Laura Moro

Foto: Bigstock

Jueves 12 de agosto de 2021

3 minutos

Todos los veranos el mismo debate: ¿Se debe meter el pan de molde en la nevera? Aunque a muchos les esté sorprendiendo esta pregunta, los hay que no tienen dudas, y lo guardan sin parar a pensar si es realmente es bueno.

La realidad es que el mejor lugar para guardar el pan de molde es en las bolsas de plástico donde vienen, es decir, hay que conservarlo sin sacarlo del envoltorio. Manteniendo la bolsa bien cerrada, el tiempo pasa y cada día las rebanadas estarán menos tiernas. Hazte a la idea de que, por lo general, la última rebanada suele estar un 20% más dura que la primera.

Además de en su propia bolsa tiene que dejarse en un lugar fresco, seco y alejado de la luz, como podría ser una despensa. Con fresco nos referimos a un lugar donde no haga mucho calor, pero no en la nevera, ya que debido al frío la textura del pan se altera bastante

El único pan de molde saludable que puedes encontrar en el supermercado

Eso sí, si es verano y en tu casa hay temperatura muy elevadas, siempre será mejor guardarlo en la nevera. En caso de no tener más remedio que recurrir a ello, lo ideal será tostar o poner en el horno el pan, ya que de consumirlo directamente tras sacarlo del refrigerador estará excesivamente blando y chicloso.

El pan de molde y cualquier pan también se se puede congelar, ya que a temperaturas bajo cero el proceso de recristalización de los almidones se detiene. Por eso, para que al descongelarlo la textura del pan siga siendo agradable, usa el pan congelado para tostadas, y el fresco para los sándwiches o para su uso en crudo. 

Consejos antes de congelar el pan

  1. Congela el pan mientras todavía esté fresco, es decir, no esperes a que se ponga duro.
  2. Trocéalo antes de congelarlo. De esta manera, tan solo tendrás que descongelar el pan que quieras.
  3. Guárdalo en una bolsa de plástico apta para congelar. Así evitarás que el sabor de otros alimentos se adhiera al pan.
  4. Anota la fecha en que congelas el pan, para ir consumiendo primero el que más tiempo lleve.
  5. A la hora de descongelar el pan tienes varias opciones: calentarlo directamente en la tostadora, sacarlo del congelador dos horas antes, o usar el microondas.

Sobre el autor:

Laura Moro

Laura Moro, periodista.

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