Música

Pilar Jurado: "La sociedad tiene la responsabilidad de cuidar a los mayores"

Antonio Castillejo

Domingo 7 de febrero de 2021

7 minutos

La polifacética soprano y compositora ha logrado fusionar la música clásica con jazz, bossa, rock...

Pilar Jurado: "La sociedad tiene la responsabilidad de cuidar a los mayores"  - Foto: Europa Press
Antonio Castillejo

Domingo 7 de febrero de 2021

7 minutos

a tu lado

UDP y 65Ymás lanzan la campaña 'A tu lado' para reivindicar el valor de la edad y la experiencia

Pilar Jurado (Madrid, 1968) es una mujer poliédrica y polifacética. Soprano, compositora, directora de orquesta, expresidenta de la SGAE, miembro de las juntas directivas de la Academia de la Musica y de la Academia de las Artes Escénicas, Pilar Jurado es también una activista convencida de causas como la lucha contra el trabajo infantil o el maltrato a las personas mayores.

Pilar Jurado: "La sociedad tiene la responsabilidad de cuidar a los mayores que la cuidaron a ella"  -  Foto: Europa Press

PREGUNTA: Soprano, compositora, directora de orquesta..., ¿en cuál de estas facetas se siente más agusto?

RESPUESTA: Soy tremendamente optimista y entusiasta de la vida, me la bebo a chorros. Todo lo que hago lo hago porque me apasiona la vida y con todo lo que hago soy feliz y siento que puedo aportar algo. Cada una es una forma distinta de disfrutar, pero todas me producen una gran satisfacción .

P.: Empezó sus estudios en el conservatorio con tan sólo 8 años ¿Quién la animó, de dónde le venía la vocación?

R.: De pequeña, con siete años, me regalaron un piano de juguete chiquitito y un xilófono. Una noche habían puesto en la televisión la película "Strangers in the night" que terminaba con Frank Sinatra cantando esa canción y al día siguiente, mi madre me vió tocando la misma melodía en el xilófono. Se quedó muy impresionada y me preguntó si me gustaba la música y quería estudiarla. Dije que sí y a pesar de que en mi familia nadie era músico ni había una especial afición por la música, me matriculó en el conservatorio.

P.: Usted pertenece a la de la directiva de la Academia de la Música, ¿cuál es el panorama actual, el estado de salud de la música en nuestro país?

R.: Es el mismo panorama que tenemos ahora en todo aquello que tiene que ver con la cultura. También estoy en la junta directiva de la Academia de las Artes Escénicas y puedo asegurar que la realidad es que hay mucho talento pero nos han quitado los lugares donde exhibirlo. Todo se está concentrando en el mundo digital, pero en ese mundo nuestros beneficios son un 1 % de lo que cobraríamos en el mundo analógico con lo cual las posibilidades de poder vivir de la música en este momento son muy complejas, al igual que en el resto de las artes. Esperemos que gracias a las vacunas, cuando se resuelva la pandemia, aunque creo que nunca volveremos a la normalidad que teníamos, la situación mejore y podamos llegar a vivir algo más justo y coherente.

P.: Hablando de la Cultura, ¿cómo fue su experiencia al frente de la SGAE?

R.: Yo llegué a la presidencia de la SGAE en el momento más difícil de toda su historia, cuando solo hacía quince días que el Ministerio había firmado una intervención, pero pude conseguir que no se llevase a cabo y demostrar que la SGAE podía hacer bien las cosas. De hecho, durante el tiempo que estuve allí cambiaron muchísimas cosas y se logró una de las mayores recaudaciones de los últimos diez años así como trasladar de nuevo un poco de ilusión a los autores. Pero, por desgracia, hay muchos intereses alrededor de la entidad que ahora se enfrenta a una situación tremenda con la pandemia que ha hecho que la recaudación caiga más de un 80 % este año. En cualquier caso es una institución a la que tengo muchísimo amor y a la que deseo lo mejor para el futuro. 

P.: En cuanto a sus discos, Pilar Jurado ha sabido interpretar la música barroca con ritmos electrónicos y también mezcla ópera con ritmos de jazz, bossa nova, canciones procedentes del cine... 

