Actualidad

Olvidar las llaves a menudo no significa pérdida de memoria: cuándo es normal (o no)

Patricia Matey

Foto: bigstock

Lunes 27 de mayo de 2024

ACTUALIZADO : Lunes 27 de mayo de 2024 a las 14:15 H

9 minutos

Las doctoras Megan Sumeracki y Althea Need Kaminske nos aclaran los misterios la memoria

Olvidar las llaves a menudo no significa pérdida de memoria: cuándo es normal (o no)
Patricia Matey

Foto: bigstock

Lunes 27 de mayo de 2024

9 minutos

Eres de los que pierden a menudo las llaves, las gafas o no recuerdas dónde dejaste la cartera o el móvil. Tranquilo no eres ni el único ni el primero, sucede constantemente y a todos. La buena noticia es que eso no significa que tengas problemas de memoria.

Los misterios de cómo ésta funciona se explican en el nuevo libro ‘La psicología de la memoria‘, que sugiere que cualquiera puede aumentar su capacidad de recordar y que perder las llaves es normal. Llega de la mano de las psicólogas Megan Sumeracki y Althea Need Kaminske, asentadas en EEUU. En él se enumeran técnicas sencillas para estimular la memoria, mejorar el aprendizaje o ayudar a recordar nombres y números.

De esta forma, las expertas aseguran que almacenar y recuperar información es mucho más complejo de lo que la gente piensa. Los extremos de la memoria, como la fotográfica o la sabia, también son muy raros a pesar de su representación habitual en las películas. Por ello, destacan cómo es natural cierto grado de olvido que permite al cerebro recordar información más general. La memoria no funciona como un dispositivo de grabación, dicen, sino "más como una página Wiki" porque los detalles se pueden editar.

Althea Need Kaminske

Las autoras, que han basado el ejemplar en investigaciones basadas en la psicología cognitiva para aumentar la comprensión de todos los tipos de memoria y su impactos, piden una mayor comprensión de cómo ella funciona realmente, ya que puede tener un impacto en la vida real. Por ejemplo, sugieren que a los posibles miembros de un Jurado se les debería enseñar cómo funciona la memoria, porque es posible que a las víctimas de un delito no se les crea en el tribunal porque sus recuerdos son irregulares, aunque esto es perfectamente normal.

También desmienten mitos como el de que la memoria es simplemente una colección de acontecimientos pasados. En cambio, muestran cómo es vital recordar cómo realizar una tarea en el futuro. Las estrategias pueden fortalecer este tipo de memoria, que se conoce como recuerdo "basado en eventos". Así, las doctoras Sumeracki y Kaminske sugieren dejar un bolso en el asiento trasero del automóvil como señal para recordar sacar a tu hijo del asiento del automóvil antes de ir a trabajar. Otras técnicas para estimular la memoria pueden mejorar el conocimiento a largo plazo y conducir a un aprendizaje más eficiente. Una descrita en el libro es la "práctica de recuperación", la estrategia de "sacar" hechos de la memoria. Un ejemplo es aprender el nombre de un nuevo amigo dirigiéndose deliberadamente a él cada vez que lo veas o estés hablando con él.

Las técnicas visuales y auditivas también pueden ayudar a entrenar la memoria de personas sanas. La capacidad de recordar el orden de las cartas de una baraja parece impresionante, pero se puede lograr creando asociaciones mentales para cada carta, explican en su libro. Cualquiera que haya estudiado sabe que la práctica regular es fundamental. Pero para convertirse en un experto en un campo de aprendizaje, la gente necesita emplear una práctica deliberada. La diferencia es que la práctica deliberada implica atención deliberada y decidida, mientras que la regular sólo requiere repetición. 65YMÁS habla con ellas. 

PREGUNTA.- ¿Olvidar es una forma de investigación que permite al cerebro priorizar mejor la información almacenada?

RESPUESTA.- ¡Es muy posible! A veces desearía tener más control sobre exactamente lo que puedo recordar y lo que puedo olvidar. Ciertamente es frustrante cuando no recordamos algo que necesitamos o queremos saber, pero no podemos sacarnos de la cabeza una canción molesta. Está claro, sin embargo, que olvidar es funcional.

P.- Dado que la memoria y el olvido están intrínsecamente vinculados, ¿cuáles son los conceptos erróneos más comunes sobre ella?

