Viajes

Estas ciudades europeas están poniendo restricciones al turismo

Marco Herrera

Martes 16 de abril de 2019

3 minutos

Muchas urbes del viejo continente han empezado a tomar medidas contra la masiva llegada de turistas

Turistas en Barcelona
Marco Herrera

Martes 16 de abril de 2019

3 minutos

Cada vez son más las ciudades europeas en tomar medidas restrictivas contra la llegada en masa de turistas a sus calles y monumentos. La subida en los precios del alquiler de viviendas, el ruido a altas horas de la madrugada, la sobreexposición del patrimonio o la masificación de algunas vías han hecho movilizarse cada vez a más colectivos locales y vecinales ante lo que consideran un turismo poco sano para la salud de una ciudad.

En nuestro país tenemos ejemplos de varios de esos fenómenos en algunas ciudades, si bien el turismo de playa y ocio en lo que España es potencia siempre ha acarreado algunos de esos problemas en determinadas zonas costeras. Pero, ¿qué ciudades europeas se han puesto en pie de guerra contra la intensa llegada de visitantes que se da en los últimos años? Vemos algunas.

Barcelona y el "tourists go home"

La Ciudad Condal se ha convertido en los últimos años en una de las más activas del mundo contra el turismo descontrolado. Ese tipo de turismo que ha provocado (como está sucediendo en Madrid y empieza a ocurrir en Sevilla) que muchas familias y jóvenes que residían en barrios céntricos de la ciudad hayan sido desplazados ante los abusivos precios que proponen los dueños de los inmuebles y que sí pueden percibir ofertando los pisos como de alquiler turístico.

Turistas fotografiándose frente a la pintada que dice %22turistas idos a casa%22 en Barcelona (Europa Press)

En toda esta ecuación también aparecen al fondo los –valga la redundancia– fondos buitres que especulan con las viviendas y que han convertido algunos barrios de la capital catalana en epicentros de ruidos, peleas y borracheras nocturnas, con el consiguiente malestar de los vecinos de toda la vida. Especialmente famosa se hizo una pintada de grafiti en la ciudad que decía "tourist go home", la cual, paradójicamente, se ha convertido en una de las más fotografiadas de la ciudad por parte de los turistas.

Tras la llegada a la alcaldía de Ada Colau en 2019, se han tomado medidas para que no todos los inmuebles se pueden alquilar como alojamiento turístico (medidas que recientemente también ha tomado Madrid con una serie de obligaciones para este tipo de alojamientos) al igual que se ha parado la construcción de varios hoteles con el fin de frenar esta inercia de la ciudad. La ciudad medieval de Dubrovnik en Croacia también ha registrado manifestaciones parecidas a las de la segunda ciudad en tamaño del estado español.

Venecia y Roma

Venecia es otra de las ciudades cuyo nivel de turistas ha alcanzado cotas enormes y cuyos residentes se han manifestado regularmente en los últimos años. La UNESCO advirtió a la ciudad del daño que su patrimonio podría sufrir si no controlaban tal nivel de llegada de visitantes, incluso amenazando con retirar su calificación de Patrimonio de la Humanidad. Parece que su alcalde, Luigi Brugnaro, no está dispuesto a que eso pase y ya ha instalado puestos de control para acceder a determinadas plazas y vías de la ciudad.

En el caso de Roma, su alcaldesa, Virginia Raggi, ya ha planteado la necesidad de poner límites al acceso de monumentos como la Fontana di Trevi ante la ingente cantidad de turistas que rodean la fuente día y noche. Otras ciudades del continente que han llevado a cabo restricciones han sido San Sebastián o Palma de Mallorca.