Un pilar invisible del Estado del Bienestar
Cómo la generación del baby boom ha fastidiado a Europa. Así se titula el artículo publicado en The Economist, republicado en numerosos medios de prensa y redes. Por si no deseáis leer el artículo completo os he hecho una síntesis del mismo.
Este artículo de The Economist afirma que en Europa la gran desigualdad ya no es entre el Este y el Oeste, sino entre generaciones. Los baby-boomers (nacidos entre 1945 y 1965) han disfrutado de las mejores condiciones de la historia reciente y están dejando la factura a sus hijos y nietos.
Las principales acusaciones son:
- Los boomers compraron casas muy baratas que ahora valen una fortuna, mientras que los jóvenes se enfrentan a precios imposibles y muchos siguen viviendo con sus padres hasta los 30 años o más.
- Se concedieron pensiones muy generosas y se jubilaron pronto, confiando en que habría siempre muchos trabajadores jóvenes pagando sus pensiones. Pero ellos mismos tuvieron pocos hijos, por lo que hoy solo hay 2,5 trabajadores por cada pensionista (antes eran más de 5).
- El Estado de Bienestar europeo gasta hoy alrededor del 25 % del PIB en costes relacionados con el envejecimiento, una carga enorme que recae principalmente sobre los jóvenes a través de impuestos altos y déficits públicos que también tendrán que pagar.
- Como consecuencia, los jóvenes europeos tienen más dificultad para independizarse, comprar vivienda y formar familias. Mientras tanto, los políticos priorizan las pensiones y las residencias de ancianos porque los votantes mayores son más numerosos y votan más. La mediana de edad de los votantes en Francia, por ejemplo, es de 52 años.
- El artículo concluye que los boomers heredaron una Europa reconstruyéndose tras la guerra y dejarán una Europa envejecida, con menos dinamismo económico, menos capital para invertir en el futuro y una sensación general de que los jóvenes han sido estafados en un “esquema piramidal intergeneracional”.
En definitiva, el texto presenta a los boomers como la generación que más ha recibido y menos ha devuelto a las siguientes, dejando a Europa con un problema demográfico y económico muy serio.
Cuando lees este tipo de artículos te quedas perplejo y con una incertidumbre grande. Aflora un sentimiento de culpabilidad que no ves claro. Este tipo de comunicaciones son tremendamente edadistas. Generan un enfrentamiento entre jóvenes y mayores innecesario. Basados en una confrontación ficticia y que pretende causar daño socialmente.
La información que nos da el artículo es subjetiva y manipulada para crear “conflicto” aprovechando que los jóvenes sobre todo no están excesivamente positivos.

El estudio Cuentas generacionales de los miembros de los hogares (Cuentas Nacionales de Transferencia para España), publicado en el marco de una colaboración estratégica entre el Centro de Investigación Ageingnomics (Fundación MAPFRE) y FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada), observa y nos visualiza cómo fluye el dinero, los impuestos, el consumo y el ahorro entre las distintas generaciones en España.
Las conclusiones del informe rompen con los prejuicios tradicionales sobre el envejecimiento, mostrando tres grandes pilares económicos y demográficos:
- Sostén del 32,8% del PIB: El colectivo sénior (mayores de 55 años) ya no es un factor secundario, sino una realidad estructural. Este grupo genera prácticamente un tercio de toda la producción nacional y de la riqueza en España.
- Balance fiscal positivo: A pesar del gasto público en pensiones, los mayores de 55 años aportan a las arcas del Estado 138.173 millones de euros en impuestos y cotizaciones (lo que supone el 34,5% de toda la recaudación del país). Además, este sector de la población concentra el 68% del ahorro total de los hogares españoles.
- Transformación demográfica desde la Transición: El peso económico de este colectivo se explica por un cambio demográfico histórico. A finales de los años 70, la esperanza de vida en España apenas superaba los 74 años. Hoy en día, esa expectativa ha aumentado casi 10 años, rozando los 84 años. Este incremento ha transformado la pirámide de población y ha convertido a los séniors en un motor financiero clave para el apoyo de hijos y nietos.
Conclusión del análisis: El informe demuestra que la economía sénior actúa como un pilar invisible del Estado del Bienestar. Lejos de la narrativa tradicional que califica el envejecimiento de la población como un "gasto insostenible", los datos constatan que el consumo y los impuestos de los mayores de 55 años sostienen de forma activa el crecimiento económico del país.
