Tres errores con la maleta que pueden facilitar el trabajo a los ladrones

Todo cuenta, desde cómo identificas la maleta hasta lo que guardas en su interior

Tres errores con la maleta que pueden facilitar el trabajo a los ladrones (Fuente: BigStock) Miia

Las maletas son uno de los puntos más vulnerables durante los viajes, y pequeños descuidos pueden transformarlas en el objetivo preferido de los delincuentes. La forma de identificar el equipaje, la información que dejamos visible y los objetos que guardamos en su interior pueden marcar la diferencia. Estos son tres errores que conviene evitar para no ponérselo tan fácil a los ladrones. 

Una maleta difícil de identificar y con demasiados datos

Uno de los errores es utilizar una maleta que no se diferencie fácilmente del resto. Cuando varias tienen un aspecto similar, puede resultar más sencillo que alguien intente cambiarla por otra sin que el viajero se dé cuenta en ese momento. Para evitarlo, una opción es personalizarla con elementos que permitan reconocerla de inmediato, como pegatinas o lazos llamativos.

Otro aspecto que conviene revisar es la información que aparece en la etiqueta identificativa. Incluir el nombre, los apellidos, el domicilio o el correo electrónico puede parecer una forma de facilitar la devolución de la maleta si se pierde, pero supone proporcionar más datos personales de los necesarios. En este caso, bastaría con indicar un número de teléfono para que puedan contactar contigo si la maleta se extravía.

 

 

Documentación y objetos de valor, siempre contigo

También es importante prestar atención a lo que se guarda dentro de la maleta. Meter documentación, dinero u otros objetos de valor puede convertirla en un objetivo especialmente atractivo para los delincuentes.

Tres errores con la maleta que pueden facilitar el trabajo a los ladrones (Fuente: BigStock)

 

Lo recomendable es mantener estos elementos bajo control en todo momento, en lugar de dejarlos dentro del equipaje facturado o de la maleta que pueda quedar fuera de nuestra supervisión. Además, se pueden distribuir entre distintos bolsillos o compartimentos para evitar concentrarlos todos en un mismo lugar.