Al aire libre

Un paseo por el Madrid de los Austrias descubriendo sus rincones secretos

Mariola Báez

Viernes 5 de abril de 2019

2 minutos

Palacios, iglesias y plazas forman una ruta esencial para conocer el centro histórico de la capital

Madrid de los Austrias: Plaza de la Villa (Bigstock)

Es uno de los recorridos imprescindibles que puedes hacer en una visita a Madrid porque incluye lugares y edificios tan emblemáticos como la Plaza Mayor o el Palacio Real. Seguramente, su encanto radica en esa mezcla especial entre construcciones imponentes, de gran valor histórico artístico, y pequeñas iglesias o coquetas plazoletas, vestigios del pasado medieval de la ciudad.

El Madrid de los Austrias hace referencia a la etapa en la que la dinastía de los Habsburgo reinaba en España, especialmente a la época en la que Felipe II decidió establecer la corte en Madrid convirtiéndola, en 1561, en capital del Reino. Muchos de los grandes edificios y monumentos del Madrid antiguo son de esta etapa, siglos XVI y XVII, en la que la dinastía de los Austrias buscó dar esplendor a la recién estrenada capital.

Los puntos clave de la ruta del Madrid de los Austrias

Son muchos los lugares de interés que incluye este paseo por el Madrid más castizo, que puedes iniciar desde distintos puntos y recorrer a pie, para disfrutar de sus grandes monumentos y también de sus pequeños recovecos llenos de encanto.

La Plaza Mayor es un buen punto de partida. Felipe II mandó construirla en lo que fuera la antigua Plaza del Arrabal. En la gran plaza porticada destaca la antigua Casa de la Panadería y la estatua ecuestre de Felipe III. También merecen especial atención los distintos arcos que dan acceso a ella; entre todos, el más conocido: el Arco de Cuchilleros.

La Plaza Mayor es el corazón del Madrid de los Austrias y desde ella puedes llegar fácilmente a otros puntos esenciales del recorrido. Tomando la Calle Mayor, en dirección hacia la Catedral de la Almudena, encontrarás la Plaza de la Villa, antigua sede del Ayuntamiento. Es una de las más bonitas y representativas del Madrid antiguo y sus calles aledañas conservan el laberíntico trazado medieval. En la plaza destacan la Casa y Torre de los Lujanes, del siglo XV.

En dirección contraria, a poca distancia de la Plaza Mayor, está la emblemática Puerta del Sol, con el famoso Reloj de la Casa de Correos, hoy sede de la Comunidad de Madrid. Desde aquí, no puedes dejar de acercarte al Monasterio de las Descalzas Reales, un lugar cargado de historia y que conserva en su interior valiosas obras de arte junto a más de un misterio.

Hacia la Plaza de Oriente

Desde este emblemático edificio te espera un recorrido muy interesante que incluye algunos de los monumentos esenciales del Madrid de los Austrias. Si bajas por la calle Arenal llegarás a la Plaza de la Ópera, con el Teatro Real como protagonista. Justo detrás encuentras el conjunto monumental que forman la Plaza de Oriente, la citada Catedral de la Almudena y el Palacio Real.

Madrid de los Austrias Palacio Real (Bigstock)

Teniendo como referencia estos ejes centrales del recorrido por el Madrid de los Austrias, te queda descubrir un sinfín de pequeños rincones que merecen una parada detenida. He aquí unos cuantos: la Plaza de la Paja, una de las más tranquilas y bonitas de la capital, donde se encuentra la espléndida Capilla del Obispo, la Plaza de Santa Cruz, la Iglesia del Sacramento o la de San Ginés, a un paso de la famosa chocolatería del mismo nombre, son lugares menos conocidos pero que no te puedes perder.

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