Miguel Ángel Bernal
Opinión

Vida más allá de las cuentas y depósitos bancarios

Miguel Ángel Bernal

Foto: BigStock

Miércoles 12 de julio de 2023

4 minutos

Miguel Ángel Bernal: "Hay vida más allá de las cuentas y depósitos bancarios"Hay vida más allá de las cuentas y depósitos bancarios"

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Miércoles 12 de julio de 2023

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Los desafíos, inminentes, del envejecimiento de la población

 

Los ahorradores mayores se encuentran con que, a la hora de buscar rentabilidad para sus ahorros, el producto mayoritario y preferido por ellos, los depósitos bancarios, rentan muy poco y el tipo que ofrecen se mantiene muy por debajo de la inflación general en España.

En la búsqueda de alternativas, hay que tener presente su perfil de inversión. Los mayores buscan seguridad, riesgo nulo o muy bajo, además de una liquidez máxima. La combinación de estos tres aspectos restringen las posibilidades a un abanico reducido de posibilidades, todas ellas centradas en renta fija, de corto plazo y de máxima seguridad.

Actualmente, hay ya bancos que ofrecen unos tipos mayores a los que aplican los bancos más conocidos en España, y que copan buena parte de la oferta de depósitos. En los bancos que ofertan estos depósitos, gran parte de ellos, deben ser contratados por Internet, algo que puede suponer un freno para numerosas personas mayores. Es básico comprobar que los depósitos están protegidos por Fondos de Garantía de Depósitos, FGD, de un país del área euro y está registrado y autorizado por los diferentes bancos centrales de los países englobados dentro del Banco Central Europeo, BCE. Esta última advertencia es muy relevante: en Internet hay que ser muy cautos, sobre todo en este aspecto.

Ahora hay una buena posibilidad en letras del Tesoro, con tipos más altos que los depósitos, cuentan con la garantía del Reino de España y se pueden contratar a diferentes vencimientos y se conocen sus rendimientos, por lo que es muy atractivo para los que prefieren los depósitos a otros tipos de inversión. Su contratación se puede hacer en las oficinas del Banco de España, a través de Internet, bancos, sociedades y agencia de valores.

Otra opción son los fondos monetarios, ahora bien, no se conoce de antemano la rentabilidad, ni tienen un mínimo garantizado.

También encontramos los fondos de renta fija, que invierten en activos a corto plazo, presentan los mismos inconvenientes y además tienen más riesgo, lo que se denomina  volatilidad. Los fondos de inversión en renta fija mixta pueden comprar hasta un 30,0% de renta variable (acciones), por lo que es un producto para perfiles que soporten el riesgo (aunque es bajo, pero lo tienen). En el DFI (Documento de Datos Fundamental) viene categorizado el riesgo, siendo 1 el más bajo, y 7 el de los más arriesgados.

Los fondos garantizados de renta fija pueden ser otra opción, pues garantizan la obtención de una rentabilidad mínima al vencimiento, por tanto, si una persona reembolsa antes de este vencimiento, no sabe cuál será el valor en ese momento, ni conoce la rentabilidad obtenida. Puede ser que, de no esperar al vencimiento, obtenga rendimientos negativos si su valor liquidativo es inferior a la de la contratación; y además, salvo en momentos puntuales, pueden cobrar comisión por el reembolso.

En las compañías de seguro, encontramos pólizas con tipos asegurados mínimos y diversidad en los plazos de vencimiento. Se trata de otra alternativa para estos inversores de marcado perfil ahorrador.

Existen asimismo otros productos muy estables, que son los Seguros de Inversión a Largo Plazo, SIALP, y las Cuentas de Inversión a Largo Plazo, CIALP. Son muy seguros, pero su rentabilidad es muy similar a la de los depósitos, solo se puede invertir 5.000 euros al año y, eso sí, en caso de mantenerlos cinco años están exentos de tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Estos dos productos, SIALP o CIALP, solo pueden hacerse para una persona (no puede haber más de un titular).

Están también los Planes de Inversión de Ahorro Sistemático, en este caso el máximo de inversión es de 8.000 euros anuales. Si tienen una antigüedad de al menos cinco años y se rescatan en forma de renta vitalicia, no tributará por los rendimientos obtenidos.

Finalmente, pueden ser interesantes productos que vinculan el domicilio habitual a obtener un capital y seguir viviendo en la casa. Hay diferentes modalidades, si bien la más conocida y utilizada es la denominada hipoteca inversa. En realidad, es un préstamo que le concede el banco u otra entidad con una garantía real que es el domicilio. En este producto es muy importante leer toda la denominada letra pequeña y ver el valor de tasación de la vivienda.

Sobre el autor:

Miguel Ángel Bernal

Miguel Ángel Bernal

Miguel Ángel Bernal Alonso es economista, experto en inversión financiera y socio del despacho patrimonial-personal Bernal & Sanz Bujanda.

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