Deporte para mayores

Ricardo Camacho: "A la futura Ley del Deporte le pido, sobre todo, que ayude al deporte"

Antonio Castillejo

Miércoles 5 de junio de 2019

5 minutos

El presidente del Club Real Canoe y saltador estuvo en los Juegos de Montreal, Moscú y Los Angeles

Ricardo Camacho

Hoy es el presidente del Real Canoe, un club con 90 años de historia a sus espaldas, que es un referente imprescindible del deporte español y que ha dado a España cerca de 70 olímpicos en los deportes de agua, pero además, Ricardo Camacho fue el primer finalista olímpico de salto en los Juegos de Moscú 1980. "Yo siempre hice salto de trampolín, la plataforma está muy alta, esa se lo dejo a mi hijo. Aquello no fue casualidad. Me preparé para eso. Fui becado a Estados Unidos, a la Universidad de Iowa, para prepararme y el cambio fue radical. En aquella época solo fuimos a Estados Unidos dos saltadores, un inglés y yo. Ahí comenzó mi preparación para Moscú y luego vinieron los resultados, que podían no haber llegado pero en este caso así fue. Bien es cierto que también salí beneficiado por el bloqueo de Estados Unidos a la Olimpiada -estábamos en plena Guerra Fría-, si no seguro que no me meto en la final. Aunque también es verdad que ahora entran doce en la final y entonces tan solo ocho, una cosa por la otra (risas) y ahora son dos saltadores por país y antes tres y ahí estaba la Unión Soviética y las dos Alemanias con lo que ya eran nueve finalistas fijos. Yo me metí octavo sin Estados Unidos pero con ellos a lo mejor también hubiese entrado (risas)”.

Su estancia en Iowa revolucionó la cabeza de Ricardo, le dio una nueva visión de la vida y sobre todo del deporte. “Después de dos años en Iowa volví a España, aunque podía haber seguido allí dos o tres años más, porque quería poner aquí en práctica todo lo que había aprendido y ver si éramos capaces de hacer algo parecido, lo intentamos y mira, salió bien. Yo ofrecí a mi Club y a la Federación un valor que antes no teníamos. De todas formas, el Canoe tiene escuela de saltos de siempre, somos el club español más importante en saltos y llevamos con ello toda la vida”.

Ricardo Camacho participó en las Olimpiadas de Montreal, Moscú y Los Angeles

 

Pero la de Moscú no fue la única Olimpiada de Ricardo Camacho. Antes ya había estado en Montreal 76 y después en Los Angeles 84 “y allí ya cerré mi círculo olímpico. Montreal fue mi primera Olimpiada y los recuerdos son muy bonitos. Pero luego vas con más experiencia a la segunda y a la tercera ya vas de ‘sobrao’”, comenta entre risas Ricardo mientras recuerda que Montreal fui muy jovencito porque yo empecé tarde a saltar, con 14 años. Hoy ya no es así y con 14 años mi hijo ha conseguido medalla en el Campeonato de Europa Junior. Es otro mundo. Montreal, como toda Olimpiada, es un conjunto de anécdotas. Primero, vas a aprender y una vez allí te preguntas: ¿Dónde me he metido, esto qué es?, pero todo son anécdotas, desde ir en el avión con el gran Mariano Haro que entonces era el atleta más famoso de España, a estar con los piragüistas que consiguieron medalla o con los futbolistas, sólo estuvieron una noche porque jugaron, les eliminaron y se fueron (en realidad fueron dos partidos contra Brasil y la RDA que finalmente ganaría el torneo). Estuvieron con nosotros Camacho, Santillana, Cardeñosa, Satrústegui… eran los famosos, pero no pudimos ni pedirles un autógrafo. En cualquier caso, la entrada en el estadio es lo más emblemático. No hay nada parecido a la emoción que se siente participando en ese desfile. Me impresionó en Montreal y me volvió a emocionar en Moscú y Los Angeles”.

 

Ricardo Camacho en la prensa

 

Junto a Ricardo Camacho, Hugo González -el último en sumarse al largo elenco de olímpicos que han salido del Canoe y que inició en México 1968 la gran Pilar Von Carsten- escucha atentamente y mira embelesado a su presidente. Con tan sólo 17 años, Hugo participó en los pasados Juegos de Río de Janeiro 2016, pero no lo hizo en el tradicional desfile. "No pude ir, me lo perdí porque al día siguiente competía Mireia Belmonte e íbamos todos como equipo. Esperemos que el año que viene, en Tokio 2020, sí pueda verlo porque todo el mundo me dice, como Ricardo, que es lo más bonito". Y es que, como el propio nadador reconoce, "para mi, el Canoe es mi segunda casa. Al final tienes dos casas, la de tus padres y la de tu deporte porque me paso aquí siete horas al día y ver aquí a los pioneros como Pilar von Carsten o Ricardo Camacho es un ejemplo y un camino a seguir. Te empuja a seguir su estela".

