Alimentación

Pescados deliciosos que quizá no conoces y que podrías incorporar a tus menús

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Jueves 18 de julio de 2019

2 minutos

Brótola, cabracho, sargo… Si siempre compras lo mismo en la pescadería, descubre otras opciones

Fósforo

El pescado es un alimento con incontables propiedades que, en general, consumimos menos de lo que deberíamos. La Fundación Española del Corazón (@cuidarcorazon) recuerda su importancia en una dieta equilibrada por su alto valor proteico, sus vitaminas y minerales y su gran “tesoro”: los ácidos grasos Omega-3, esenciales para la salud cardiovascular.

Tal vez no lo tomamos lo suficiente porque nos limitamos a escoger siempre el mismo tipo de pescado, cuando en realidad la lista de especies de peces y mariscos comerciales que recoge el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (@mapagob) es mucho más extensa de lo que pudiéramos pensar. ¿Qué variedades nos quedan por descubrir e incluir en la dieta?

Pescados poco conocido: Cabracho

Más allá de la merluza y de los boquerones

Con permiso de los citados y de otros muchos pescados que encontramos fácilmente en cualquier mercado, como el lenguado, el salmón o el atún; hay otras especies menos conocidas de excelente sabor y, en ocasiones, con un precio estupendo que hay que aprovechar. Algunas son propias de zonas costeras específicas y otras las puedes encontrar en lugares diversos, aunque con distintos nombres. Si tienes la oportunidad, entre las especies que merece la pena probar destacan:

  • Vieja o vieja colorada. Este es un pescado que habita principalmente en el Atlántico y que puedes encontrar en las costas canarias. Su carne blanca tiene un sabor suave y delicado que siempre gusta. Es perfecta para calderetas y guisos.
  • Brótola. Aunque existen distintas variedades, como las de roca, con más espinas, y las que viven en los fondos marinos arenosos, más “limpias”; también se trata de un pescado blanco con poquísima grasa. Su sabor se parece al de la merluza y queda muy bien al horno, en caldos o en filetes listos para freír.
  • Cabracho. Este pez de color rojizo-anaranjado y aspecto de pocos amigos, por su aleta superior en forma de espinas, se da tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico. Es un pescado de roca y su carne blanca y firme, de sabor intenso, se da un aire al rape. Es algo complicado de limpiar, pero si lo hace el pescadero y lo preparas al horno con un poco de “arte” (cebollitas, ajos, patatas panaderas y un chorrito de vino blanco), es simplemente una delicia.
  • Sargo. El sargo es una exquisitez del mar que, quien lo prueba, no duda en comprarlo siempre que se presente la oportunidad. Este pez se alimenta de pequeños crustáceos y cefalópodos, lo que se nota en el sabor de la carne. Puedes encontrarlo en distintas zonas pero, sobre todo, en las costas gallegas.
  • Corvina. Cada vez es más habitual encontrarlo en las pescaderías y, por su sabor y versatilidad, se ha hecho un hueco en la cocina de numerosos restaurantes. La corvina es un pescado blanco, rico en minerales, como el potasio, y de sabor potente. Prepararla al horno es muy sencillo y admite casi cualquier aderezo.
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