La inflación arranca el año en el 2,4% tras bajar cinco décimas, la mayor caída en 10 meses
Viernes 30 de enero de 2026
ACTUALIZADO : Viernes 30 de enero de 2026 a las 10:38 H
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La inflación subyacente se mantiene en el 2,6% por tercer mes consecutivo
El Índice de Precios de Consumo (IPC) recortó su tasa interanual en enero cinco décimas, hasta el 2,4%, su menor nivel desde el pasado mes de junio, debido a la bajada de los precios de los carburantes pra vehículos personales y a la evolución de los precios de la electricidad, según los datos avanzados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con este descenso de cinco décimas en el primer mes del año, el IPC interanual encadena tres meses consecutivos de bajadas, después de que en octubre de 2025 cerrara en su nivel más alto en 16 meses (3,1%).
Estadística ha explicado que la evolución del primer mes de 2026 es debida, principalmente, a la bajada de los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, frente al incremento de enero de 2025. También a los precios de la electricidad, que suben, pero menos que en el mismo mes del año anterior.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha destacado que el descenso de la inflación experimentado en enero es el más acusado desde marzo de 2025 y refleja que los precios siguen moderándose, en línea con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) de que la inflación se mantenga estable cerca del 2%. Esto, resalta Economía, "permite a las familias seguir ganando poder adquisitivo".

La subyacente se mantiene en el 2,6%
El INE incorpora en el avance de datos del IPC una estimación de la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos), que en enero se mantuvo en el 2,6% por tercer mes consecutivo.
De confirmarse esta tasa del 2,6%, la inflación subyacente se mantendría en su valor más alto desde diciembre de 2024, cuando se situó también en el 2,6%.
Los precios bajan un 0,4% en el mes
En términos mensuales (enero de 2026 sobre diciembre de 2025), el IPC bajó un 0,4%, su mayor retroceso mensual desde septiembre de 2024, cuando disminuyó un 0,6%.
Por su parte, el IPC armonizado (IPCA) recortó cinco décimas su tasa interanual en enero, hasta el 2,5%, con una variación mensual del -0,7%. La inflación subyacente del IPCA se estima en un 2,8% para el primer mes del año, según apunta Estadística.
El INE publicará los datos definitivos del IPC de enero el próximo 13 de febrero.
Cambios en la cesta de la compra: sale la corbata y entra el aguacate
El IPC publicado por Estadística este viernes es el primero en base 2025. La principal novedad de esta nueva base es la implantación de la nueva clasificación de consumo, de forma que el IPC pasa de 12 a 13 grandes grupos.
Además, en la nueva base se revisa la cesta de la compra, se actualizan ponderaciones y se introducen algunas novedades metodológicas.
Así, entran al IPC productos como los aguacates, los arándanos, en la alimentación; los refrescos de té y la cerveza con limón, entre las bebidas, y las radiografías en los servicios médicos, mientras que salen otros considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.
Estadística ha explicado además que el IPC base 2025 incorpora mejoras en el proceso de recogida y grabación de los precios. Hasta ahora, si en la recogida de los precios se detectaba algún cambio relevante en las características del producto, el ajuste se incorporaba al cálculo del IPC un mes después de haberse producido.
Con el nuevo procedimiento, y gracias a la utilización ya generalizada de dispositivos electrónicos para la recogida de los precios, estos ajustes se incorporan en el mismo mes en que se produce el cambio.
Por último, en la línea de actuación destinada a adaptar el IPC a los cambios en el mercado y captar los movimientos de los precios de forma más precisa, el INE ha afirmado que continúa trabajando en el desarrollo de métodos de recolección automatizada de la información, mediante el aprovechamiento de las bases de datos de las empresas (scanner data), la recogida automatizada de internet (web scraping) y la utilización de medios informáticos en la recolección de precios en los establecimientos, que continuarán su incorporación al cálculo del IPC a lo largo de esta nueva base.
