Opinión

Impacto psicológico y social de los PUM en el colectivo de personas mayores

José Luis Fernández
Impacto psicológico y social de los PUM en el colectivo de personas mayores

Envejecer es una fase más de la vida, la entrada en la vejez es progresiva, en definitiva, envejecer no es otra cosa que cambiar, eso requiere desplegar procesos de adaptación y desarrollo a nivel personal y social. 

No hay un patrón único para envejecer, se envejece de muy distintas maneras, que suelen ser consecuencia de nuestra historia de vida previa. 

Hay diferencias importantes en la manera de envejecer entre hombres y mujeres. Vivir la jubilación como una oportunidad, se aprecia que en gran número de mujeres tratan de aprovechar esta etapa de la vida, para reafirmar su autonomía personal, recuperando el centro de sus vidas y compensar la ausencia de formación académica. “Hacerse dueñas de sus propias vidas”.

La curiosidad por aprender te hace estar frente a variedad de estímulos que protegen de la aparición de enfermedades degenerativas. A medida que avanza la edad, las personas mayores pueden ver reducidas sus habilidades, pero la actividad intelectual limita sustancialmente este aparente deterioro. Propiciar el envejecimiento activo es potenciar las capacidades de la persona que envejece, se estimula la curiosidad y la autonomía.

Interesarse por aprender cosas nuevas en nuestra edad es demostrarse a uno mismo que aún quedan cosas por hacer, conocerse mejor, la motivación ya no se centra en el rendimiento académico, sí en un aprendizaje que alcanza una evolución personal de mejora, desarrollo de la sociabilidad, y de aumento de autoestima. 

Las relaciones sociales disminuyen el sentimiento de soledad y son un factor importante, ya no solo de mejorar la calidad de vida, si no también influyen en una mayor longevidad

La Universidad es un espacio de fomento de conocimiento y es una institución educativa a la que acudir durante toda la vida, la dispersión de la población, las dificultades en desplazamiento, el desconocimiento de la existencia de estos programas, deja fuera de poder participar en los mismos a un alto número de gallegos.

Desde las instituciones se debe apoyar una cultura universitaria en toda la sociedad, apoyar la formación permanente, y de actualización de conocimientos. 

Un reto de las administraciones es llegar a aquellas personas con menor formación, que serían las que obtendrían más beneficios de estos estudios, pero que son menos proclives a acercarse a estos cursos.  

Lo que resulta evidente, así se desprende de ciertos informes, es que estos estudios universitarios específicos para mayores que constituyen una importante alternativa a la actividad en este período de nuestra vida, tienen un impacto beneficioso para el alumnado en los ámbitos de salud mental y física, relaciones sociales, psicológico, cognitivo y cultural, lo que redunda en una mejor calidad de vida. 

Se puede concluir que los Programas Universitarios de Mayores (PUM) han venido jugando un papel muy importante como herramienta eficaz y favorable para el Envejecimiento Activo.  

Tener una vida mentalmente activa, y mantenerla cuando se llega a edades avanzadas, es una buena forma de mantener las capacidades intelectuales, y la capacidad de aprendizaje, limitando así la pérdida o deterioro de determinadas habilidades y factores cognitivos.

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José Luis Fernández