Hacienda avisa: prestar dinero a los hijos sin devolución puede considerarse una donación indirecta
Un préstamo familiar sin contrato ni pagos claros puede generar obligaciones fiscales
La Agencia Tributaria advierte que los préstamos de dinero realizados entre familiares pueden ser tratados como donaciones indirectas si estos no están debidamente formalizados o no contemplan una devolución real de dinero. Así lo recoge ASUFIN en su última guía práctica entre préstamos entre particulares, elaborada para evitar problemas fiscales entre los contribuyentes.
Según explican, es fundamental dejar constancia de que se trata de un préstamo y no de una entrega gratuita de dinero. En caso contrario, Hacienda puede recalificar la operación como una donación, obligando al receptor a tributar por el impuesto de Sucesiones y Donaciones. El importe a pagar dependerá de la cantidad prestada y de la comunidad autónoma de residencia.
Para evitar esto, ASUFIN recomienda siempre formalizar un contrato por escrito, incluso cuando se realice entre familiares directos como padres e hijos. Este documento debe ir acompañado de pruebas que acrediten que el dinero se devolverá conforme a lo pactado, ya sea mediante transferencias bancarias o recibos periódicos.

Cómo protegerse ante Hacienda
Según indica la guía, el contrato de préstamo debe detallar de manera clara quién presta y quién recibe el dinero, la cantidad exacta, el tipo de interés acordado, el plazo de devolución y el método de pago. Además, es importante conservar todos los justificantes de pagos para demostrar que el préstamo se está cumpliendo.
Otro paso que se recomienda es presentar el contrato ante la Agencia Tributaria a través del modelo 600 del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en un plazo máximo de 30 días desde su firma. Este trámite aporta seguridad jurídica y reduce la posibilidad de que la operación sea considerada como una donación encubierta.
Si bien la norma no establece un límite máximo de dinero para los préstamos entre familiares, ASUFIN recomienda que las cantidades sean coherentes con la capacidad económica de la persona que presta. En el caso de importes muy altos, aconsejan contar con el apoyo de un notario o asesor fiscal para asegurar que el proceso se ajuste a la legalidad.
Finalmente, se destaca la importancia de prevenir conflictos familiares. Es clave definir con claridad las condiciones de devolución, dejar constancia de cada pago realizado y utilizar métodos bancarios en lugar de efectivo.



