Salud

La anemia, una enfermedad que aumenta con la edad y que exige algo más que resignación

Miriam Gómez Sanz

Lunes 23 de febrero de 2026

4 minutos

Hasta la mitad de los mayores de 80 años la padecen

La anemia, una enfermedad que aumenta con la edad y que exige algo más que resignación. Fuente: BigStock.
Miriam Gómez Sanz

Lunes 23 de febrero de 2026

4 minutos

El cansancio que no se va, la debilidad al caminar o la dificultad para concentrarse no siempre son "cosas de la edad". La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) recuerda que la anemia es frecuente, tratable y nunca debe normalizarse.

La anemia es un problema de salud pública en todo el mundo y afecta a millones de personas. Es especialmente habitual en niños pequeños, mujeres en edad fértil, embarazadas y personas mayores, pero sigue estando infradiagnosticada.

A nivel global, presentan anemia hasta el 40% de los niños entre 6 meses y 4 años, el 37% de las mujeres embarazadas y el 30% de las mujeres de 15 a 49 años. La causa más frecuente es la falta de hierro, conocida como anemia ferropénica.

Aunque suele asociarse a mujeres y embarazo, la anemia también afecta a los varones. En hombres jóvenes la frecuencia se sitúa entre el 5% y el 6% y en el 50% en mayores de 80 años.

"La anemia no es solo una cifra baja en una analítica; es la manifestación de que algo no está funcionando correctamente en el organismo y siempre debe investigarse su causa", explica Marta Morado, hematóloga experta en Eritropatología y directora médica de la SEHH.

La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia recuerda que la anemia requiere seguimiento por el hematólogo. Fuente: Europa Press / SEHH.
La SEHH recuerda que la anemia requiere seguimiento por el hematólogo. Fuente: Europa Press / SEHH.

El papel clave del hematólogo

Desde la SEHH insisten en que el hematólogo es el especialista de referencia para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la anemia. "Más allá de corregir el descenso
de la hemoglobina, el abordaje especializado permite identificar el origen del problema, que en nuestro entorno se debe con frecuencia a sangrados crónicos, problemas de absorción o aumentos de las necesidades de hierro, como ocurre durante el embarazo o el crecimiento", señala la experta.

"La anemia ferropénica es un proceso progresivo. Primero se agotan los depósitos de hierro y, si no se corrige la causa, acaba apareciendo la anemia. Detectarla a tiempo evita complicaciones y mejora claramente la calidad de vida del paciente", comenta la doctora Morado.

Además, no todas las anemias se deben al hierro. Existen otras causas, como enfermedades inflamatorias, autoinmunes, neoplásicas, insuficiencias medulares o alteraciones congénitas, que requieren un abordaje especializado.

Síntomas que no deben ignorarse

El cansancio persistente, la debilidad, la palidez o la falta de concentración son síntomas habituales, pero muchas veces se aceptan como normales, especialmente en edades avanzadas. Sin embargo, la anemia es una de las principales causas de absentismo laboral y de limitación funcional, especialmente en mujeres.

Por ello, la SEHH insiste en "la necesidad de no normalizar el cansancio, acudir al médico ante síntomas persistentes y realizar un diagnóstico adecuado, que incluya la valoración de los depósitos de hierro y un estudio de la causa subyacente".

Una enfermedad prevenible, tratable y superable

El mensaje que la SEHH lanza para este 2026 es claro: la anemia es prevenible, tratable y puede superarse. Una alimentación equilibrada, el control médico en personas de riesgo y el tratamiento adecuado, ya sea con hierro oral o intravenoso, permiten revertir la enfermedad y evitar recaídas.

"Concienciar es transformar la información en acción. Un diagnóstico precoz y un tratamiento correcto mejoran la calidad de vida y, en muchos casos, salvan vidas", concluye Marta Morado.

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Miriam Gómez Sanz

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