La Justicia aclara cuándo un préstamo familiar puede considerarse una donación encubierta

La diferencia radica en si hay intención de devolver el dinero

La Justicia aclara cuándo un préstamo familiar puede considerarse una donación encubierta Miia

Los préstamos entre familiares son una fórmula habitual para ayudar a los hijos a acceder a una vivienda, pero no basta con llamar “préstamo” a una entrega de dinero para evitar consecuencias fiscales. Si Hacienda considera que realmente no había intención de devolución, puede recalificar la operación como una donación y exigir el pago del impuesto correspondiente.

Así ha ocurrido en un caso resuelto por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que ha respaldado una liquidación tributaria de más de 33.000 euros al entender que un préstamo concedido por unos padres a su hijo ocultaba en realidad una transmisión gratuita de dinero.

La operación estaba vinculada a la compra de una vivienda. Según los hechos recogidos en la resolución, el hijo recibió más de 100.000 euros de sus padres bajo la apariencia de un préstamo, pero durante aproximadamente 15 años apenas devolvió unos 3.500 euros. Para el tribunal, esto era un indicio relevante para concluir que no existía una auténtica obligación de devolución.

La importancia de demostrar que el préstamo era real

Donaciones de padres a hijos para vivienda: cómo tributan en Canarias. Fuente: BigStock.

 

La justicia no cuestiona que los padres puedan prestar dinero a sus hijos. Estos acuerdos son legales, incluso aunque se hagan sin intereses. El problema aparece cuando la realidad de la operación no coincide con lo firmado.

Para valorar si existe un préstamo auténtico, Hacienda y los tribunales pueden tener en cuenta aspectos como:

  • Si existe un contrato donde figuren las condiciones.

  • Si se estableció un plazo de devolución.

  • Si se realizaron pagos periódicos.

  • Si hay movimientos bancarios que acrediten las devoluciones.

  • Si la situación económica del hijo permitía afrontar la deuda.

Cuando esos elementos no aparecen o la deuda permanece prácticamente intacta durante años, la Administración puede entender que el dinero fue entregado como una ayuda definitiva y no como un préstamo; por eso es importante conservar documentos como un contrato privado, la presentación del trámite fiscal correspondiente y la conservación de justificantes de pago,  que ayuden a demostrar que no se trata de una donación.

Temas relacionados