Impotencia y rabia: más de 10 millones de pensionistas, en vilo por sus pagas de febrero
PP, Vox y Junts vetan la subida de pensiones de 2026, que el Gobierno incluyó en un decreto ómnibus
La subida de las pensiones de 2026, en el aire por culpa de la bronca política
Los pensionistas, "rehenes" otra vez de la guerra partidista: el alza de 2026, paralizada
Vuelve la incertidumbre, el enfado, la indignación y la impotencia para 10,7 millones de pensionistas existentes en España (entre beneficiarios de pensiones contributivas, de clases pasivas y perceptores de pagas no contributivas), que en enero han cobrado la revalorización general del 2,7% (entre el 7% y 11,4% han subido las pensiones mínimas y asistenciales), pero no saben si en febrero volverán a cobrar su nómina aumentada, o verán cómo les baja el sueldo.
La culpa la tiene la batalla política, que por segundo año consecutivo ha provocado que el Congreso de los Diputados anule el decreto ómnibus del Gobierno, que contenía la subida de pensiones para 2026. Hay que recordar que el Ejecutivo ha incluido la revalorización junto a otras medidas del llamado "escudo social", como la prohibición de cortar suministros básicos, la moratoria de desahucios para vulnerables o la jubilación anticipada de bomberos forestales.

Tras el voto en contra de PP, VOX, UPN y Junts al Real Decreto-ley 16/2025, de 23 de diciembre, publicado en el BOE del 24 de diciembre, la consolidación de la subida de las pagas pende de un hilo político. Y, mientras la batalla política crece, los pensionistas siguen como "rehenes" de una lucha que, de no resolverse con urgencia, les castigaría con un recorte de sus pagas en febrero.
¿Qué pasará con la pensión de febrero?
El Gobierno acusa a PP, VOX, UPN y Junts de "hacer daño a millones de ciudadanos", en palabras del ministro Félix Bolaños, en el Congreso de los Diputados, tras el voto negativo de estas formaciones al decreto ómnibus. También la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, ha cargado contra quienes han votado no, calificando de "irresponsabilidad, que afecta a más de 10 millones de pensionistas, que están en vilo y que, igual que han visto revalorizada su pensión en enero, quieren verla revalorizada en febrero".
Pido responsabilidad a los grupos políticos. Que no vayan a votar la subida de las pensiones pensando que el Gobierno va a solucionar su irresponsabilidad.
— Elma Saiz (@SaizElma) January 27, 2026
Hay 10 millones de personas en vilo. pic.twitter.com/QQheCoL0UP
El Ministerio de Seguridad Social ha querido tranquilizar a los ciudadanos, afirmando que la subida que se va a seguir defendiendo para 2026 supone un incremento del 2,7% con carácter general de las pensiones contributivas. Este porcentaje se traduce, aproximadamente, en 570 euros adicionales al año para las personas con una pensión media de jubilación, mientras que las pensiones medias del sistema aumentarán en torno a 500 euros anuales".
El departamento que dirige Elma Saiz denuncia que "este veto es más grave en el caso de las pensiones mínimas, que aumentan su cuantía entre un 7% y un 11,4% en 2026, mientras que las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital también suben un 11,4%, muy por encima de la inflación, porque este Gobierno da una mayor protección a las personas que se encuentran en una situación más vulnerable".
Pero lo cierto es que, a menos que el Gobierno acelere en aprobar otro real decreto solo con la subida de las pensiones (como le pide Junts), o negocie el apoyo de los grupos que este martes han votado en contra para reformar el ómnibus, de forma que la Cámara de Diputados lo sancione, la subida está en peligro en la nómina de febrero y sucesivas. O lo que es lo mismo: si no se aprueba con carácter de urgencia, la cuantía de las pensiones podría bajar en febrero, para volver al importe que tenían en diciembre de 2025.
Esta incertidumbre ya se vivió el año pasado, y el fantasma de la preocupación sobrevuela los hogares de millones de pensionistas.
Cómo impedir que la pensión baje
El no del Congreso de los Diputados al decreto ómnibus de las pensiones perjudica directamente a 10,7 millones de pensionistas: los 9,5 millones que perciben una pensión contributiva de la Seguridad Social; los 716.000 funcionarios jubilados del régimen de Clases Pasivas; y los 460.000 pensionistas no contributivos. También golpea a otros cientos de miles de perceptores de prestaciones, entre ellas, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y el plus de brecha de género.
En total, 11,6 millones de pensiones se ven afectadas por el rechazo del Congreso a la revalorización de 2026. Hay que recordar que hay personas que cobran más de una pensión, compatibles entre sí, que normalmente son la propia de jubilación y la de viudedad.
¿Qué vías de solución existen para aprobar la revalorización de 2026?
- Acción más evidente, pero poco eficiente: el Gobierno puede aprobar otro real decreto ley con la revalorización (y lo que estime), y publicarlo en el BOE. Desde ese momento, estaría vigente, y las pensiones mantendrían la subida en febrero. Pero tendría que volver a llevarlo al Congreso para convalidarlo; y si no tiene apoyo suficiente, los pensionistas volverían a la casilla de salida.
- Aprobar otro real decreto solo con la subida de pensiones. Es lo que le han exigido PP y Junts para dar el sí a la revalorización. En teoría, debería bastar para sacar adelante la medida, hoy rechazada.
Pensions, sí.
— Junts per Catalunya Congrés i Senat (@JuntsxCatMadrid) January 27, 2026
Ocupacions, no.
☝🏽 Sí, a la revalorització de les pensions sense el xantatge de mantenir i permetre les ocupacions i els impagaments que pateixen els catalans.
Portaveu @miriamnoguerasM pic.twitter.com/lZPQMbhAgE
- Rectificar y negociar el decreto con Junts, de forma que se asegure el sí de la formación catalana, antes de que la paralización pueda afectar al bolsillo de los jubilados. Si el Gobierno reacciona con rapidez, las nóminas de febrero conservarían la subida ya cobrada en enero.
- Si la bronca política se recrudeciera, y no se articulara una solución de urgencia, los pensionistas verían cómo sus ingresos regresan a los niveles de 2025; algo que nunca ha sucedido.



