Pensionistas vascos, contra el Congreso de Ciudades Amigables: "Nos excluyen otra vez"
"No hay ciudades amigables con pensiones de miseria", denuncia el Movimiento de Euskal Herria
"Nos hubiera gustado participar en el Congreso de Ciudades Amigables, pero ni el Gobierno Vasco, ni la Diputación Foral de Guipúzcoa, ni el Ayuntamiento de San Sebastián nos han dado la posibilidad de asistir. En esta ocasión tampoco nos han dado la palabra, nos han excluido, como lo hicieron PNV-PSE y VOX, en septiembre de 2025, vetando el debate en el Parlamento de la Iniciativa Legislativa Popular presentada para complementar las pensiones mínimas hasta el salario mínimo, apoyada por 145.142 firmas".
Así lo denuncia el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (MPEH), que ha aprovechado la celebración del III Congreso de Ciudades Amigables para las Personas Mayores (del 16 al 18 de junio) para alzar la voz frente a la precaria situación económica que sufre gran parte del colectivo. Según expone esta plataforma, en España hay actualmente 4,6 millones de pensionistas que perciben ingresos por debajo de 1.000 euros, una realidad que les dificulta cada vez más llegar a final de mes.

Miembros del colectivo critican que se excluya precisamente a los pensionistas de este congreso internacional, que se celebra en San Sebastián, organizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Imserso, además del Gobierno Vasco, la Diputación de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de Donostia, bajo el lema de Transformemos juntos. Un mundo conectado, equitativo y sostenible, adaptado a todas las generaciones.
"No hay ciudades amigables con pensiones precarias y sin cuidados públicos y de calidad", subrayan miembros del MPEH, que este martes demostró su enfado con una concentración en el Palacio de Congresos y Auditorio Kursaal. La protesta, dirigida también a los representantes autonómicos, desglosó las cifras de la penuria de los jubilados a nivel regional: en la Comunidad Autónoma Vasca hay 168.900 personas que cobran menos del umbral de los 1.000 euros, mientras que en Navarra la cifra alcanza los 51.100 afectados, según sus datos.
Critican las políticas de "marketing" institucional
Los portavoces del colectivo se han mostrado de acuerdo con promover el "envejecimiento saludable" y el "bienestar emocional", pero han sido tajantes al advertir a los representantes del Gobierno Vasco que "no existe una vejez digna con pensiones miserables".
En este sentido, han reclamado verdaderos derechos y participación activa para las personas mayores, denunciando que las instituciones hacen "mucho marketing" pero actúan de forma contraria a lo que predican. Como ejemplo, han recordado que en septiembre de 2025 el Parlamento Vasco vetó una iniciativa legislativa del colectivo, impidiendo que fuera votada y negándoles la voz en la cámara.
Crisis en los cuidados: 1.000 dependientes en lista de espera
Más allá de la cuantía de las prestaciones, el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria ha puesto el foco en la urgencia de garantizar cuidados públicos y de calidad. Los pensionistas han interpelado directamente a la Diputación para denunciar el colapso del sistema de dependencia, alertando de que existe una lista de espera de 1.000 personas para acceder a una residencia. La situación es tan crítica que, según han lamentado durante la protesta, muchas de estas personas dependientes "se mueren en la lista de espera" antes de recibir la plaza.
La movilización de este martes, en la que se han coreado consignas exigiendo que la pensión mínima se equipare a ingresos dignos, ha concluido reclamando que el concepto de "ciudad amigable" debe contemplar a las personas mayores en su integridad, garantizando tanto su sustento económico como su atención sociosanitaria.

