Cine

Benedicta Sánchez, actriz revelación camino del Oscar con 85 años: "Me parezco un poco a Trump"

Antonio Castillejo

Sábado 10 de octubre de 2020

5 minutos

"Hay valentías que se pagan muy caras, porque en realidad son imprudencias", explica de la covid-19

Benedicta Sánchez, actriz revelación camino del Oscar con 84 años: "El miedo es peor que el virus"

En su primera aparición ente las cámaras, sin tener ninguna experiencia previa y a sus 85 años, Benedicta Sánchez se ha convertido en la mujer más longeva en estar nominada y ganar el Goya a la Mejor Actriz Revelación por su trabajo coprotagonista en Lo que arde, película dirigida por Oliver Laxe que junto a La trinchera infinita de Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari GoenagaEl hoyo de Galder Gaztelu-Urrutia, son los tres títulos que optan a representar a España en la 93ª edición de los Oscar de Hollywood en la categoría de Mejor Película Internacional.

"El que la película haya sido elegida entre las tres finalistas para ir a los Oscar me produce una satisfacción muy grande y ojalá siga adelante porque se lo merecen tanto el director, Oliver, como todos los que hicieron el trabajo, la productora y etcétera, etcétera. Yo me alegro muchísimo por ellos", asegura Benedicta.

EuropaPress 2612666 Benedicta Sánchez mejor actriz revelación durante la XXXIV edición de los Premios Goya en Málaga (Andalucía España) a 25 de enero de 2020

"Hice lo que me mandaron"

Al recordarle que ella también forma parte, y no menor de la película, con su habitual modestia explica que "yo solo hice lo que me mandaron, no hubo en mí ninguna creación ni nada del otro mundo, simplemente, parece que mi obediencia fue acertada. A veces -continúa la actriz novel- quieres obedecer pero no es posible, no aciertas. Si me hubieran pedido hablar alemán o ruso habría sido imposible, pero lo que me pidieron se hizo y ya está, era algo muy mío, muy de toda mi vida, no hay ningún misterio".

Es un verdadero lujo para el periodista volver a charlar con esta entrañable octogenaria gallega que derrocha vitalidad, buen humor, humildad y una sabiduría antigua e imprescindible. Como ella dice, hizo lo que le pidieron, pero lo que le pidieron lo hizo muy bien a juzgar por su paso por los Goya y la preselección española para representarnos en los Oscar, aunque para ella, eso no tiene ninguna importancia. "Es como si me dicen que a ver si eres capaz de hablar el gallego que se habla en donde has nacido. El que está oficialmente reconocido yo no lo hablaré, pero el de la zona en la que me crié claro que sí. Y lo mismo cuando me dicen que ordeñe una vaca, pues claro que sé, porque he ordeñado muchas, o coger una azada y cavar, en fin, esas son cosas que son las mías. Es como cuando me dijeron que fuera Benedicta, pues claro, si yo soy Benedicta, no soy la reina de Saba", recuerda entre risas.

Benedicta Sánchez

Un "animalito doméstico"

Con respecto a si le apetecería ir a Los Angeles, conocer Hollywood y presenciar en directo la gala de los Oscar, Benedicta, con toda su envidiable sencillez nos dice que “todo depende de la productora y de los que dirigen la historia, si me dicen que vaya voy encantada y si no es menester y dicen que me quede pues me quedo. Por eso no sufro ninguna alteración porque yo he entrado en esto del cine de una forma accidental, no lo buscaba igual que no buscaba nada del otro mundo. Si arrimando el hombro consigo que se construya algo me siento feliz de que funcione, naturalmente. Eso es todo", nos cuenta.

Cuando preguntamos a Benedicta que pasaría si además de ser elegida Lo que arde para representar a España y ella acude al gala, la película ganase el Oscar, dice: "Yo que sé lo que se hace si pasa eso. Como si voy iré con más gente haré lo que me indiquen. Yo no tomaría iniciativa ninguna, soy como si dijéramos, un animalito doméstico".

Como a todo el mundo a Benedicta también le ha afectado la pandemia de covid-19. "La verdad es que me pongo mala al escuchar las noticias a través de la radio. A veces parecía que era una tontería, pero ahora veo que la cosa es muy, muy, muy seria".

