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Moda
Modelos sénior y con canas protagonizan el último desfile de Chanel en París
Laura Ponte o Stephanie Cavalli, entre los rostros elegidos por Blazy para redefinir la alta costura
Las mujeres maduras y con canas han sido las protagonistas del primer desfile de Alta Costura del diseñador Matthieu Blazy para Chanel en la Semana de la alta costura de París celebrado este martes. La encargada de abrir la pasarela de Chanel para Primavera-Verano 2026 no fue una adolescente, sino Stephanie Cavalli @stephanie_cavalli), una modelo de 49 años, lo que se ha interpretado como un movimiento que rompe con las convenciones de la industria de la moda por parte del director creativo de Chanel.
Según los críticos de moda, esta decisión no es casual, sino parte de una misión para liberar a la marca de viejas restricciones y definir la nueva era de Chanel bajo la dirección de Blazy. "La española Laura Ponte (@lauraponte.taller) y otro puñado de mujeres de más de 40 y 50 años han pisado fuerte sobre la pasarela de Chanel. Blazy firma uno de los castings más diversos en materia de edad y diferentes razas vistos en la firma. Toda una oda a la individualidad y que también, siguiendo el concepto de la libertad, celebra pone el foco en la libertad de envejecer", señala Harpeer´s Bazaar. "Chanel celebrar a las mujeres maduras", ha titulado Vanessa Friedman, crítica de moda jefa de The New York Times, su reseña sobre este este desfile.
"Las mujeres sénior tienen vida, han visto mundo"
Entre bastidores, Blazy explicó su rechazo a la idea de que una pasarela deba estar llena de adolescentes "sombrías y autómatas". Las modelos mayores "aportan una dimensión completamente diferente a las prendas", dijo Blazy del desfile.
"Tienen vida; han visto el mundo", añadía. Y aunque no todas las modelos del desfile eran mujeres maduras, los críticos consideran que sí hubo suficientes como para dejar claro que no se trataba de una inclusión simbólica.
Una colección inspirada en las aves
Más allá del casting, la colección se desvinculó de la iconografía tradicional de la marca —como las camelias y las cuerdas de perlas— para inspirarse en los pájaros y la ligereza. Ambientado en un bosque rosa de cuento de hadas, el desfile presentó prendas construidas en capas de muselina transparente que evocaban una brisa alrededor del cuerpo.
Para profundizar en el significado de la alta costura, Blazy pidió a las modelos que compartieran una historia o recuerdo personal —como iniciales o fechas de nacimiento— para representarlos en el interior de las prendas que llevaban. El objetivo final de este enfoque es permitir que las mujeres que observan el desfile "se reconozcan a sí mismas en algo de lo que ven", independientemente de si llegan a usar la ropa o no.



