Salud

Los 8 errores que cometemos al cocinar y comer huevos

65ymás

Lunes 2 de diciembre de 2019

3 minutos

¿Cuajados o sin cuajar? ¿En nevera o fuera? ¿Lavarlos o no hacerlo? ¿Producen los huevos colesterol?

Alerta sanitaria: Retiradas 1.000 docenas huevos por salmonelosis

Los huevos son un ingrediente básico tanto en la dieta mediterránea como en el común de los hogares españoles. En nuestro país el consumo de huevos asciende, de media, a 268 huevos al año por cada español. La versatilidad de este alimento permite elaborarlo de innumerables formas desde las tortillas francesa y de patatas a los clásicos fritos pasando por los duros, las mahonesas, los revueltos, los poche... Pero sabemos ¿realmente si los estamos manipulando correctamente?. Estos son algunos de los errores más comunes que se cometen con los huevos.

Los números de la cáscara

Numeración en la cásc ara del huevo

El número que se imprime sobre la cáscara de los huevos nos explica, en su primer dígito, el tipo de granja en la que se crían las gallinas que los han puesto. El 0 corresponde a los ecológicos, el 1 el de gallinas de campo, el 2 gallinas cuidadas en suelo y el 3 gallinas criadas en jaula. Las siguientes dos letras, aquí normalmente ES, explican el país de origen que en nuestro caso suele ser ESpaña. Las dos siguientes cifras se refieren a la provincia, as tres que les siguen al municipio y las tres últimas a la granja donde se han producido.

¿En nevera o fuera?

Hueveras de nevera

En principio la nevera es el lugar adecuado para guardar los huevos, pero eso sí no conviene hacerlo en las hueveras de los frigoríficos. En el Instituto del Huevo nos explican que “el huevo es un alimento muy sensible a los cambios bruscos de temperatura” y como en el comercio donde se adquieren están a temperatura ambiente hay que “mantenerlos a temperatura constante hasta llegar a casa y después hay que mantenerlos en el frigorífico para que conserven su frescura”, antes de aclarar que "es preferible guardarlos en su propio envase para que no entren en contacto directo ni cojan olores de otros alimentos como queso, cebolla, embutidos…”, eso sin contar que en el envase están grabados la fecha de consumo preferente y registro sanitario del centro de embalaje.

La fecha de consumo preferente

Envases de huevos

Precisamente respecto a la fecha de consumo preferente, 28 días tras su puesta, conviene saber que no hay que tirar a la basura los huevos sobrantes cuando llegue esa fecha que no nos habla de su caducidad sino de su calidad porque mientras más recientes sean, más frescos estarán y, en consecuencia su calidad será mayor 

¿Lavar antes de cocinar?

¿Lavar o no los huevos?

No es que sea malo, pero si llegan sucios es mejor quitar esa suciedad frotando cuidadosamente con un estropajo o cuchillo romo y después, meterlos en el frigorífico. “El huevo solo debe mojarse o lavarse antes de utilizarse. Si lo mojamos, la suciedad que puede haber en el exterior de la cáscara se disuelve con el agua y puede acceder al interior del huevo a través de los poros y contaminarlo”, vuelven a aclarar desde el Instituto del Huevo, donde también apuntan que no es necesario cocinarlos antes de lavarlos porque  “no da tiempo a que los gérmenes se desarrollen en el interior”.

 

 

Muy cuajados o poco

Tortilla poco cuajada

“Las proteínas de la clara del huevo son las de mejor calidad de todos los alimentos pero tenemos que cocinarlas bien, hasta que la clara esté cuajada, para poder digerirlas y que nuestro organismo las aproveche”, aclara el Instituto del Huevo. Y es que de una clara poco cocinada solo absorbemos la mitad de sus proteínas. Por el contrario, los nutrientes de la yema se absorben esté o no cuajada.

 

A vueltas con el colesterol

Huevos y colesterol

Aún hay gente que piensa que consumir más de tres huevos semanales produce colesterol. Sí, el huevo contiene colesterol, y no, ese colesterol no llega a nuestra sangre como ocurre con grasas trans o saturadas. Alguien sano puede consumir un huevo diario sin ningún temor.

Las tortillas en la nevera

Nevera

Por seguridad alimentaria, “si se cocinan a partir de 75ºC evitamos los riesgos microbiológicos, la salmonela principalmente”, explican siempre desde el Instituto del Huevo, aunque en  cualquier caso hoy las gallinas se vacunan contra esta enfermedad.

Las tortillas poco cuajadas, mahonesas caseras, natillas, salsas, flanes... deben mantenerse en la nevera, sobre todo durante el verano cuando calor multiplica las bacterias y su crecimiento. Al contrario de lo que sucede con huevos cocinados a latas temperaturas para utilizarlos en bizcochos, magdalenas, pastas, mazapanes... que pueden conservarse sin ningún problema a temperatura ambiente.

Huevo gris verdoso

Huevos gris verdoso

Todos hemos visto en alguna ocasión, por ejemplo, un huevo duro con cierta coloración gris verdosa. Esto se debe a que ha sido sobrecocinado, nada más. Ese huevo no representa ninguna amenaza contra nuestra salud. Es simplemente una reacción química entre el hierro que contiene la yema y las proteínas de la clara.

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