Benedicta Sánchez

"Nacemos para morir"

Pero en esta tremenda situación, cada cual vive su realidad y también lo hace ella en su aldea de O Corgo, a 12 kilómetros de Lugo. Explica: "A mi no me afecta mucho porque vivo en el campo y si no fuera por las noticias prácticamente ni me enteraría. Sí lo noto cuando quiero bajar a la ciudad para resolver algún problemilla como comprar y tal, eso me desanima mucho por lo de la mascarilla, por ni saber cómo comportarme… En fin, lamento todo esto, a ver en qué queda".

Todos sabemos, y los medios lo hemos destacado durante los últimos meses, de la entereza con que las personas mayores han afrontado la mayor crisis sociosanitaria de nuestra historia, al igual que todos somos conscientes del infierno que se ha vivido en las residencias de la tercera edad.

Cuando le preguntamos a Benedicta si tiene miedo por esta situación que tanto está afectando a nuestros mayores, ella vuelve a rebosar sinceridad por los cuatro costados y explica: "En eso me parezco un poco a Trump (risas). Creo que el miedo es una enfermedad muy grande, para mí es peor que el coronavirus porque morir hay que morir y no pasa nada, pero el miedo es algo horroroso. No quiero saber nada del miedo. Lo que sea sonará y lo enfrentaremos. Si uno gana, pues muy bien, y si gana el virus, pues muy bien también. Nacemos para morir".

Las actrices Anna Castillo y Eva Llorach entregan el premio a la mejor actriz revelación a Benedicta Sánchez por Lo que arde durante la XXXIV edición de los Premios Goya en Málaga (Andalucía España) a 25 de enero d

"Imprudencia no, cuidado todo, miedo ninguno"

En las últimas semanas se viene acusando a la gente que no utiliza la mascarilla ni respeta la distancia social del repunte de la expansión del coronavirus. Con respecto a esto, la ganadora del Goya a la mejor actriz revelación argumenta que "se trata de un problema que tiene el ser humano de toda la vida porque hay una dosis de rebeldía que es como cuando le dices a los niños que no toquen ahí y a muchos basta que lo digas para que toquen. Es algo inherente a la humanidad".

Y Benedicta, volviendo al símil del presidente norteamericano, añade: "Es también como pasa con el presidente Trump que dice que es valiente, pero hay valentías que se pagan muy caras, porque en realidad son imprudencias. Es lo que yo digo, miedo no, pero imprudencia tampoco. Tener cuidado no quiere decir tener miedo, quiere decir cuidado. Si me meto a cruzar la carretera cuando están pasando coches lo normal es que me pillen y me hagan pedazos. Pero las personas somos como somos…  imprudencia no, cuidado todo, miedo ninguno".

Benedicta Sánchez optará al Goya a actriz revelación con 84 años

A pesar del constante éxito de Lo que arde y de la covid-19, Benedicta sigue con su vida normal porque, cuenta, vive "en una casa rodeada de tierra que no para de producir hierbas y zarzas que hay que limpiar. ¡ Ojalá descubriera yo las hierbas que se comían, con las que se hacían unas infusiones que alargaban la vida y daban salud… ! Pero no me queda otro remedio que estar todos los días con la azada, cortando con una tijera, con la hoz. Sin embargo, el campo me gustó siempre y no reniego de él".

Terminamos nuestra conversación con Benedicta haciéndole la gran pregunta que todos nos hemos planteado alguna vez de si es feliz. Para responder toma aire y después de un momento explica: “Bueeeeno, eso no es lo que yo ambiciono. Posiblemente la palabra felicidad me cautivó hace muchos años, pero tanto la felicidad como la infelicidad son la noche y el día, el yin y el yang, como dicen los orientales. Yo procuro mantener un equilibrio, no entregarme ni a lo uno ni a lo otro. Equilibrio es lo que me gustaría tener. Sé que la vida está llena de altos y bajos. Y no siempre los bajos son merecedores de las cosas ni los altos tampoco. A mí me gusta el equilibrio".

0

No hay comentarios ¿Te animas?