R.- Creo que uno de los mayores conceptos erróneos es exactamente este: deseamos que nuestros recuerdos del pasado sean registros perfectos y que sería fantástico no olvidarlos nunca. También es común pensar que la memoria almacena y recuerda episodios de nuestro propio pasado, como cumpleaños o el tiempo que pasamos con nuestros seres queridos. En realidad, ella es mucho, mucho, más amplia que esto. Hay una frase que repetimos a menudo en el libro: la memoria es compleja, abarca más áreas e implica más matices de los que la gente suele pensar. Está involucrada en muchos aspectos de nuestras vidas y es fascinante pensar en las diferentes áreas en las que podemos aplicarla.

P.- En su libro documentan que existen varios tipos de memoria: la que se mantiene a largo plazo, los extremos de la misma, la relacionada con la emoción, la que se asocia a la educación y, finalmente, la memoria y la experiencia. ¿Podéis explicar brevemente a los lectores en qué consiste cada uno de ellos?

R.- La memoria está involucrada en gran parte de lo que hacemos. Tenemos sistemas de memoria de trabajo o de corto plazo para retener la información que necesitamos en el momento, y sistemas de ella de largo plazo para recordar más tiempo. Sin embargo, podemos descomponer la de a largo plazo de muchas maneras y aplicarla a muchos dominios diferentes. En nuestro libro intentamos explicar las diferentes formas en que podemos pensar sobre ella y cómo nos afecta en diferentes contextos. Explicamos cómo la memoria cambia a lo largo de la vida, desde la de nuestra infancia hasta el recuerdo de nuestra niñez cuando somos adultos y la función de la memoria adulta. Hablamos de ejemplos de memoria extremadamente pobre y extremadamente superior e, incluso, abarcamos a 'campeones' de memoria que compiten. Explicamos cómo las emociones pueden afectar nuestros recuerdos.

Megan Sumeracki

Tenemos un capítulo sobre cómo se podría aplicar lo que sabemos sobre la memoria para mejorar el aprendizaje y la memoria en contextos educativos. Otro trata sobre cómo se la relaciona con el desarrollo de la experiencia, y cubre cosas de las que la gente puede haber oído hablar, como “la regla de las 10.000 horas” y cómo los expertos y los novatos abordan los problemas y recuerdan de manera diferente dentro de su área de especialización. Y, finalmente, hablamos de las formas en que el trabajo de la memoria afecta al sistema legal y a la investigación sobre los testimonios de testigos presenciales. ¡Intentamos cubrir mucho terreno y de una manera accesible para cualquier persona interesada en aprender sobre la memoria!

P.- ¿Cómo podemos asegurarnos de recordar las cosas que necesitamos recordar?

En nuestro libro hablamos de dos estrategias que se pueden utilizar para mejorar el aprendizaje y la memoria: la práctica de recuperación y la práctica espaciada. Los dos funcionan muy bien juntos en muchos contextos, como tratar de aprender y recordar nombres, aprender nueva información para el trabajo o una próxima prueba o examen o, simplemente, tratar de recordar un dato divertido que quizás hayas escuchado. La práctica de recuperación implica traer información a la mente desde la memoria, y la práctica espaciada implica espaciar las repeticiones de información a lo largo del tiempo, como lo opuesto a abarrotar. Si aprendes algo nuevo que necesitas recordar, como tu contraseña para una fotocopiadora en el trabajo, cómo acceder a un sistema importante o cualquier otra cosa importante en casa o en el trabajo, practica recordar esta información repetidamente, con espacio en el medio. Es particularmente efectivo si espacias tus repeticiones a lo largo de más de un día.

P.-¿Sudoku o crucigramas? ¿Qué ayuda a mantener nuestro cerebro sano y la memoria fuerte?

R.- Las investigaciones sobre esto generalmente muestran que jugar puede mejorar tu capacidad para jugar ese juego específico. Rara vez conduce a mejoras generales en diferentes contextos. Hay algunaos estudios que muestran que las personas que hacen crucigramas con regularidad poseen menos déficits de memoria en el futuro; sin embargo, muchos de ellos son correlacionales y, por lo tanto, dificultan determinar cómo y por qué podría suceder esto. Podría ser que los crucigramas ayuden con ciertos tipos de memoria (específicamente la memoria para hechos y vocabulario), pero también que las personas que los hacen ya sean más fuertes en esas áreas y es por eso que les gustan los crucigramas. Ya sea si los rompecabezas mejoran o no la memoria en el futuro, si se disfrutas de ellos, ¡hay que seguir haciéndolos!

