Ryanair y Endesa, elegidas como las peores empresas de 2025 por los consumidores
La asociación de consumidores Facua le otorga a las dos compañías este reconocimiento
Ryanair y Endesa han ganado el premio a La Peor Empresa del Año 2025, elegido por socios y simpatizantes de la asociación Facua-Consumidores en Acción. Tal como explican los organizadores, se trata de la primera vez que el premio lo comparten dos nominados por la "ínfima diferencia de menos de un punto entre los porcentajes de votos recibidos por ambas". En concreto, el 31,7% de los consumidores ha elegido a Ryanair, – quien ya reciibió este puesto en 2024. Por su parte, Endesa, ha recibido el 30,9% de los votos, consiguiendo el galardón por quinta vez: ya lo obtuvo de manera consecutiva entre 2018 y 2021.
Facua otorga este premio desde 2010 para censurar los "graves abusos que se producen en el mercado y promover prácticas más responsables en las relaciones entre las empresas". Las votaciones han tenido lugar entre el 15 de marzo y el 9 de abril.
Los consumidores eligen a Ryanair✈️ y Endesa💡 como las Peores Empresas de 2025 https://t.co/kp9Bw1tkb5
— FACUA (@FACUA) April 10, 2026
Ryanair y el cobro por el equipaje de mano
El fraude del recargo por el equipaje de mano se ha convertido en uno de los principales motivos de las denuncias contra la aerolínea irlandesa, a la que se suman la negativa a entregar las compensaciones obligatorias que establece la normativa europea en caso de cancelación o gran retraso o no querer pagar indemnizaciones ante pérdidas de maleta, entre otros.
Las nominadas en esta edición son empresas que "acumulan denuncias y reclamaciones de la asociación o llevan a cabo prácticas empresariales abusivas y desatienden los derechos de los consumidores" en diferentes sectores: banca, suministros, transportes y telecomunicaciones, según explican desde Facua.

Endesa y los errores de facturación
Con Endesa, los usuarios denunciaron la aplicación de multas por acusaciones falsas de haber manipulado sus instalaciones, demoras y errores en la facturación y contrataciones fraudulentas.
También la ausencia de facturación durante meses, el envío de facturas con lecturas estimadas muy superiores a las reales, cambios de tarifa no solicitados y suscripciones a contratos de mantenimiento sin su petición expresa por parte del consumidor.



