Ya se sabe que el fumador pasivo es toda persona que no siendo fumador, respira o inhala el humo de los fumadores que están a su alrededor. Y que se expone a muchos de los riesgos del tabaco.

El fumador piensa que no es para tanto y que el inhalador involuntario es, simplemente, un exagerado meticuloso. Sin embargo, se puede medir. Es un hecho objetivo. Porque uno de los restos de la nicotina que quedan en el organismo es la llamada cotinina. Y la cotinina se puede cuantificar en sangre, en orina e incluso en la saliva.

Evidentemente, un fumador tiene una determinada cantidad de cotinina como derivado de la nicotina que inhala. Y tendrá más cuanto mas fume y por tanto mas nicotina tenga. Un no fumador, en buena lógica, debería carecer de cotinina. Sin embargo, si el no fumador está en un ambiente de fumadores aparece la cotinina como evidencia absolutamente fiable de que ha ingerido nicotina.

Cuando alguien fuma a nuestro lado produce dos tipos de humo. El fumador da una chupada e inhala. Es la corriente principal. Luego lo expulsa. Es un humo nocivo para el entorno; pero que ha pasado por varios filtros. Es aire que se introduce por el extremo encendido del cigarrillo y atraviesa todo el pitillo pasando por las hebras del tabaco.

Todo el pitillo actúa como un filtro. Pero es que además el propio fumador se queda con un buen porcentaje de sustancias nocivas en sus pulmones. Así, el humo que el fumador expulsa está ya bastante filtrado.

Otro problema muy distinto -y mucho más grave- es el del humo del cigarrillo que surge mientras el fumador descansa entre chupada y chupada. Es la llamada corriente secundaria. Ese es un humo que proviene de una combustión directa, incompleta, sin filtros de ningún tipo y que tiene una proporción de productos tóxicos muy superior a la corriente principal.

Aunque muchos de los componentes del humo son similares, la corriente secundaria es mas abundante en los mas conocidos y los mas nocivos. La proporción de nicotina y alquitrán es tres veces mayor en la corriente secundaria que en la principal y hay cinco veces  mas de monóxido de carbono.

Pues bien, además de todos los problemas del tabaco, se ha publicado un estudio sobre 3531 niños de entre 4 y 11 años en los que se encontró una relación significativa entre las tasas de cotinina y las caries. A mas cotinina y durante mas tiempo, mas afectación dental.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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