Consejos

¿Te han puesto una escayola? Consejos para mantenerla en perfecto estado

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Jueves 29 de agosto de 2019

3 minutos

Normalmente, la colocación de una escayola mantiene los huesos inmóviles mientras se curan

Consejos para mantener la escayola en perfecto estado
Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Jueves 29 de agosto de 2019

3 minutos

La colocación de una férula de yeso, más conocida como escayola, es una práctica muy habitual que consiste en la superposición de varias capas de yeso con el objetivo de mantener inmóvil el miembro afectado. Aunque normalmente estamos acostumbrados a que los brazos y las piernas sean las extremidades que sufren su presencia, lo cierto es que existen varios tipos de férulas

La primera, la braquial, se emplea para las lesiones en el codo, el antebrazo y la muñeca. Luego nos encontramos con la escayola antebraquial, que solo afecta a la muñeca y la mano, y la inguinopédica, que nace del pliegue del glúteo e inmoviliza tanto el muslo, como la rodilla y la pierna, dependiendo del alcance de la lesión. Finalmente, el médico o enfermero también puede colocar una férula suropédica en la cara dorsal de la pierna, que incluye el tobillo y el pie.

A pesar de esta increíble variedad, todas las férulas de yeso son igual de delicadas a los factores externos que rodean al paciente, como el agua, los golpes o los roces. Ante esta situación y para mantenerla en perfecto estado durante todo el tratamiento, ¿qué cuidados no debes pasar por alto?

Escayola

Recomendaciones de conservación de la escayola

En primer lugar, el paciente debe extremar la precaución las 48 horas posteriores a la instalación de la férula, pues el yeso necesita tiempo para secarse correctamente. Además, sea por el motivo que sea, si la escayola se rompe, no dudes en ir a tu Centro de Salud para que te pongan una nueva. No obstante, para evitar este desenlace, sigue los siguientes consejos:

  • Aunque parezca algo obvio, la mayoría de escayolas no pueden mojarse, por eso siempre que vayas a ducharte debes cubrirla con un plástico protector y mantenerla alejada del agua. Si aun así no has podido evitarlo, intenta secarla con un secador de aire frío.
  • Las férulas pueden provocar en el miembro afectado una picazón que, a veces, resulta insoportable. Sin embargo, debes evitar a toda costa echar polvos o lociones en el interior del yeso.
  • Otro “daño colateral” son las heridas e infecciones que surgen a consecuencia de introducir objetos para rascarse la piel que hay debajo de la escayola. En su lugar, intenta recurrir a elementos más blandos y mullidos, como el trozo de una esponja o una pluma.
  • Algunas personas que están con la escayola durante varios meses terminan por destrozarla debido a la frustración y la ansiedad que les genera. Lo más normal es quitar el relleno de algodón o celulosa del yeso. Grave error, pues este protege la piel del mismo y evita las rozaduras.
  • También es común que los bordes de la escayola provoquen ciertas molestias al paciente. Pero, antes de aflojarlos por ti mismo, pide a otra persona que cubra los bordes con una gasa o esparadrapo para aliviar el daño. Si no lo consigue, siempre puedes acudir al médico para que él ponga una solución.