¿Cuánto dura un poder notarial?
La clave está en la voluntad del poderdante
Un poder notarial es un documento legal mediante el cual una persona —el poderdante— otorga a otra —el apoderado— la facultad de representarla en determinados actos jurídicos, como la compra o venta de un inmueble, la gestión de cuentas bancarias o incluso decisiones médicas o patrimoniales. Se trata de un instrumento muy útil, pero que debe otorgarse con plena confianza en la persona designada, ya que otorga capacidades legales significativas.
¿Cuál es su duración?
La duración de un poder notarial no está determinada por una fecha fija, salvo que el poderdante lo establezca expresamente. Desde Notarios en red explican que, por regla general, el poder dura mientras el poderdante lo decida. Puede ser revocado en cualquier momento, siempre que la persona que lo otorgó conserve su capacidad legal.
¿Cómo se revoca?
La revocación de un poder debe hacerse ante notario y notificarse formalmente al apoderado. Además, si el poder fue otorgado para realizar actos con terceros, también debe comunicarse a estos. Es recomendable requerir al apoderado la devolución de la copia del poder, ya que sin ese documento, no podrá acreditar su representación.
En previsión de futuros conflictos o pérdida de confianza, se puede limitar expresamente la posibilidad del apoderado de solicitar nuevas copias. Así, una vez recuperado el documento original, se evita el riesgo de que siga actuando en nombre del poderdante.

¿Qué pasa si el apoderado o el poderdante fallecen?
El poder se extingue automáticamente con la muerte del poderdante o del apoderado. No existen los llamados poderes post mortem, es decir, nadie puede representar legalmente a una persona fallecida. Tampoco es válido si alguno de los dos se incapacita, salvo que el poder se haya previsto expresamente para continuar en esa situación, en cuyo caso su vigencia debe ser validada por un juez.
Otras causas de extinción
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Cumplimiento del objetivo. Si el poder fue otorgado para un fin concreto (por ejemplo, vender una casa), se extingue una vez cumplido ese objetivo, sin necesidad de revocarlo.
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Causas legales. Incapacitación legal, concurso o insolvencia del poderdante o del apoderado.
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Crisis matrimoniales. Un poder entre cónyuges se extingue si se admite a trámite una demanda de nulidad, separación o divorcio.
¿Y si el apoderado no quiere seguir representando?
El poder notarial es un acto unilateral del poderdante. Por tanto, el apoderado no puede extinguirlo por su sola voluntad, pero sí puede dejar de utilizarlo. Si no quiere seguir representando, simplemente no actúa en nombre del poderdante, aunque el poder siga vigente hasta que este decida revocarlo formalmente.



