Fernando Martínez-Cue
Opinión

Consecuencias perniciosas del déficit y la deuda de las pensiones

Fernando Martínez-Cue

Lunes 26 de enero de 2026

4 minutos

Artículo de Fernando Martínez-Cue sobre las "consecuencias perniciosas" del déficit entre ingresos y gastos en pensiones, y de la deuda del sistema

Lunes 26 de enero de 2026

4 minutos

El problema con la cifra récord de deuda de la Seguridad Social, o el déficit, o el gasto acelerado en las próximas décadas, no es tanto un problema de que se pueda llegar a no disponer de recursos suficientes para el pago futuro de las pensiones, sino de las muy perniciosas consecuencias que ese déficit entre ingresos (cotizaciones) y gastos (principalmente prestaciones) del sistema de Seguridad Social y, por tanto, la necesidad de disponer de otros recursos procedentes de los PGE (Presupuestos Generales del Estado), es decir, de impuestos y de emitir deuda, para pagar las pensiones, puede tener en la salud financiera de nuestro país y en el crecimiento de nuestro endeudamiento futuro, especialmente cuando afrontemos situaciones inflacionarias y de tipos elevados.

Y en concreto, cómo destinar tal cantidad de recursos a las pensiones públicas, va afectar a la financiación y, por tanto, a la calidad de otras políticas clave, como la Sanidad, la Educación, Vivienda, los Servicios Sociales y la inversión en innovación y desarrollo y competitividad. Esto lo estamos viviendo y sufriendo la ciudadanía hoy en día.

No nos engañemos, no hay dinero para todo, y la presión fiscal es ya muy elevada, considerando la renta media de los españoles, y no hay margen para elevarla sin elevar el empobrecimiento y afectar al crecimiento.

Todos los indicadores nos muestran lo tóxico que va a ser un sistema de pensiones financieramente tan desequilibrado. Según Fedea, considerando las últimas reformas, el gasto en pensiones alcanzará el 18% del PIB en torno a 2050 (el 17,3%, según el Informe de Envejecimiento 2024 de la Comisión Europea para España, un 4,2% más que en 2022) y el déficit del sistema se dispara por encima 8% del PIB a partir de 2050. El sistema es muy injusto generacionalmente, penalizando a los más jóvenes, que no se quejan porque están distraídos con otros grandes problemas del corto plazo (bajos salarios, acceso a la vivienda, seguridad).

Artículo de Martínez-Cue sobre las "consecuencias perniciosas" del déficit entre ingresos y gastos en pensiones, y de la deuda

Los actuales pensionistas reciben de media durante su jubilación 1,7 euros por cada euro que han cotizado durante su vida activa. Los futuros pensionistas de la generación del baby boom, si no se ajusta el sistema, recibirán aún más, poniendo el peso de la financiación de sus pensiones en los hombros de los jóvenes actuales y futuros (centenials y siguientes generaciones), generaciones muy poco numerosas y con salarios muy modestos.

Estamos ante una injusticia generacional disfrazada de poesía basada en verdades: “premiar el esfuerzo de una generación que dio tanto”, “quién mantiene a las familias durante las crisis”….

Posibles soluciones al problema

Como soluciones a este problema, hay que decir que no se pueden “cambiar las reglas del juego” a quien ha terminado de “jugar el partido” (jubilados) y lo jugaron con unas reglas determinadas. Sería muy injusto y socialmente inviable.

Por lo tanto, las medidas de ajuste deberían aplicarse sobre trabajadores activos y, específicamente, las jóvenes generaciones, como reformas estructurales que equilibren financieramente el sistema y que, al mismo tiempo, permitan pensiones suficientes, como transitar hacia un sistema público de reparto de aportación definida de cuentas nocionales (por ejemplo, como el sueco) o bien vincular automáticamente la edad de jubilación a la esperanza de vida (con la opción de ajustar el importe de pensión para aquellos que no deseen retrasar su edad de jubilación).

Asimismo, buscar nuevas fuentes de rentas adicionales a la pensión pública, impulsando los sistemas complementarios de pensiones de empleo a través de establecer la obligación de afiliación de los trabajadores a planes de pensiones de empleo.

No se trata de reducir la generosidad de los ingresos durante la jubilación para futuros pensionistas, sino de financiarlos de manera diferente, con sistemas multipilar, y sensibilizando a la ciudadanía de que, en vidas futuras más largas, para tener pensiones completas (generosas), son necesarias carreras de cotización más largas.

Los jóvenes no se van a quejar por una reforma integral, mientras se les expliquen las reglas del juego con antelación, cuando entran el mercado laboral.

No obstante, en relación los pensionistas actuales, supone un lastre de enorme peso para España la revalorización de las pensiones en el IPC en épocas de alta inflación (como el 8,5% de 2023), debido a su carácter acumulativo. Por ello, habría que introducir un double lower lock en el que las pensiones se revalorizaran anualmente en el porcentaje menor entre la variación del IPC y el 3,5%. Otras opciones serían según la revalorización media de los salarios o bien del crecimiento del PIB anual.

Sobre el autor:

Fernando Martínez-Cue

Fernando Martínez-Cue

Fernando Martínez-Cue es profesional asociado a LoRIS y socio fundador de Martinez-Cue & Asociados. Es asesor estratégico, consultor de beneficios para empleados, previsión social, pensiones, longevidad, retribución flexible, riesgos y seguros. Trabajó durante 17 años en Zurich Seguros y Deutsche Bank. Ha sido director de Corporate Life & Pensions y director de Marketing & Clientes Globales en Zurich.

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