José Antonio Herce
Opinión

El paro sénior: mitos, pitos y el 'Homo sapiens'

José Antonio Herce

Viernes 1 de mayo de 2026

4 minutos

Artículo de José Antonio Herce (LORIS Retirement): "El paro sénior: mitos, pitos y el Homo sapiens"

Viernes 1 de mayo de 2026

4 minutos

Primero los pitos, esforzada lectora (ellas leen más que ellos, según el gran Forges, que nos conocía bien), ¿dónde empieza lo sénior? Hay entusiastas de la silver economy que, si por ellos fuera, las personas de 45 años serían ya séniors. ¿No les basta con saber que más de la mitad de los hogares españoles están encabezados por personas de 55 y más años? Los 55 ya es una divisoria de lo sénior muy forzada y, si la esperanza de vida sigue aumentando, la divisoria debería aumentar también. El caso es cargar las tintas del pretendido negocio plateado. ¡Pero si Matusalén, el más longevo de los muchos hipercentenarios bíblicos, ya vivió 969 años!

Ahora los mitos. El paro de los trabajadores adultos en la primera-parte-de-la-segunda-mitad de su vida laboral preocupa sobremanera a los analistas de la longevidad, de los que vamos a uno por semana últimamente. Y debe ser porque cunde la idea de un prejuicio generalizado entre la población y los analistas de que los jefes de personal (verdaderos responsables de recursos humanos, o de personas, que se dice ahora, hay menos) no contratan a trabajadores de 45 (o menos años) que se quedan en paro. Por lo que la tragedia está servida. Desde luego, para la persona que se queda en paro, a cualquier edad. 

Sin embargo, actualmente, la tasa de paro de los trabajadores de entre 45 y 54 años no supera el 8% (pleno empleo… a la española, claro), claramente por debajo de la de los demás grupos de edad (ellas con mayor tasa que ellos). Teniendo en cuenta que la tasa de paro general es del  9,93% pues resulta que estas cohortes están mucho mejor, comparativamente, que, y no digamos, los jóvenes de entre 16 y 29 años. Para los trabajadores de 55 años en adelante, la situación es más variada, con un 9,08% entre los trabajadores de 55 a 59 años y del 10,35% entre los de 60 y 64 años, mientras que los trabajadores de 65 y más años mantienen tasas claramente por debajo (y muy por debajo) del 6%, por razones obvias de selección adversa.

paro grupos edad, herce, epa 2025

Y, por fin, el Homo sapiens. El perfil de los parados de entre 55 y 64 años es el resultado de la operación de incentivos variados, como son, principalmente, el subsidio permanente de paro para los trabajadores que han agotado la prestación o el subsidio ordinarios y tienen cumplidos 52 años, que les mantiene a la vez la cotización a la Seguridad Social (por una base mejorada un 25% sobre la mínima), por una parte, y por otra parte el “incentivo” general del acceso a la jubilación, que saca a estos trabajadores de la actividad para pasar a ser jubilados de pleno derecho. Es decir, que antes de la jubilación la tasa de paro de los trabajadores de aquellas cohortes se dispara a tasas del 9% o 10%, mientras que a los 65 y más desciende a algo más del 5%. El “sapiens” no es tonto…  ni listo, está circuiteado de aquella manera y solo responde a dos impulsos: los instintos básicos (fácilmente predecibles) y los consejos de sus cuñados en las BBC (bodas, bautizos y comuniones).

Claramente, el subsidio para mayores de 52 años del SEPE es un incentivo a permanecer en el paro, pues ancla a los trabajadores en este estatus laboral indefinidamente (hasta la jubilación, claro), con una prestación compatible con otros ingresos (hasta un límite) y, sobre todo, con cuotas generosas a la TGSS hasta que se cumple la edad ordinaria.

Ante esto, ¿qué se puede hacer? Cuesta decir que la mejor manera de acabar con el paro entre los mayores de 55 años sería acabar con el subsidio perpetuo, pero hay que decirlo porque ese incentivo es lo que engrasa esta situación. Estos trabajadores, en una buena mayoría, son inempleables, quizá por desidia propia también o de los servicios de empleo. Pero es la materia de la que se forma el paro de larga duración, irreductible. Y para muchas personas de esta cohorte es la situación más dura e incierta de su vida adulta.

Los trabajadores de entre 45 y 54 años, la verdad, son los grupos etarios que menos sufren el paro de toda la población activa hasta los 65 años y resulta un tanto inexplicable la lupa que muchos analistas ponen sobre estos grupos como si fueran ya población a descartar. Me parece que hay bastante hype mediático entre los profetas del mundo sénior sobre esto. 

Sobre el autor:

José Antonio Herce

José Antonio Herce

José Antonio Herce es Licenciado y Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y Master of Arts en Economía por la Universidad de Essex (Reino Unido). Es uno de los principales expertos en longevidad y pensiones en habla hispana.

Con más de 30 años de experiencia en la docencia como profesor de Economía en la Universidad Complutense de Madrid, perteneció al Cuerpo de Titulados de la Comisión de la Unión Europea entre 1987 y 1991. También ha dirigido la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) y ha sido socio director del área de economía aplicada de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y, hasta 2019, senior advisor de la consultora y profesor de su Escuela de Finanzas.

Igualmente, forma parte del Foro de Expertos del Instituto Santa Lucía de Ahorro y Pensiones, preside el Consejo de Expertos del Instituto BBVA de Pensiones y es miembro del Global Advisory Board del Center for Financial Education and Capabilities de BBVA.

En la actualidad, junto a otros socios profesionales, dirige un proyecto profesional dedicado a la consultoría avanzada en materia de longevidad, jubilación y pensiones, LoRIS (Longevity and Retirement Income Solutions). Forma parte, además, del Comité de Expertos de 65Ymás.

Ha realizado numerosas publicaciones en revistas nacionales e internacionales y en revistas profesionales de economía, finanzas y seguros, es autor de ensayos y libros y un conferenciante enfocado en temas de longevidad, pensiones, mercado de trabajo y las ramificaciones y relaciones entre estas áreas y frente a los cambios sociales, los estilos de vida y el cambio tecnológico. Como consultor, ha escrito y dirigido un elevado número de monografías, informes y dictámenes profesionales. También participa habitualmente con tribunas de opinión en numerosos medios y redes sociales. 

En 2019 recibió el galardón Economista Gran Reserva 2019 del Colegio de Economistas de La Rioja por toda su trayectoria académica y profesional.

… saber más sobre el autor