Salud

Los mayores confían mucho en su médico de Atención Primaria

Miriam Gómez Sanz

Sábado 7 de marzo de 2026

6 minutos

La confianza también es mayor en los pueblos que en las ciudades medianas

Los mayores confían mucho en su médico de Atención Primaria. Fuente: BigStock.
Miriam Gómez Sanz

Sábado 7 de marzo de 2026

6 minutos

Un 88,1% de los hombres y un 85,2% de las mujeres en España tienen una confianza alta en su profesional sanitario de Atención Primaria, tal y como se desprende del informe breve PaRIS  del Ministerio de Sanidad. Esta encuesta internacional, en la que han participado 19.067 pacientes en nuestro país, es la primera que pregunta de forma sistemática a personas de 45 y más años, muchas de ellas con enfermedades crónicas, cómo viven su salud y cómo valoran la atención que reciben en su centro de salud.

El informe muestra que la confianza es alta en todos los grupos de edad, pero crece según se cumplen años, sobre todo en los hombres mayores. Entre los 45 y los 54 años, el 85,7% de los hombres y el 82,8% de las mujeres dicen confiar en los profesionales de su centro. En el tramo de 65 a 74 años, las cifras suben y, a partir de los 75, la confianza masculina alcanza el 90,5%.

En las mujeres de ese mismo grupo de edad, el porcentaje también es muy elevado (86,6%), aunque desciende ligeramente respecto a las franjas anteriores. En todos los grupos, ellos declaran algo más de confianza que ellas, con diferencias que rondan los 3 puntos porcentuales y que se agrandan a partir de los 75 años.

Las mujeres confían algo menos que los hombres en sus médicos de cabecera. Fuente: BigStock.
Las mujeres confían algo menos que los hombres en sus médicos de cabecera. Fuente: BigStock.

 

La encuesta PaRIS también permite ver cómo cambia la confianza según la comunidad autónoma y el tamaño del municipio. En La Rioja se registran los porcentajes más altos tanto en hombres como en mujeres (93,9% y 91,5%, respectivamente).

En el extremo contrario se sitúa la ciudad autónoma de Ceuta, donde la confianza sigue siendo mayoritaria, pero baja al 80,8% en hombres y al 73,9% en mujeres. Aun así, el informe destaca la "considerable homogeneidad" de las respuestas en todo el Sistema Nacional de Salud, con diferencias máximas de 12 puntos entre comunidades si se excluyen los valores extremos.

La confianza es mayor en los pueblos pequeños y en las capitales de provincia que en las ciudades medianas que no son capital. Entre los hombres que viven en localidades de menos de 10.000 habitantes, el 89,8% declara una confianza alta en su profesional de Atención Primaria, frente a porcentajes más bajos en municipios de 10.000 a 100.000 habitantes. En las mujeres se observa un patrón similar, con los peores resultados en las ciudades medianas y mejores cifras en los pueblos y en las capitales.

Más enfermedades crónicas, misma confianza

Una de las preguntas clave del estudio era si la confianza cambiaba según el número de enfermedades crónicas que tiene la persona. La respuesta es que no hay grandes variaciones. En los hombres, quienes tienen una patología, varias o ninguna muestran niveles de confianza muy similares. En las mujeres con tres o más enfermedades crónicas sí aparece una ligera caída de casi 3 puntos, desde el 86,4 hasta el 83,8 por ciento. Sin embargo, las diferencias son pequeñas y no siempre significativas.

Tampoco el dinero lo explica todo, pero entre las mujeres se ve un gradiente positivo: a mayor nivel de renta, mayor confianza. En ellas, la confianza se sitúa entre el 87,7% y el 91% en los tramos de ingresos más altos, mientras que entre quienes declaran menos de 1.633 euros mensuales es algo menor. En los hombres no se observa ese patrón tan claro e incluso se aprecia un pequeño descenso en el grupo de mayores ingresos. 

Tiempos de espera largos hacen que la confianza disminuya. Fuente: BigStock.
Tiempos de espera largos hacen que la confianza disminuya. Fuente: BigStock.

Cuando la espera se hace larga

Si hay algo que sí erosiona la confianza de los pacientes en sus profesionales es el tiempo de espera para ser atendidos. "¿El tiempo de espera hasta que se llevó a cabo la consulta fue un problema para usted?", pregunta el cuestionario. Entre quienes responden que sí, la confianza cae hasta el 75,2% en los hombres y el 73% en las mujeres. En cambio, entre quienes no perciben la espera como un problema, las cifras se disparan al 91,2% en ellos y al 88,9% en ellas.

Algo parecido ocurre con los llamados "efectos adversos", que incluyen desde dificultades para conseguir cita hasta errores diagnósticos o problemas de comunicación entre profesionales. Entre quienes dicen haber tenido este tipo de problemas "siempre", la confianza baja al 68,1% en hombres y al 66% en mujeres.

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Miriam Gómez Sanz

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