Medicina general

¿Qué es exactamente el prurito y qué puede desencadenarlo?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 10 de agosto de 2019

4 minutos

Su incidencia crónica se incrementa con la edad y es más común en mujeres que en hombres

¿Qué es exactamente el prurito y qué puede desencadenarlo?
Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 10 de agosto de 2019

4 minutos

Aunque existe cierta confusión, el prurito no es exactamente una enfermedad. En realidad, podría definirse como una reacción que se produce en nuestro cuerpo y que hace que realicemos un gesto tan natural como rascarnos cuando notamos picor. Es algo normal e inofensivo, pero llevado al extremo puede volverse en nuestra contra, desarrollando prurito crónico como un síntoma patológico.

Todos nos rascamos con más o menos intensidad, y con mayor o menor frecuencia, sin reparar en ello. Como explica la Fundación Piel Sana (@pielsana_aedv), esto se produce porque las terminaciones nerviosas que se encuentran entre la dermis y la epidermis, y que conectan con las neuronas de la corteza cerebral, se encargan de mandar la “señal de picor” y provocan que, de manera inconsciente, procedamos a rascarnos.

Esta acción puede verse alterada por causas diversas y convertirse en un verdadero ataque a nuestro propio organismo. Cuando la picazón no cesa y acabamos dañando la capa más externa de la piel, haciendo que aparezcan lesiones cutáneas, ese prurito requiere una serie de medidas para evitar daños mayores.

prurito

¿Cuáles son las causas de prurito crónico?

Se habla de prurito crónico cuando el picor y el rascado constante se suceden por un tiempo prolongado: seis semanas o más. Las causas que pueden desencadenarlo son muy variadas. El propio envejecimiento, la sequedad extrema de la piel, la dermatitis atópica, la picadura de un insecto, la dermatitis seborreica, en el caso de que el prurito se concentre en el cuero cabelludo…Estos son solo algunos de los posibles orígenes del prurito que señalan expertos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (@NIH)

En estas afecciones cutáneas, el prurito contribuye a su empeoramiento, algo que también padecen especialmente las personas con psoriasis, ya que más del 80% lo sufre como parte de su enfermedad. Si el picor llega a niveles que pueden afectar al bienestar y la calidad de vida del paciente, es básico consultar con el médico dermatólogo para averiguar qué lo provoca y establecer las medidas que proporcionen el alivio necesario.

No solo las patologías dérmicas pueden estar relacionada con la sintomatología propia del prurito. Enfermedades sistémicas (dolencias del riñón o del hígado), infecciones, efectos secundarios derivados de ciertos medicamentos, enfermedades metabólicas, prurito neuropático e incluso dolencias de índole psíquico y emocional pueden ser las causas de este proceso, que puede generar graves daños a nivel físico y mental (depresión, ansiedad...).

Ante tantas posibles causas, no se puede establecer un tratamiento común aplicable en todos los casos. El médico tendrá que valorar la presencia y consecuencia de este intenso picor, que puede presentarse a nivel general, por todo el cuerpo, o en un área concreta, desde la cabeza hasta los órganos genitales.

Algunas medidas de alivio en, prácticamente, todos los casos son: extremar la higiene dándose baños con agua templada de corta duración, utilizar cremas hidratantes y emolientes que contribuyan a calmar el picor, y llevar las uñas muy cortas para minimizar el riesgo de heridas. Es importante, además, intentar no rascarse, pero todos sabemos que ante un picor, eso resulta realmente difícil.