Consejos

Cuida de tus lentillas correctamente y asegura la salud de tus ojos

Carlos Zapatero

Lunes 1 de abril de 2019

2 minutos

Si llevas lentillas es conveniente que extremes las precauciones para su correcto mantenimiento

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El correcto cuidado de nuestras lentillas tendrá un impacto directo sobre nuestra salud ocular. Manteniéndolas en buen estado, conseguiremos que nuestros ojos no sufran cada vez que hagamos uso de las mismas, evitando de esta manera cualquier tipo de infección o posible molestia. Para ello hay que seguir una serie de pautas.

La importancia de una rutina

Por sus características, es muy importante que interioricemos una rutina de lavado y conservación de nuestras lentillas. De esta manera, siempre nos aseguraremos del buen estado de las mismas. La limpieza de nuestras manos es fundamental antes y después de cada uso. Cualquier microbio o partícula que se encuentre en ellas se puede transmitir a nuestros ojos por medio del contacto. Tras asegurar que nuestras manos se encuentran en condiciones de poder tocar las lentillas, el próximo paso es asegurar la higiene de estas.

Es conveniente que, en el momento de quitarlas de nuestros ojos, lo hagamos por separado. Así como que le dediquemos el tiempo necesario a limpiar cada una de ellas. Una vez limpias, deposítalas en su estuche y asegúrate de que cuenta con la solución desinfectante suficiente como para poder actuar sobre cada una de las dos. Es conveniente que el estuche de las lentillas siempre tenga el líquido necesario como para poder cubrir la totalidad de las mismas.

Por último, la fecha de caducidad de las lentillas es otro de los datos más importante. Una vez pasada la fecha, el fabricante no nos garantiza su correcto funcionamiento.

Cuida del estuche tanto como de las lentillas

Es recomendable prestar la máxima atención posible al estuche que utilizamos para protegerlas. Debido a que es un accesorio fundamental, es conveniente que extrememos las precauciones con él. El líquido del estuche siempre tiene que estar en las mejores condiciones posibles. Por este motivo, has de evitar reutilizar el líquido ya existente. Las soluciones acuosas siempre tienen que estar completamente renovadas. Cada vez que vayas a añadir un poco de líquido, asegúrate de haber vaciado por completo el estuche y haberlo limpiado en profundidad.

Para limpiarlo, utiliza un cepillo que tengas reservado exclusivamente para tal fin. Del mismo modo que las lentillas hay que renovarlas, ocurre lo mismo con el estuche. Hay que sustituirlo cada dos o tres meses, aproximadamente, tal y como nos aconsejan desde la Clínica Mayo.

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