Miriam Gómez Sanz
Avances
Un nuevo atlas celular usa IA para mejorar el diagnóstico de enfermedades inflamatorias
Analiza millones de células de la sangre para avanzar en la medicina personalizada
La inflamación está detrás de muchas enfermedades comunes, desde infecciones hasta trastornos inmunológicos o algunos tipos de cáncer. Sin embargo, entender cómo actúa exactamente en el cuerpo humano sigue siendo un reto. Ahora, el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), junto con la École Polytechnique Fédérale de Lausanne, ha dado un paso importante para aclararlo: el primer atlas celular de la inflamación, que usa inteligencia artificial para mejorar el diagnóstico de estas patologías.
Se trata de una base de datos a gran escala que reúne información de más de 6,5 millones de células sanguíneas procedentes de más de 1.000 personas, tanto sanas como pacientes con 19 enfermedades distintas. El trabajo se ha publicado en la revista Nature Medicine.
El objetivo ha sido observar qué ocurre cuando la inflamación se desregula, ya sea en infecciones como el Covid-19, enfermedades inmunológicas como la psoriasis o la artritis reumatoide, o en cánceres como el de mama o el colorrectal. Hasta ahora, muchos de estos procesos seguían siendo poco conocidos.

Una de las aportaciones clave del estudio es tratar a las propias células como biomarcadores, es decir, como señales que permiten identificar una enfermedad. Al circular por el organismo, las células van recogiendo información de lo que ocurre en él, y esa "huella" puede analizarse.
Los investigadores han estudiado distintos estados celulares y los genes relacionados con la inflamación que coordinan la respuesta inmunitaria: los que activan defensas, guían a las células hacia zonas dañadas o ayudan a combatir agentes nocivos.
Gracias a este análisis, el atlas identifica indicadores moleculares que funcionan como señales guía. Estas permiten distinguir con mayor precisión unas enfermedades de otras y clasificar a los pacientes según su perfil inflamatorio, algo clave para ajustar los tratamientos. Cada enfermedad presenta una combinación particular de señales, lo que abre la puerta a diagnósticos más finos y personalizados.

La inteligencia artificial aprende de la inflamación
El proyecto incorpora un modelo de inteligencia artificial generativa capaz de aprender a partir de los datos del atlas. Este sistema puede reconocer patrones en la actividad genética y en los estados celulares, y aplicarlos a futuros pacientes.
Según los investigadores, este enfoque sienta las bases de una herramienta de medicina de precisión que podría acelerar los diagnósticos y ayudar a decidir tratamientos más ajustados a cada caso.
El atlas ya está disponible como recurso de código abierto y se ha probado con muestras reales como apoyo diagnóstico. El siguiente paso será definir protocolos de calidad y estandarización de datos, un requisito imprescindible para que este conocimiento pueda integrarse de forma segura en la práctica clínica habitual.



