Qué hábitos ayudan a proteger la salud de los más pequeños
Realizar actividad física y tener una buena alimentación son claves
Una de las prioridades de cualquier familia es la salud de los niños. A pesar de que contratar un seguro de salud familiar es una medida muy recomendable para garantizar una atención rápida, en el caso de que suceda alguna urgencia, existen otras como adquirir buenos hábitos que son de gran ayuda para proteger la salud de los más pequeños. Y lo mejor es que son muy fáciles de implementar en el día a día.
Procurar una alimentación equilibrada
Uno de los pilares de la salud es una buena alimentación, y en el caso de los niños no es diferente, sobre todo, durante los primeros años de vida. Una alimentación equilibrada ayuda tanto al desarrollo físico como mental, así que es importante:
- Comer frutas y verduras todos los días.
- Elegir alimentos frescos por encima de los ultraprocesados.
- Mantener una buena hidratación con agua.
- Del mismo modo, limitar el consumo de refrescos, bebidas azucaradas y dulces.
- Incluir fuentes de proteínas saludables como el pescado, los huevos, las legumbres o las carnes magras.
Dormir las horas necesarias
Otra de las bases para mantener una buena salud es descansar lo necesario. En el caso de los niños, esto es esencial, ya que fortalece el sistema inmunitario. Por ello, hay que:
- Mantener horarios regulares tanto para acostarse como levantarse.
- Limitar el uso de pantallas en general, pero sobre todo,al menos una hora antes de acostarse.
- Procurar que la habitación sea cómoda y tranquila.
- Ayudarles a dormir con una rutina relajante, por ejemplo, leyendo un cuento.
Fomentar la actividad física
El ejercicio físico es una de las mejores formas de mantenerse activo y promover la salud física y mental. De esta manera, podemos:
- Promover jugar al aire libre.
- Pasear o caminar.
- Animarles a practicar deportes adaptados a su edad.
- Bailar o participar en juegos que impliquen movimiento.

Mantener una buena higiene
A la hora de prevenir enfermedades, la higiene diaria es nuestra mejor aliada, así que debemos procurar que:
- Se laven las manos con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño.
- Se cepillen los dientes al menos dos veces al día.
- Se conciencien con prácticas sanitarias responsables como cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar.
- Mantengan la higiene corporal general con duchas frecuentes.
Ir a las revisiones médicas
Acudir al pediatra y cumplir con las revisiones médicas pertinentes nos ayudará a detectar problemas de salud, si los hubiera, de manera temprana. Por ende, tenemos que:
- Seguir el calendario de vacunación.
- Consultar cualquier síntoma que nos preocupe.
- Revisar la salud bucodental.
- Prestar atención a la vista y al oído.
Atender también a la salud emocional
La salud no se limita al físico. En este sentido, la salud mental es igual de importante y no debemos olvidar que influye directamente en el desarrollo infantil. Debido a esto, se recomienda:
- Escuchar a los niños y prestar atención a sus preocupaciones.
- Dedicarles tiempo de calidad, jugando e interactuando con ellos.
- Comunicarse con ellos de forma abierta y respetuosa.
- Apoyarles y reconocer sus méritos para fortalecer su autoestima.
Cuidar de la salud de los niños puede parecer un reto. Sin embargo, prestando atención a sus necesidades, tanto físicas como mentales, proporcionándoles una alimentación adecuada y no perdiendo de vista las cuestiones médicas, les ayudaremos a crecer, además de sanos, felices.