P.-¿Cuáles son vuestros consejos para reducir el olvido no patológico? ¿Y para guardar un buen recuerdo?

R.- Ya hablamos anteriormente sobre el espaciamiento y la recuperación como estrategias que pueden ayudar a mejorar el aprendizaje y la memoria. Para algunas cosas, probablemente sea igual de útil reconocer que olvidar es normal y es probable que ocurra con el tiempo. Podemos subcontratar parte de esta información utilizando tecnología (como un calendario 'on-line' o con recordatorios) o simplemente escribiendo cosas, como nuestro código en la fotocopiadora. ¡Solo asegúrate de recordar dónde pusiste la nota escrita en primer lugar! No tenemos que intentar memorizarlo todo, pero sí necesitamos recordar lo suficiente para saber dónde buscar.

P.- ¿Cuáles son los tipos de olvidos de los que no debes preocuparte?

R.- Olvidar pequeñas cosas aquí o allá es perfectamente normal, y recordar y olvidar puede verse influenciado por todo tipo de cosas, como si hemos descansado lo suficiente. Pero si los lapsos de memoria comienzan a volverse más frecuentes o más graves y continúan empeorando es una buena idea hablar con el médico. Nuestro cerebro es parte de nuestro cuerpo y podría haber algo físico asociado con el deterioro de la función cognitiva. Los especialistas pueden ayudar a descubrir qué está pasando, especialmente porque pueden considerar otros síntomas físicos. En el caso del alzhéimer, no existe cura pero hay formas de frenar su progresión, y estos tratamientos funcionan mejor si se inician temprano.

P.- ¿Existen factores de riesgo relacionados con el olvido y, de ser así, cuáles son?

R.- Esta pregunta avanza hacia aplicaciones más clínicas y no somos expertos clínicos. Sin embargo, existen algunos factores de riesgo clave relacionados con los déficits cognitivos clínicos, como los que experimentan los pacientes con demencia y alzhéimer. La edad es el principal factor de riesgo. Algunos otros incluyen la genética y el historial de lesión cerebral. Las conmociones cerebrales repetidas están asociadas con una función cognitiva reducida.

P.-¿El estrés también influye en el olvido?

R.- Tenemos un capítulo completo sobre la memoria y las emociones, y hablamos sobre las formas en las que estas pueden afectar lo que recordamos. ¡Este subcampo de la investigación de la memoria es bastante complejo! Hay situaciones en las que el estrés u otras emociones negativas pueden hacer que una persona recuerde menos, pero también situaciones en las que el estrés o las emociones negativas pueden provocar una mayor memoria. Hablamos de cómo las emociones también pueden influir en lo que creemos recordar e, incluso, del trastorno de estrés postraumático y la experiencia de sentir que no se puede olvidar. Para este capítulo, leímos mucha literatura nueva y extrajimos varios ejemplos, algunos de ellos personales. Es realmente fascinante.

Sobre el autor:

Patricia Matey

Patricia Matey

Licenciada en Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid. 1986-1991), es periodista especializada en información de salud, medicina y biociencia desde hace 33 años. Durante todo este tiempo ha desarrollado su profesión primero en el suplemento SALUD de EL MUNDO (22 años), luego como coordinadora de los portales digitales Psiquiatría Infantil y Sexualidad en el mismo diario. Ha colaborado en distintos medios como El País, La Joya. la revista LVR, Muy Interesante, Cambio 16, Indagando TV o El Confidencial. En este último ejerció de jefa de sección de Alimente durante cuatro años. Su trayectoria ha sido reconocida con los premios de periodismo de la Sociedad Española de Oncología Médica, premio Boehringer-Ingelheim, premio de la Asociación Española de Derecho Farmacéutico, premio Salud de la Mujer, premio de Comunicación del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid o Premio de Periodismo de Pfizer. Actualmente es la responsable de la sección Cuídate+ sobre longevidad saludable de 65YMÁS.

… saber más sobre el autor