Bernardo Rabassa
Opinión

La soledad y el suicidio en la 3ª Edad

Bernardo Rabassa Asenjo
Soledad mayores

Me ha sorprendido la noticia, de que los bomberos habían encontrado en sus casas a matrimonios de ancianos, victimas de la Covid19 o suicidados, lo que me ha llevado directamente, a la razón ultima de esta situación : “La Soledad”, porque ni sus familiares ni sus vecinos han sido capaces de darse cuenta de que estaban muriéndose o que se habían quitado la vida, abrumados por las múltiples preocupaciones, que les aquejaban, enfermedades o incapacidades de uno o de los dos conyugues, necesidades económicas o de sociabilidad y de amor.

Era fácil predecir parece, que en los casos de suicidio, o de asesinato de un conyugue y posterior suicidio del superviviente, había un fondo psiquiátrico de depresión, y por lo que yo conozco de la aplicación de test de Zung-Conde, hace algunos años, en un libro Blanco que publiqué sobre la depresión, en España de cada diez personas que padecen depresión, siete son mujeres y tres hombres, pero la depresión no lleva al suicidio, en realidad es la agresión la motivación psicoanalítica, que lleva a la mayor agresión que uno pueda cometer contra si mismo, matarse. De hecho, en los casos de violencia de género, solo el 21% de los hombres se suicidan después de matar a la pareja y a veces a los hijos.

Pero “La Soledad” también mata, pues en los casos de las parejas de ancianos, la falta de sociabilidad es evidente, viven en un mundo aparte, del que solo les saca la televisión, aunque parece extraordinario que ni los tenderos del barrio, noten a faltar a los ancianos solos, ¡alguno tendrá que hacer la compra!, ni los servicios sociales estén alertados, de sus necesidades y problemas. Muchos años han tenido que pasar estos ancianos suicidas, para decidir la muerte en común, o por uno de ellos ante un panorama negro de futuro, donde las esperanzas no tienen cabida.

Cada año 10 millones de personas en el mundo realizan algún tipo de conducta autolítica. Cada vez más frecuente en la edad avanzada. En España, de 3.393 muertes por suicidio, 1.445 eran mayores de 60 años (año 2000) lo que supone un 40% de los suicidios, si se mantuviera la tasa hoy. "La mayoría de las personas de tercera edad que intentan suicidarse lo consiguen". Así de tajante es Javier Jiménez, presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS) en relación a las últimas cifras sobre el suicidio en España. El cómputo global de suicidios establece que hubo 3.569 en 2016, según los últimos datos del INE que publica cada dos años. Analizando las cifras, aunque el mayor número de suicidios se produce entre la población de 40 a 59 años, la tasa más elevada por rango de población corresponde a las personas de edad más avanzada. Es decir, hay mayor número de fallecimientos en comparación con el total de población con más de 70 años.

Los mayores de 70 años son rápidos a la hora de planear un suicidio afirma Jiménez, psicólogo como yo: "Casi nunca dan señales, lo ocultan hasta el último momento; lo único por lo que se puede prever, suele ser la preparación de ciertos documentos como los de sepultura o herencia para cuando lleguen a consumarlo".

La mente de la persona que piensa suicidarse, está invadida por pensamientos que no se corresponden con la realidad. Uno de ellos es la idea de que siempre, van a seguir padeciendo el dolor que en ese momento les aflige, y del que se quieren librar, aunque sea en muchos casos imaginario (retroalimentación de su propia agresividad), en ese hecho yo no veo ninguna intención positiva, más bien agresiva con el mundo que les rodea, familia, amigos, sociedad, etcétera, a quienes quieren dar una lección. Naturalmente la forma de evitarlo es que no vivan solos, sino en residencias, o bien el método nórdico de apartamentos-casa agrupadas en torno a algún salón de encuentro y de ocio. Hay pues que luchar contra “La Soledad”, a mi juicio el principal desencadenante del suicidio-asesinato, de los que viven aislados en sus casas.


Bernardo Rabassa Asenjo es Secretario de Relaciones Institucionales y de Comunicación del partido 3ª Edad en Acción. Presidente de la Fundación FIECS (Instituto Europeo para la Comunicación social). Presidente del Club Nuevo Liberalismo S.XXI.

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Maria Dolores Hace 2 meses
Muy acertado y oportuno el artículo. Como psicóloga sanitaria soy consciente de esta realidad y lamentablemente nuestros gobernantes y la propia sociedad no presta la atención y el respeto que se merecen nuestros mayores. Es una etapa de la vida en la que se necesitan mayores recursos, incluso económicos porque también hay mas necesidades de todo tipo, pero sobre todo cariño y afecto y la necesidad de ser escuchados y comprendidos. Se lo merecen.
Yazmín Zapata Pabón Hace 3 meses
Hay mucho análisis, pero muy poca acción. Acá en Colombia los abuelos solo tenemos obligaciones con los nietos, incluso nos pueden embargar el 50% de la pensión para ayuda a los nietos, per ni tenemos derecho a reclamar una visita a nuestros nietos . Que bueno crear una unidad mundial y ayudarnos así se evita el que sea la sanción por envejecer el morir solo
José Manuel González Pérez Hace 3 meses
Gracias D. Bernardo. Me ha impresionado su artículo. Mi padre bendecía a Dios por no estar sólo. Efectivamente, como afirma: "Hay pues que luchar contra “La Soledad”, a mi juicio el principal desencadenante del suicidio-asesinato, de los que viven aislados en sus casas". Mi impresión es que en tal 'lucha' la fe y la conciencia de interdependencia mutua y libre, como instrumentos, armas o mecanismos de defensa, hacen mucho bien. Un cordial saludo. Ánimo y a Servir.