Hugo González, tetracampeón del mundo junior y olímpico en Río

Hugo González, cuatro veces campeón del mundo junior en 100 y 200 metros espalda y estilos y ya olímpico puesto que fue uno de los cinco miembros del Canoe que estuvieron en la última Olimpiada, explica que "la experiencia salió bastante bien, fue increíble. Llegué a las semifinales en 100 y 200 espalda. Las emociones y los sentimientos que tuve en Río fueron increíbles. El ir a los Juegos con 17 años me ayudó porque me quitaba presión. Ahora me encuentro con muchas más ganas para ir a Tokio, siempre quieres más, mi objetivo es llegar a la final y una vez en la final todo puede pasar".

Hugo estuvo en Río junto a otros cuatro compañeros del Canoe, igual que le sucedió a Camacho que tampoco estuvo solo en Moscú. "Allí también hubo varios nadadores del Club con nosotros como Quimbo, Vallejo, Juan Pablo Barro… y estábamos siempre juntos viendo en la Villa Olímpica a los monstruos del deporte como el cubano Juan Torena que fue oro olímpico, o las nadadoras de la DDR, que eran las mejores. Fuimos varias veces con ellas en el autobús y te daba miedo mirarlas, eran más grandes que nosotros, yo le tomaba a el pelo Quimbo y le decía ‘a estas no las ganas tío, no las ganas’",  recuerda.

Pero Ricardo Camacho también es presidente del Canoe y es obligado preguntarle cuales son las claves para sacar a flote un club con 90 años a sus espaldas. “Aquí hay una historia detrás que es la que te lleva a donde estamos ahora, podrás gestionarlo un poquito mejor o peor, pero no hemos inventado nada. La historia del club es lo que nos hace evolucionar siguiendo lo que nos han enseñado y rodeándonos de gente muy buena. Cada uno sabe lo que tiene que hacer en su parcela", explica Camacho.

Hugo González, Pilar von Carsten y Ricardo Camacho

Por lo que a la labor social que este club deportivo sin ánimo de lucro lleva a cabo, su presidente asegura que "socialmente lo que hay que hacer es ir mejorando las instalaciones para que cada uno de los casi 6.800 socios con los que contamos esté contento, porque al fin y al cabo es el que mantiene todos los deportes que tenemos, las subvenciones son muy pequeñas y los patrocinios solo están en la sección de baloncesto. Por eso hace siete años nos pusimos una pauta que era mejorar nuestro club y es lo que hemos venido haciendo, desde los servicios médicos hasta aumentar a siete el número de piscinas. Tener en Madrid, junto al Parque de El Retiro lo que tenemos aquí, es un lujo que hemos mimado y cuidado”.

El club, que cuenta con 114 empleados entre entrenadores, monitores, socorristas, médicos, administrativos... nutre a la Federación de deportistas de élite en las disciplinas de natación, saltos, waterpolo y sincronizada, sin embargo no recibe ningún dinero de ella. La Federación gestiona nuestro trabajo llevando a los deportistas a sus concentraciones, etcétera, pero no aporta nada al presupuesto. Nosotros somos la fábrica y ellos gestionan nuestro trabajo con el deporte. Son los socios los que aportan la casi totalidad del presupuesto. Las subvenciones son mínimas y nos las han ido bajando en los últimos seis o siete años. Tenemos subvenciones del Ayuntamiento y de la Comunidad, pero ¿qué significan 15.000 euros en un presupuesto anual de casi seis millones?"

Ricardo Camacho en ABC (1983)

Camacho se lamenta de que "conseguir patrocinios para el agua es muy complicado, para el baloncesto sí se encuentran, nosotros mantenemos esta sección gracias a dos o tres patrocinadores importantes. Estamos en la división LEB Oro -LEB Plata en féminas-, qué es la antesala de la ACB porque tenemos esa ayuda. Ayuda que es mucho menor que la del baloncesto de Cáceres, de León, de Alicante..., porque Madrid es mucho Madrid para lo bueno y también para lo malo. En Cáceres a lo mejor el ayuntamiento puede poner más dinero, pero en Madrid es más complicado porque somos una ciudad excesivamente grande. No sé los cambios que habrá en la futura Ley del Deporte, pero sobre todo, tiene que ayudar al deporte. No solo porque haya unos Juegos Olímpicos el año próximo, el Plan ADO de Barcelona 92 estuvo muy bien, pero hay que darle una vuelta", concluye el presidente del Real Canoe.

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