R.: A mi, por supuesto, me encanta la música clásica, la música culta, es el territorio en el que me he formado y lo disfruto mucho a todos los niveles. Pero en todo el final del siglo XX y lo que llevamos del XXI hay un proceso de fusión muy importante de músicas y a mí siempre me ha gustado hacer cosas nuevas, ir en vanguardia. Lo que ya está hecho ya está ahí y es importante ir abriendo nuevos caminos. La experiencia me fascinó hasta el punto de que desde entonces alterno la grabación de un disco de música, digamos purista, con otro en el que hago fusiones. Me entusiasma crear nuevos espacios.

P.: ¿Y cómo fue la fusión entre Pilar Jurado y Mago de Oz en el disco "Finisterra OIpera Rock"? 

R.: Tan maravillosa que hubo gente que me conoció a partir de esa colaboración y a veces, en muchos conciertos de música clásica, he visto a jóvenes con piercing que vienen de ese territorio que nunca antes habían escuchado esa música ni habían ido a un auditorio, pero que como me han descubierto y les entusiasma lo que hago vienen a otro tipo de conciertos. Por eso creo que las colaboraciones que hago hacen mucho bien.  

P.: No puedo dejar de preguntarle por su trabajo en favor de los niños. "La música contra el trabajo infantil", del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT…

R.: Hace más de 25 años que colaboro con muchísimas causas. El ser consciente que eres parte del universo en el que vives es algo que está en mi ADN. Yo estoy con Publio Terencio en aquello de que “hombre soy, y nada de lo humano me es ajeno”. Es imposible ser feliz si ves a tu alrededor la infelicidad de otros y esto produce en mí la responsabilidad social de propiciar situaciones para que la gente mejore su situación. Sobre todo me parece que la cultura es una de las mayores herramientas de transformación social que existen y utilizarla es una de las razones, además de por su belleza, que existe. En este sentido, los niños son el futuro y hay que dotarlos de las herramientas para que ese futuro sea mejor. Fue el director de la OIT, Joaquín NIeto, quien me llamó y me habló de un proyecto que está empezando a pergueñarse y me propuso hacer música contra el trabajo infantil. Así empezamos el proyectyo cuatro persnas, dos de ellas ya desaparecidas, José Antonio Abreu, fundador de la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela, y el director italiano Claudio Abbado, además del maestro Daniel Barenboim y yo. Y así me convertí en activista de los derechos de los niños porque hay millones de ellos trabajando cuando deberían jugando  en la escuela. Espero que todo el mundo se convierta en colaborador de la OIT para conseguir erradicar el trabajo infantil.

P.: Los niños son el futuro, pero el presente son los mayores y usted es muy consciente de ello por su relación con el proyecto ‘A tu lado’ promovido pior la UDP. ¿Cómo comienza su relación con esta iniciativa?

R.: Conocí el proyecto a través de Tony Antonio, presidente de Ashumes (Asociación del humorismo español) que me puso en contacto con el compositor Juan Bautista González a través de Helena Bianco. Y es algo curioso porque todos ellos están en este proyecto pero yo ya les conocía por separado. Soy muy afortunada porque tengo grandes amigos con un gran talento en el mundo de la cultura y que también son gente concienciada con los que vamos compartiendo proyectos y causas de unos con otros para estar vivos y ser socialmente útiles.  

P.: ¿Cuál es su opinión de la situación de los mayores en nuestra sociedad? ¿Detecta edadismo, maltrato, soledad…?

R.: Sí y me parece terrible. Sobre todo por la gran deuda que la sociedad tiene con ellos. Cuando la tercera edad se ha pasado toda una vida dando tanto a esta sociedad, la sociedad tiene la responsabilidad de cuidar a quien antes cuidó de ella. Como persona que piensa que todos somos iguales y todos debemos participar en la sociedad, obviamente estoy en contra de cualquier cosa que dañe a cualquier sector y creo que si maltratamos la vulnerabilidad, a la que además estamos todos abocados a llegar porque los años pasan para todos, también nos maltratarán a nosotros cuando lleguemos a ella. Por desgracia, en el mundo occidental y de las nuevas tecnologías, la gente más joven se siente muy superiores al resto. Son los reyes del mundo digital y consideran que los que no controlan ese mundo sirven para poco y menos, pero están muy equivocados. Los que realmente saben de la vida y de cómo levantarse, reconstruirse, reinventarse, son los mayores y a ellos es a los que hay que escuchar.